Pienso en extraño, saboreo pensamientos de certeza incierta, pensamientos de locura incomparable, veo muertos danzando por la calle.
Me inquieta la existencia separada, de tantos como pueblan esta tierra, me inquieta el control del pensamiento, el delirio de la guerra.
Pienso y veo en extraño; asombrosa procesión de muertos paseando van por la calle. Muertos que se mueven, muertos que hablan y que desean, que buscan y se pelean.
Navego en la loca contracorriente del pensamiento único y corriente. Abstracto, miro en abstracto y con bochornoso asombro lamento lo que me rodea.
Ni rastro de la belleza, acaso la ha secuestrado la mirada fría que recorre todos los confines de la tierra, frialdad de muerte que impregna nuestra mirada.
Locura, locura de anhelo, locura en la búsqueda más allá de la sin razón engañosa de materialidad, soñolienta locura, locura al vislumbrar la irrealidad.
14 de abril de 2008
4 de marzo de 2008
Lluvia
Húmeda amaneció la ciudad, llueve.
Brumas se elevan hacia lo alto desdibujando calles y edificios, dando en su camino consistencia física al espacio, pintando el aire de blanco.
Baño que satura los colores, perfiles vítreos, sombras en contraste, mientras las nubes a flor de asfalto, van tiñendo el mundo de plata.
Llora el amanecer hoy sus lágrimas de lluvia.
Brumas se elevan hacia lo alto desdibujando calles y edificios, dando en su camino consistencia física al espacio, pintando el aire de blanco.
Baño que satura los colores, perfiles vítreos, sombras en contraste, mientras las nubes a flor de asfalto, van tiñendo el mundo de plata.
Llora el amanecer hoy sus lágrimas de lluvia.
20 de febrero de 2008
En torno a la unidad
El ojo, testigo, ve el escenario del mundo manifestado, la mente, testigo, ve al ojo en su mirar y el ser, testigo, ve a la mente y su movimiento.
Así la mente, que participa de la naturaleza del ojo y del ser, es ora testigo, ora escenario, ora sujeto, ora objeto de observación.
Esta mente siempre cambiante, siempre dual, en su condición de testigo unidireccional del ojo y del mundo manifiesto, es incapaz de atestiguar la unidad,
La experiencia de la unidad no es por tanto objeto de la mente, siempre fugaz, siempre confundida, sino de aquello que está detrás, de aquello que está delante y alrededor.
Cuando la sirviente mente calla, habla entonces su Señor, un lenguaje sin palabras, más allá del intelecto. Haciendo un espacio de silencio en la mente nos acercamos al conocimiento de uno mismo, y “quién se conoce a sí mismo, conoce a su Señor”.
Deja que el ojo recoja las impresiones del mundo, y deja que la quieta mente las refleje como en un estanque de cristal permitiendo así que el Testigo dé testimonio de la Unidad.
Mundo – ojo – mente - Ser…, aspectos de la Unidad oculta en su propia singularidad.
Así la mente, que participa de la naturaleza del ojo y del ser, es ora testigo, ora escenario, ora sujeto, ora objeto de observación.
Esta mente siempre cambiante, siempre dual, en su condición de testigo unidireccional del ojo y del mundo manifiesto, es incapaz de atestiguar la unidad,
La experiencia de la unidad no es por tanto objeto de la mente, siempre fugaz, siempre confundida, sino de aquello que está detrás, de aquello que está delante y alrededor.
Cuando la sirviente mente calla, habla entonces su Señor, un lenguaje sin palabras, más allá del intelecto. Haciendo un espacio de silencio en la mente nos acercamos al conocimiento de uno mismo, y “quién se conoce a sí mismo, conoce a su Señor”.
Deja que el ojo recoja las impresiones del mundo, y deja que la quieta mente las refleje como en un estanque de cristal permitiendo así que el Testigo dé testimonio de la Unidad.
Mundo – ojo – mente - Ser…, aspectos de la Unidad oculta en su propia singularidad.
28 de enero de 2008
Ortegadas
“Procurad que os llegue la madurez cuando tengáis bien llenos de risa los sótanos del alma. Porque ella nos prepara a entrar en trato con las cosas: el preocupado, el hosco no deja que llegue nada dentro de su campo visual, huye de hombres y cosas de antemano, hostil a todo no acierta a mirar nada”
J. Ortega y Gasset
Llenar de risas los sótanos del alma, es plagar de alegría los cimientos de nuestra personalidad, es alabar la creación desde lo más profundo de nuestro ser, es ser positivo, vital, optimista, fresco, es llevar la lozanía misma de la juventud en las entrañas, es ser niño ahora y siempre.
¿Porqué hemos de creer que tiene razón el indiferente?
J. Ortega y Gasset
Desconfiamos del afectado, de aquél entregado sin vacilación a una causa, y esta desconfianza ¿de que nos viene?. De entender que todo universo burbuja es un microcosmos que se autoalimenta, se autoproclama y se autojustifica, o del temor que nos genera el compromiso, el miedo a la audaz mirada.
J. Ortega y Gasset
Llenar de risas los sótanos del alma, es plagar de alegría los cimientos de nuestra personalidad, es alabar la creación desde lo más profundo de nuestro ser, es ser positivo, vital, optimista, fresco, es llevar la lozanía misma de la juventud en las entrañas, es ser niño ahora y siempre.
¿Porqué hemos de creer que tiene razón el indiferente?
J. Ortega y Gasset
Desconfiamos del afectado, de aquél entregado sin vacilación a una causa, y esta desconfianza ¿de que nos viene?. De entender que todo universo burbuja es un microcosmos que se autoalimenta, se autoproclama y se autojustifica, o del temor que nos genera el compromiso, el miedo a la audaz mirada.
7 de enero de 2008
Necesidad
¿Para qué desarrollar un bolígrafo que escribe bocabajo si eso ya lo puede hacer un lápiz?
¿Para qué necesitamos un motor de 280 CV, si con 70 el coche se mueve a la perfección en los límites legales?
¿Acaso abriga más un traje por ser de Armani, estamos mejor alimentados comiendo angulas de 700 euros el kilo?
¿Para que necesitamos ese MP4 de 120GB, si no ocupamos más de 20. Es imprescindible el 3G, la agenda y el bluetooth de este móvil que usamos sólo para hablar?
“Si tomara cada uno lo bastante para sí mismo, no más, no habría pauperismo en este mundo y no habría hombre que muriese de inanición en este mundo”…”Deberíamos avergonzarnos de descansar o de tomar una comida completa mientras haya un hombre o una mujer, que, aunque sanos, estén sin trabajo ni alimento” Mahatma Gandhi
¿Para qué necesitamos un motor de 280 CV, si con 70 el coche se mueve a la perfección en los límites legales?
¿Acaso abriga más un traje por ser de Armani, estamos mejor alimentados comiendo angulas de 700 euros el kilo?
¿Para que necesitamos ese MP4 de 120GB, si no ocupamos más de 20. Es imprescindible el 3G, la agenda y el bluetooth de este móvil que usamos sólo para hablar?
“Si tomara cada uno lo bastante para sí mismo, no más, no habría pauperismo en este mundo y no habría hombre que muriese de inanición en este mundo”…”Deberíamos avergonzarnos de descansar o de tomar una comida completa mientras haya un hombre o una mujer, que, aunque sanos, estén sin trabajo ni alimento” Mahatma Gandhi
20 de diciembre de 2007
Blanco sobre blanco
Tímido, me asomo al interior de tu mirada
y detrás, al fondo puedo intuir, puedo ver,
un halo de vacío. Nada.
Lienzo blanco sobre muro blanco
en mimetizada presencia. Ausencia,
ausencia de color en tonos blancos.
Me asomo a tu pupila y creo ver,
la ausencia de color de tu mirada,
blanco que dibuja sobre blanco,
la irrepetible levedad que hay en la nada.
y detrás, al fondo puedo intuir, puedo ver,
un halo de vacío. Nada.
Lienzo blanco sobre muro blanco
en mimetizada presencia. Ausencia,
ausencia de color en tonos blancos.
Me asomo a tu pupila y creo ver,
la ausencia de color de tu mirada,
blanco que dibuja sobre blanco,
la irrepetible levedad que hay en la nada.
17 de diciembre de 2007
Interrogante
¿De quién es todo lo que poseo?, ¿a quién pertenecen los deseos?; deseos de triunfo, de victoria, deseos de gloria, búsqueda de admiración. ¿A quién pertenece el tiempo?, el tiempo que tenemos y el inalcanzado, el tiempo que fue y el que nunca será. ¿Quién es el pintor de estas sombras y de aquellas luces?, que cuál lucernario de amanecer ilumina la vida a cada paso. ¿Qué impulso hace que estés leyendo este texto?, ¿qué razón es la que niega las verdades del corazón?, ¿qué es este aliento que anima la vida?
Sólo la frecuencia separa lo milagroso de lo normal.
Sólo la frecuencia separa lo milagroso de lo normal.
12 de diciembre de 2007
El tesoro
Qué tesoro aprecias más. ¿tu vida o tu libertad?
Mi libertad, dijo el guerrero
Entrega la vida entonces y disfruta tu libertad, contestó el bruñidor de imágenes.
Aunque es lo que más aprecio podría entregarte mi libertad pero no mi vida, porque no me pertenece, si la quieres debes pedírsela a su verdadero dueño, aquél que la creó.
Mi libertad, dijo el guerrero
Entrega la vida entonces y disfruta tu libertad, contestó el bruñidor de imágenes.
Aunque es lo que más aprecio podría entregarte mi libertad pero no mi vida, porque no me pertenece, si la quieres debes pedírsela a su verdadero dueño, aquél que la creó.
16 de noviembre de 2007
Pleamar
Mareas, mareas de impresiones llegan hasta las costas de la conciencia y regresan, marchan con las manos vacías. Languidece de materialismo la consciencia dentro de una urna de exquisita superficialidad, ausencia de conocimiento.
Amor, amor y objeto, objeto amado por aquél que desprecia la vida, perversión de verdades reemplazas por dinero, amor y sed de poder.
Caen sobre la conciencia los cristales rotos de la necedad y esta certeza de humanidad numerosa, presencia vasta de humanidad tan distinta, tan igual, tan reiterada. Sentimiento indefinible, abstracto y vago sobre la realidad aparente de un modelo de vida agotado y compartido con tantos desemejantes, pulsión de tendencias, evidencia de estilos de vida vacuos, pueriles, arrogante equivocación, error en común, mirada extraviada de olvidad esencia.
Sombras, mundos de sombras, voces mudas, ciegas miradas a las que un solo atisbo de luz confunde y perturba, vértigo de verdad sometido a un guión de realidad, escrito sobre las sombras, días de tiempo hipotecado, vida ajena.
Mar de confusiones, mareas de impresiones alcanzan la mente sin apenas tocarla, impermeable realidad, pasión de conocimiento.
Amor, amor y objeto, objeto amado por aquél que desprecia la vida, perversión de verdades reemplazas por dinero, amor y sed de poder.
Caen sobre la conciencia los cristales rotos de la necedad y esta certeza de humanidad numerosa, presencia vasta de humanidad tan distinta, tan igual, tan reiterada. Sentimiento indefinible, abstracto y vago sobre la realidad aparente de un modelo de vida agotado y compartido con tantos desemejantes, pulsión de tendencias, evidencia de estilos de vida vacuos, pueriles, arrogante equivocación, error en común, mirada extraviada de olvidad esencia.
Sombras, mundos de sombras, voces mudas, ciegas miradas a las que un solo atisbo de luz confunde y perturba, vértigo de verdad sometido a un guión de realidad, escrito sobre las sombras, días de tiempo hipotecado, vida ajena.
Mar de confusiones, mareas de impresiones alcanzan la mente sin apenas tocarla, impermeable realidad, pasión de conocimiento.
17 de octubre de 2007
El secuestro de la democracia
Los partidos políticos han reducido el círculo de la democracia dejando fuera a sus verdaderos protagonistas; los ciudadanos, se trata de una fuerza centrípeta, de un movimiento egocéntrico que construye realidades, inventa situaciones y omite acontecimientos, atendiendo exclusivamente a sus intereses partidistas y particulares.
Los partidos se han situado hoy en el centro de la escena, siendo al mismo tiempo actores principales, directores y hasta guionistas, los medios de comunicación alineados con intereses partidistas y alienados en su verdadera función informativa, se han convertido en amplificadores de señal de las veleidades y los discursos torticeros de una clase política obsesionada con el poder y con el sentido posesivo de una patria que parece pertenecerles solo a ellos.
Los ciudadanos hemos ido asistiendo a este espectáculo mediático en el que se ha convertido la política, primero estupefactos pero luego, poco a poco, acostumbrándonos a un debate sobre lo accesorio que nos evita profundizar en lo importante, y es que la simplificación, el populismo y la desinformación están en pleno auge, porque es más fácil adoptar una idea que elaborarla, es más sencillo el camino del seguidismo que el de la libertad de pensamiento, es más seguro ser gregario que independiente.
El descaro se ha instalado sin aparente voluntad de retirarse, la vocación tranquila, sosegada y dialogante que también es patrimonio de nuestro pueblo, se ve reemplazada por esa otra faceta oscura de nuestro latino carácter que necesita la bronca, que hace del pesimismo bandera, que ahonda en la diferencia renegando de la semejanza, esa actitud que resta, que divide, tan nociva y que arraigo tan popular tiene.
Es esta una España inflada de nacionalismos de distintos signos; centralizadores, segregacionistas, de izquierda, de derechas, republicanos, monárquicos, totalitaristas…, todos ellos asentados en posicionamientos que fomentan la desemejanza, construcciones teóricas beligerantes que generan actitudes enfrentadas.
El nacionalismo se ha convertido en una excusa para la clase política, un refugio ideológico que les exime de llevar a cabo lo que debería ser su verdadero propósito: crear un proyecto de nación inspirado en la ciudadanía, para toda la ciudadanía, un verdadero proyecto que afronte la realidad de hoy pero también siente las bases del futuro, más allá del ciclo electoral de cuatro años al que se limita los intereses de los partidos por encima de la necesidad de los ciudadanos.
El verdadero reto político es desarrollar un proyecto de consenso que aúne voluntades entorno a un fin común, que represente y exprese la diversidad que somos, sin concesiones al reduccionismo imperante, con la mirada puesta más arriba, en un mundo que se debate en lo global y desde un país que es miembro integrante de un todo mucho mayor que las pequeñas parcelas de poder partidistas, empeñadas en reducir la pluralidad a símbolos que subrayan las diferencias.
Los partidos se han situado hoy en el centro de la escena, siendo al mismo tiempo actores principales, directores y hasta guionistas, los medios de comunicación alineados con intereses partidistas y alienados en su verdadera función informativa, se han convertido en amplificadores de señal de las veleidades y los discursos torticeros de una clase política obsesionada con el poder y con el sentido posesivo de una patria que parece pertenecerles solo a ellos.
Los ciudadanos hemos ido asistiendo a este espectáculo mediático en el que se ha convertido la política, primero estupefactos pero luego, poco a poco, acostumbrándonos a un debate sobre lo accesorio que nos evita profundizar en lo importante, y es que la simplificación, el populismo y la desinformación están en pleno auge, porque es más fácil adoptar una idea que elaborarla, es más sencillo el camino del seguidismo que el de la libertad de pensamiento, es más seguro ser gregario que independiente.
El descaro se ha instalado sin aparente voluntad de retirarse, la vocación tranquila, sosegada y dialogante que también es patrimonio de nuestro pueblo, se ve reemplazada por esa otra faceta oscura de nuestro latino carácter que necesita la bronca, que hace del pesimismo bandera, que ahonda en la diferencia renegando de la semejanza, esa actitud que resta, que divide, tan nociva y que arraigo tan popular tiene.
Es esta una España inflada de nacionalismos de distintos signos; centralizadores, segregacionistas, de izquierda, de derechas, republicanos, monárquicos, totalitaristas…, todos ellos asentados en posicionamientos que fomentan la desemejanza, construcciones teóricas beligerantes que generan actitudes enfrentadas.
El nacionalismo se ha convertido en una excusa para la clase política, un refugio ideológico que les exime de llevar a cabo lo que debería ser su verdadero propósito: crear un proyecto de nación inspirado en la ciudadanía, para toda la ciudadanía, un verdadero proyecto que afronte la realidad de hoy pero también siente las bases del futuro, más allá del ciclo electoral de cuatro años al que se limita los intereses de los partidos por encima de la necesidad de los ciudadanos.
El verdadero reto político es desarrollar un proyecto de consenso que aúne voluntades entorno a un fin común, que represente y exprese la diversidad que somos, sin concesiones al reduccionismo imperante, con la mirada puesta más arriba, en un mundo que se debate en lo global y desde un país que es miembro integrante de un todo mucho mayor que las pequeñas parcelas de poder partidistas, empeñadas en reducir la pluralidad a símbolos que subrayan las diferencias.
20 de septiembre de 2007
Cuento en la playa
La luz dibuja un cuento sobre la arena de la playa, que se funde con el rítmico vaivén del mar y el pulso de sus olas.
Atardece un mar de estío y la luz circunda cada objeto con un aura de resplandeciente contraluz.
Azul, oro, siena y otra vez azul dibujado sobre la calma estival del mar, lánguido compás visual que profundiza más allá de la retina hasta las regiones de paz que pueblan el alma.
Mar de luz, mar de mar, mar de espuma y de silencios sobre el horizonte mediterráneo que dibuja en mi corazón un cuento de luz y de silencio.
Atardece un mar de estío y la luz circunda cada objeto con un aura de resplandeciente contraluz.
Azul, oro, siena y otra vez azul dibujado sobre la calma estival del mar, lánguido compás visual que profundiza más allá de la retina hasta las regiones de paz que pueblan el alma.
Mar de luz, mar de mar, mar de espuma y de silencios sobre el horizonte mediterráneo que dibuja en mi corazón un cuento de luz y de silencio.
1 de agosto de 2007
Ídolos
Idolatría, imagen con la que reemplazamos la esencia de la realidad suplantándola como si de la verdad misma se tratara, fetichismos, ídolos de barro pueblan la mente de los hombres en la noche de la madurez de la humanidad, designio atormentado de ilusoria realidad, llamada de muerte, idolatría pernitaz, constante, rastrera, idolatría diaria, contumaz, blanco negro, luz recubierta de oscuridad. Adoramos ídolos, ídolos de barro y falsedad, de inexistentes valores, de incomprensibles logros, adoradores del dinero, veneradores de riquezas, anestesiados de poder, amantes irreverentes de la voluptuosa opulencia. Derroche, vida derrochada, lapidación de recursos, de medios, adulteradores de lo natural, búsqueda equivocada, aunque búsqueda al fin...
Ideas que obedecen a un dueño, credos que apoyan el poder, fe que aliente la muerte, creencias generadoras de enemigos, mediocres convertidos en líderes mundiales, ídolos, ídolos de barro, fervor y pasión sin fundamento, ceguera colectiva, incerteza, irracionalidad. Hemos desarrollado un mundo desarrollado mira de cerca a la irrealidad, humanidad estereotipada, entumecida, adormilada, abandonada, sometida y doliente, humanidad idólatra, inflada de si misma, mediocridad en alza, disgregación de lo humano frente a la simpleza de lo material, lucha equivocada, aunque lucha al fin...
Habla quien no tiene nada que decir con palabras amplificadas por los medios de comunicación, surgen voces estridentes, voces simples, descaradamente inflamadas de si mismas, insulto a la inteligencia sobre la que se asienta tanta humanidad, y me frustra verlas, me duele contemplar la aberración consentida, me avergüenza la expresión grosera de poder y de influencia, me acongoja el despilfarro frente a la carencia, esa tan cercana y terrible carencia del desprotegido, la del desheredado del sur al que tenemos la indecencia de ver como usurpador de lo nuestro, como si algo mas que la certeza de la muerte nos perteneciera.
Vergüenza, vergüenza de primer mundo y también de tercero, vergüenza que no puede ser ajena, pero digamos esto con palabras breves, con frases cortas, susurrando en voz baja, no vayamos a despertar de nuestro dulce sueño y descubrir, de que están hechos nuestros ídolos...de barro.
Ideas que obedecen a un dueño, credos que apoyan el poder, fe que aliente la muerte, creencias generadoras de enemigos, mediocres convertidos en líderes mundiales, ídolos, ídolos de barro, fervor y pasión sin fundamento, ceguera colectiva, incerteza, irracionalidad. Hemos desarrollado un mundo desarrollado mira de cerca a la irrealidad, humanidad estereotipada, entumecida, adormilada, abandonada, sometida y doliente, humanidad idólatra, inflada de si misma, mediocridad en alza, disgregación de lo humano frente a la simpleza de lo material, lucha equivocada, aunque lucha al fin...
Habla quien no tiene nada que decir con palabras amplificadas por los medios de comunicación, surgen voces estridentes, voces simples, descaradamente inflamadas de si mismas, insulto a la inteligencia sobre la que se asienta tanta humanidad, y me frustra verlas, me duele contemplar la aberración consentida, me avergüenza la expresión grosera de poder y de influencia, me acongoja el despilfarro frente a la carencia, esa tan cercana y terrible carencia del desprotegido, la del desheredado del sur al que tenemos la indecencia de ver como usurpador de lo nuestro, como si algo mas que la certeza de la muerte nos perteneciera.
Vergüenza, vergüenza de primer mundo y también de tercero, vergüenza que no puede ser ajena, pero digamos esto con palabras breves, con frases cortas, susurrando en voz baja, no vayamos a despertar de nuestro dulce sueño y descubrir, de que están hechos nuestros ídolos...de barro.
12 de julio de 2007
Palabras
Palabras con nudos de pensamiento,
palabras difusas,
profusas y confusas palabras,
palabras cometa de pensamiento,
palabras agudas y esdrújulas,
llanas y abruptas palabras que se entrelazan,
interaccionan y avanzan.
Sin enunciar lo que nombran,
sin hablar de lo que dicen,
sin explicar de lo que hablan,
palabras que nacen muertas antes de ser pronunciadas,
palabras errantes y erráticas,
palabras sólo palabras.
palabras difusas,
profusas y confusas palabras,
palabras cometa de pensamiento,
palabras agudas y esdrújulas,
llanas y abruptas palabras que se entrelazan,
interaccionan y avanzan.
Sin enunciar lo que nombran,
sin hablar de lo que dicen,
sin explicar de lo que hablan,
palabras que nacen muertas antes de ser pronunciadas,
palabras errantes y erráticas,
palabras sólo palabras.
29 de junio de 2007
Huida
Inconforme con la vida gris que propugnaba su fulgurante carrera profesional y la supranacional para la que trabajaba, recogió sus cosas, incluida la palmera que decoraba su despacho y se marchó en busca de una existencia más acorde con aquellos que cantaba su corazón, la mañana surgió así incierta pero luminosa aunque la tarde volvió a teñir de gris el cielo de su memoria.
Un gris austral, un gris netamente sureño se instaló de nuevo insistente, en el horizonte de su realidad, y los cantos de sirena de la inconformidad sonaron con fuerza no pudiendo sujetarlo ni las cadenas del bienestar, ni las bridas de la opinión, y así fue como dejó nuevamente empresa y compañía, porque la luz de su verdad brillaba con más fuerza que la plegaria de seguridad que dictaba la norma social.
Se fue haciendo un inconforme profesional, descubrió que la coincidencia es un milagro, comprendió que el camino andado en solitario era una sendero a contracorriente, que discurría entre los vertiginosos riscos de la contradicción. Apostó por seguir la tenue estela de lo que creía y no equivocar sus pasos hacia el espejismo gregario de la seguridad.
Y en el transcurso de su marcha comprendió, que aquella solitaria aventura, era sobre todo una huída de sí mismo y una necesidad de reconciliación universal brotó clara, profunda, incierta y turbadora. Un nuevo horizonte se abrió ante el, una página en blanco, más vertiginosa y abismal que todo el camino andado. Así fue como supo que había crecido, que sus decisiones le habían hecho avanzar por un camino desconocido, poco frecuentado, pero cierto, un camino hecho de si mismo y de todos aquellos avatares que le impulsaron, le empujaron, le retuvieron o le apoyaron en cada paso, así fue como descubrió la incertidumbre de si mismo, el sello inequívoco y vertiginoso que imprime la verdadera y necesaria aventura.
Un gris austral, un gris netamente sureño se instaló de nuevo insistente, en el horizonte de su realidad, y los cantos de sirena de la inconformidad sonaron con fuerza no pudiendo sujetarlo ni las cadenas del bienestar, ni las bridas de la opinión, y así fue como dejó nuevamente empresa y compañía, porque la luz de su verdad brillaba con más fuerza que la plegaria de seguridad que dictaba la norma social.
Se fue haciendo un inconforme profesional, descubrió que la coincidencia es un milagro, comprendió que el camino andado en solitario era una sendero a contracorriente, que discurría entre los vertiginosos riscos de la contradicción. Apostó por seguir la tenue estela de lo que creía y no equivocar sus pasos hacia el espejismo gregario de la seguridad.
Y en el transcurso de su marcha comprendió, que aquella solitaria aventura, era sobre todo una huída de sí mismo y una necesidad de reconciliación universal brotó clara, profunda, incierta y turbadora. Un nuevo horizonte se abrió ante el, una página en blanco, más vertiginosa y abismal que todo el camino andado. Así fue como supo que había crecido, que sus decisiones le habían hecho avanzar por un camino desconocido, poco frecuentado, pero cierto, un camino hecho de si mismo y de todos aquellos avatares que le impulsaron, le empujaron, le retuvieron o le apoyaron en cada paso, así fue como descubrió la incertidumbre de si mismo, el sello inequívoco y vertiginoso que imprime la verdadera y necesaria aventura.
18 de junio de 2007
Luz de estío
Atardece un sol de verano, turbio, brumoso, cálido,
anunciador de un largo y caluroso estío,
languidece el día resistiéndose a desaparecer.
Soles, en mi ventana soles, todos los soles;
soles de verano, de otoño, de invierno y de primavera,
soles de mi recuerdo y mi discordia,
soles de luz y de oscuridad.
Luces del final del día: luces amarillas, verdes, rosas, añil...,
luces diversas, coloristas como un tío vivo de feria.
Cae la luz y el sol, se oculta hoy anunciando el verano.
anunciador de un largo y caluroso estío,
languidece el día resistiéndose a desaparecer.
Soles, en mi ventana soles, todos los soles;
soles de verano, de otoño, de invierno y de primavera,
soles de mi recuerdo y mi discordia,
soles de luz y de oscuridad.
Luces del final del día: luces amarillas, verdes, rosas, añil...,
luces diversas, coloristas como un tío vivo de feria.
Cae la luz y el sol, se oculta hoy anunciando el verano.
1 de junio de 2007
El ladrón de instantes
Llevaba cuarenta años amarrado a aquel portal que hoy lucía renovado, por la remodelación del centro histórico que había tenido lugar hace unos pocos años, así, junto con las vidrieras de los descansillos, el ascensor de caja de madera y la barandilla labrada, él era de lo poco que había sobrevivido como herencia del pasado.
Tardes y mañanas enteras de tedioso contemplar el paso de la existencia, desde la caverna que era aquel oscuro y angosto portal del viejo Madrid, tan fresco en los calurosos días de verano. La soledad y el hastío habían hecho de él un portentoso conversador ocasional, un prodigio parlante de verborrea fácil, capaz de elevar cualquier nadería a la categoría de asunto vital. Gozaba de una facilidad sin límites para hacer de cualquier situación chascarrillo, para templar una liviana conversación en los instantes más inoportunos, contaba para ello con un elenco de anecdotario que prodigaba a la más mínima oportunidad, incluso auque esta no existiera.
Era un profesional, sin duda, un administrador de soledades que alternaba sabiamente, con esas pequeñas dosis de ocioso parloteo, en las que convertía el paso de cualquier vecino o transeúnte por el portal.
Era un ladrón de instantes, pequeños instantes con los que alimentaba una vida de silencios y soledades, en un intento de llenar aquel vacío portal. Hurtaba momentos a hurtadillas, colándose clandestina y subverticiamente en vidas ajenas entre el espacio que separaba la puerta, de las escaleras; su inefable reino. Eran sus dominios, y como cazador de tiempos muertos, no se le escapaba ni una sola pieza que le interesara de verdad, porque con el tiempo se había convertido en un gourmet, en un paladeador de instantes, que como experto, sabía apreciar de un simple vistazo el potencial de cualquiera para una jugosa conversación o con quién sacar el mejor partido a su nuevo chascarrillo.
El ladrón de instantes viejo y algo entumecido se jubiló ayer, y la portería del número 2 de la calle San Comodín, se liberó por fin de los abordajes de aquel pirata de tiempos, pero el portal está hoy más oscuro y triste que nunca.
Tardes y mañanas enteras de tedioso contemplar el paso de la existencia, desde la caverna que era aquel oscuro y angosto portal del viejo Madrid, tan fresco en los calurosos días de verano. La soledad y el hastío habían hecho de él un portentoso conversador ocasional, un prodigio parlante de verborrea fácil, capaz de elevar cualquier nadería a la categoría de asunto vital. Gozaba de una facilidad sin límites para hacer de cualquier situación chascarrillo, para templar una liviana conversación en los instantes más inoportunos, contaba para ello con un elenco de anecdotario que prodigaba a la más mínima oportunidad, incluso auque esta no existiera.
Era un profesional, sin duda, un administrador de soledades que alternaba sabiamente, con esas pequeñas dosis de ocioso parloteo, en las que convertía el paso de cualquier vecino o transeúnte por el portal.
Era un ladrón de instantes, pequeños instantes con los que alimentaba una vida de silencios y soledades, en un intento de llenar aquel vacío portal. Hurtaba momentos a hurtadillas, colándose clandestina y subverticiamente en vidas ajenas entre el espacio que separaba la puerta, de las escaleras; su inefable reino. Eran sus dominios, y como cazador de tiempos muertos, no se le escapaba ni una sola pieza que le interesara de verdad, porque con el tiempo se había convertido en un gourmet, en un paladeador de instantes, que como experto, sabía apreciar de un simple vistazo el potencial de cualquiera para una jugosa conversación o con quién sacar el mejor partido a su nuevo chascarrillo.
El ladrón de instantes viejo y algo entumecido se jubiló ayer, y la portería del número 2 de la calle San Comodín, se liberó por fin de los abordajes de aquel pirata de tiempos, pero el portal está hoy más oscuro y triste que nunca.
7 de mayo de 2007
Umbral
Fijamos el umbral de la pobreza en 1$ por persona y día, linde eufemístico de la supervivencia, avalado por doctos economistas “devoradores de salmón”, vestidos de Hackett.
Pero ¿dónde situamos el umbral de la opulencia?, no de la riqueza, no, que esta es evidente que se encuentra en regiones estratosféricas, sino el umbral de la opulencia, esa que nos sitúa cada día frente a una legión de cosas superfluas, sin las cuáles “no podemos vivir”, colección de posesiones, adquisiciones impulsadas por el deseo de poseer, siempre insaciable, siempre excediendo lo necesario.
Definir este umbral nos enfrenta al gasto por persona y día, a cuantificar el consumo energético, a poner cifra a la sobreexplotación de recursos necesaria para mantener “nuestras necesidades básicas”.
¿Dónde fijamos el dial de nuestra opulencia?, ¿cuál es nuestro índice, nosotros que somos expertos en convertir todo en porcentajes?, y cuál es la diferencia entre uno y otro umbral, ¿cuál la diferencia cuantitativa?, y sobre todo ¿cuál la cualitativa?, cuantificando esta diferencia en cifras podremos cifrar nuestro cinismo.
Pero ¿dónde situamos el umbral de la opulencia?, no de la riqueza, no, que esta es evidente que se encuentra en regiones estratosféricas, sino el umbral de la opulencia, esa que nos sitúa cada día frente a una legión de cosas superfluas, sin las cuáles “no podemos vivir”, colección de posesiones, adquisiciones impulsadas por el deseo de poseer, siempre insaciable, siempre excediendo lo necesario.
Definir este umbral nos enfrenta al gasto por persona y día, a cuantificar el consumo energético, a poner cifra a la sobreexplotación de recursos necesaria para mantener “nuestras necesidades básicas”.
¿Dónde fijamos el dial de nuestra opulencia?, ¿cuál es nuestro índice, nosotros que somos expertos en convertir todo en porcentajes?, y cuál es la diferencia entre uno y otro umbral, ¿cuál la diferencia cuantitativa?, y sobre todo ¿cuál la cualitativa?, cuantificando esta diferencia en cifras podremos cifrar nuestro cinismo.
23 de abril de 2007
Al servicio
El hermano rico le dijo al hermano pobre:
¿Por qué no entras a formar parte del servicio del sultán y así te librarás de los rigores del trabajo?
El pobre respondió:
¿Por qué no trabajas tú y te libras de la desgracia de tener que servir a otro?
El sabio afirmó: "Es mejor comer pan de cebada y sentarse en el suelo que tener un cinturón de oro y ser un criado"
¿Por qué no entras a formar parte del servicio del sultán y así te librarás de los rigores del trabajo?
El pobre respondió:
¿Por qué no trabajas tú y te libras de la desgracia de tener que servir a otro?
El sabio afirmó: "Es mejor comer pan de cebada y sentarse en el suelo que tener un cinturón de oro y ser un criado"
Sâdi de Shiraz
¿Cuál es tu elección?
26 de marzo de 2007
En boca de todos
Suena el verbo abrupto, mancillador y cruel,
suena el verbo que maldice,
que abronca, que amenaza e inculpa,
verbo que opera, que influye,
verbo creador de miserias,
generador de fantasmas, representador de miedos,
verbo verdugo, visceral, irancundo y rastrero,
palabra maledicente, verbo incendiario y torticero,
verbo cubierto de sombras, barnizado de interés,
verbo partidista y maniqueo,
que en boca de políticos, periodistas y contrabandistas del dinero,
asesina principios e instituciones,
subvirtiendo serenidad en miedo.
suena el verbo que maldice,
que abronca, que amenaza e inculpa,
verbo que opera, que influye,
verbo creador de miserias,
generador de fantasmas, representador de miedos,
verbo verdugo, visceral, irancundo y rastrero,
palabra maledicente, verbo incendiario y torticero,
verbo cubierto de sombras, barnizado de interés,
verbo partidista y maniqueo,
que en boca de políticos, periodistas y contrabandistas del dinero,
asesina principios e instituciones,
subvirtiendo serenidad en miedo.
3 de marzo de 2007
Desierto I
Concentración de espacio en esencia de tiempo, síntesis de pasado, resumen de culturas, crisol de abundancias, riquezas, miserias y credos.
Nada.....
...Todo.... Sencillez....
Línea sinuosa entre realidades distantes, cercanas; lluvia y seco, exuberancia y parquedad, más y menos.
Lugar equidistante, pasión de encuentros, fortaleza de arenas y vientos.
Infinito que tiende a cero, mar de arena, reflejo opaco del cielo, voces muertas, ...prisión de silencio.
Ausencia..., pura y descarnada ausencia
Desierto, desnudo, despoblado, desolado, deshabitado, desmantelado, deslumbrante, descuidado, desocupado, desapegado, desesperanza, despersonalizado, despiadado, despilfarro, desheredado, despintado, desplomado, desplazado, desposeído, descatalogado, despreocupado, desprendido, despojado, desprovisto, despejado, destellante, destino, desterrado, desuso, desvaído, desvalido, destronado...
Desierto, puente de silencios.
Nada.....
...Todo.... Sencillez....
Línea sinuosa entre realidades distantes, cercanas; lluvia y seco, exuberancia y parquedad, más y menos.
Lugar equidistante, pasión de encuentros, fortaleza de arenas y vientos.
Infinito que tiende a cero, mar de arena, reflejo opaco del cielo, voces muertas, ...prisión de silencio.
Ausencia..., pura y descarnada ausencia
Desierto, desnudo, despoblado, desolado, deshabitado, desmantelado, deslumbrante, descuidado, desocupado, desapegado, desesperanza, despersonalizado, despiadado, despilfarro, desheredado, despintado, desplomado, desplazado, desposeído, descatalogado, despreocupado, desprendido, despojado, desprovisto, despejado, destellante, destino, desterrado, desuso, desvaído, desvalido, destronado...
Desierto, puente de silencios.
26 de febrero de 2007
Pelota
Rodaba, a veces cuesta abajo, pero también cuesta arriba, rodaba a derecha y también a izquierda, rodaba siempre y en todas direcciones, y esta capacidad de rodar le llevó a convertirse en un experto, podría afirmarse que era un tipo muy rodado, pero lo más llamativo es que este impulso de rodadura le llevo a adoptar poco a poco, de manera casi imperceptible primero, unas leves formas redondeadas, que rápidamente tendieron a la esfera de manera vertiginosa, diríase, que se trataba de un fantástico caso de adaptación al medio, mucho mas allá de lo que los mismísimos Darwin y Wallace podrían haber soñado.
Su metamorfosis se completó un día de finales de invierno, de esos en los que la luz parece anunciar un próximo renacer, y su esférica fisonomía recién estrenada, adquirió un brillo especial bajo esta mágica luz en tránsito.
La nueva forma trajo aparejadas nuevas capacidades, capacidades con las que tanto había soñado; la complexión esférica le aportaba una resistencia completamente inusual, así como, una encomiable facilidad para caer sin romperse y sobre todo, para desplazarse, moverse o precipitarse a merced de la pendiente más propicia en cada momento. Pero entre todos, quizás el más sobresaliente de sus estrenados superpoderes, era la ausencia de fisuras de su compacta forma, hecho que rápidamente fue admirado por todos y que no pasó inadvertido a sus superiores.
Su nuevo aspecto le confería una gran solidez estructural, parecía hecho del material mejor adaptado para los nuevos tiempos, pronto su valoración empezó a subir como la espuma y no tardó en ser aclamado como un líder. Pasó el tiempo, y aunque sus contornos perdieron un poco de su esférica perfección de otrora, mantuvo intacto el espíritu que le daba forma, y haciendo una vez mas de imperfección virtud, proclamó, con esa desfachatez propia del necio haciendo uso del poder, que su apariencia ovoide estaba ahora mucho más cerca del diseño mismo del planeta.
Su carrera fue imparable, fue votado y re-votado por una masa que lo aclamaba a cada paso, y así logró poner de moda, algo que hoy en día es aceptado como una verdad verdadera, la facilidad con que prospera el pelota, ese ser esférico-ovoide capaz de botar en cualquier dirección sin deformar su sólida apariencia, que vota hoy esto y mañana aquello sin perder nunca su centro, ese ser al que rebotan la honorabilidad, el buen hacer, el sentido de lo justo, la honestidad.
Un ser redondo, que amparado en la elasticidad de su forma, es símbolo de evolución, el mejor adaptado en esta nueva era, por eso su habitat más frecuente es la multinacional, los partidos políticos, las instituciones y administraciones públicas, los gobiernos corruptos...
Su metamorfosis se completó un día de finales de invierno, de esos en los que la luz parece anunciar un próximo renacer, y su esférica fisonomía recién estrenada, adquirió un brillo especial bajo esta mágica luz en tránsito.
La nueva forma trajo aparejadas nuevas capacidades, capacidades con las que tanto había soñado; la complexión esférica le aportaba una resistencia completamente inusual, así como, una encomiable facilidad para caer sin romperse y sobre todo, para desplazarse, moverse o precipitarse a merced de la pendiente más propicia en cada momento. Pero entre todos, quizás el más sobresaliente de sus estrenados superpoderes, era la ausencia de fisuras de su compacta forma, hecho que rápidamente fue admirado por todos y que no pasó inadvertido a sus superiores.
Su nuevo aspecto le confería una gran solidez estructural, parecía hecho del material mejor adaptado para los nuevos tiempos, pronto su valoración empezó a subir como la espuma y no tardó en ser aclamado como un líder. Pasó el tiempo, y aunque sus contornos perdieron un poco de su esférica perfección de otrora, mantuvo intacto el espíritu que le daba forma, y haciendo una vez mas de imperfección virtud, proclamó, con esa desfachatez propia del necio haciendo uso del poder, que su apariencia ovoide estaba ahora mucho más cerca del diseño mismo del planeta.
Su carrera fue imparable, fue votado y re-votado por una masa que lo aclamaba a cada paso, y así logró poner de moda, algo que hoy en día es aceptado como una verdad verdadera, la facilidad con que prospera el pelota, ese ser esférico-ovoide capaz de botar en cualquier dirección sin deformar su sólida apariencia, que vota hoy esto y mañana aquello sin perder nunca su centro, ese ser al que rebotan la honorabilidad, el buen hacer, el sentido de lo justo, la honestidad.
Un ser redondo, que amparado en la elasticidad de su forma, es símbolo de evolución, el mejor adaptado en esta nueva era, por eso su habitat más frecuente es la multinacional, los partidos políticos, las instituciones y administraciones públicas, los gobiernos corruptos...
6 de febrero de 2007
Land-End
Se perdió la tierra de los mayores, sin saber porqué ni adonde. Con ella se fue un modelo, un espejismo de realidad, otro mas, que no soportó el paso del tiempo.
¿Dónde está lo que permanece?, ¿quién es ese que ve?, ¿Quién el que observa por detrás de las cosas?
Ni tu, ni yo, ni esto ni aquello es, ni agua, ni tierra, ni fuego, ni aire es aquello que permanece.
Sigo observando el misterio, circundando sus lindes, mirando tras el empañado cristal. La obstinación me llevará dentro.
¿Dónde está lo que permanece?, ¿quién es ese que ve?, ¿Quién el que observa por detrás de las cosas?
Ni tu, ni yo, ni esto ni aquello es, ni agua, ni tierra, ni fuego, ni aire es aquello que permanece.
Sigo observando el misterio, circundando sus lindes, mirando tras el empañado cristal. La obstinación me llevará dentro.
15 de enero de 2007
De viaje
El verdadero viaje es un acercamiento hacia uno mismo, es una revisión de las referencias del viajero, viajar es tomar un rumbo y avanzar, avanzar y conocer, pero sobre todo descubrir a cada paso y cada paso.
Sentir el viaje mismo más allá incluso de lo que se ve, de los lugares visitados, nos aporta un sentido de trascendencia del que tan carentes estamos en nuestra aséptica civilización.
Ahora, recién viajado, mientras vago aún por los recuerdos, las sensaciones y las emociones que todavía palpitan sobre la piel, miro a mi alrededor con ojos no adaptados a la oscuridad de la realidad postiza, pero alcanzo a entrever una neblina opaca que nos envuelve, una densa opacidad que recubre un tono vital tan bajo que se diría un susurro, opacidad decorada con objetos, posesiones, pertenencias, maquillajes de realidad con los que ocultamos la esencia.
Miro, paseo la ciudad y echo en falta la vida, ese pulso vibrante, esa husmeante búsqueda, la incertidumbre, la atención centrada en cada acontecimiento, miro, paseo por nuestra civilización y veo autómatas, mundos mecánicos, expresión de estereotipos, certidumbres de adormidera, placidez establecida no por nuestro esfuerzo sino por el de otros muchos que lo hicieron antes que nosotros y por otros muchos que mantenemos en la línea que se extiende más allá del paralelo 36, más allá del tercero de los mundos, para garantizar nuestro nivel de sueño.
Viajé a la luz y ahora me deslumbra la oscuridad; avancé por senderos de polvo y piedra, compartí mesa con sucios, ruidosos y entrañables personajes, me embargo la incertidumbre de lo desconocido y con el mismo sigilo que amanece un acre olor africano fue calando en los sentidos y cuál droga chamánica impregnó todo el espacio sensorial traspasando la percepción, acercando una realidad distante y próxima, primitiva y vital, arcaica y de ahora.
Viajé a la luz de otro continente de cielo azul cibachrome, que es recuerdo de lo que fuimos, incómodos recuerdos que a veces trae el pasado, recuerdos de procedencia que tanto nos avergüenzan.
Vuelo al sur mientras escribo, y vuelven al recuerdo rostros ásperos de niños viejos, colores vivos sobre terrenos yermos, trajineo vital de una vida sin artificios no ausente de miedos, y arena, mucha arena. Miro y veo espacio y tiempo abundantes, kilómetros y minutos intensos.
Al sur de nuestra memoria existe un tiempo infinito que tuvimos, que perdimos por ciegos, un espacio inabarcable, amplio, definitivo, que rehuye de parcelas, de propiedades, espacio nómada con alma de tuareg y expresión austera.
Sentir el viaje mismo más allá incluso de lo que se ve, de los lugares visitados, nos aporta un sentido de trascendencia del que tan carentes estamos en nuestra aséptica civilización.
Ahora, recién viajado, mientras vago aún por los recuerdos, las sensaciones y las emociones que todavía palpitan sobre la piel, miro a mi alrededor con ojos no adaptados a la oscuridad de la realidad postiza, pero alcanzo a entrever una neblina opaca que nos envuelve, una densa opacidad que recubre un tono vital tan bajo que se diría un susurro, opacidad decorada con objetos, posesiones, pertenencias, maquillajes de realidad con los que ocultamos la esencia.
Miro, paseo la ciudad y echo en falta la vida, ese pulso vibrante, esa husmeante búsqueda, la incertidumbre, la atención centrada en cada acontecimiento, miro, paseo por nuestra civilización y veo autómatas, mundos mecánicos, expresión de estereotipos, certidumbres de adormidera, placidez establecida no por nuestro esfuerzo sino por el de otros muchos que lo hicieron antes que nosotros y por otros muchos que mantenemos en la línea que se extiende más allá del paralelo 36, más allá del tercero de los mundos, para garantizar nuestro nivel de sueño.
Viajé a la luz y ahora me deslumbra la oscuridad; avancé por senderos de polvo y piedra, compartí mesa con sucios, ruidosos y entrañables personajes, me embargo la incertidumbre de lo desconocido y con el mismo sigilo que amanece un acre olor africano fue calando en los sentidos y cuál droga chamánica impregnó todo el espacio sensorial traspasando la percepción, acercando una realidad distante y próxima, primitiva y vital, arcaica y de ahora.
Viajé a la luz de otro continente de cielo azul cibachrome, que es recuerdo de lo que fuimos, incómodos recuerdos que a veces trae el pasado, recuerdos de procedencia que tanto nos avergüenzan.
Vuelo al sur mientras escribo, y vuelven al recuerdo rostros ásperos de niños viejos, colores vivos sobre terrenos yermos, trajineo vital de una vida sin artificios no ausente de miedos, y arena, mucha arena. Miro y veo espacio y tiempo abundantes, kilómetros y minutos intensos.
Al sur de nuestra memoria existe un tiempo infinito que tuvimos, que perdimos por ciegos, un espacio inabarcable, amplio, definitivo, que rehuye de parcelas, de propiedades, espacio nómada con alma de tuareg y expresión austera.
23 de diciembre de 2006
Mirador
Miro tus ojos, cálidos, profundos, sin conseguir penetrar su ausente realidad, indago lo que se esconde detrás de la mirada, permaneciendo al acecho de un indicio de expresión, que no encuentro.
Busqué tu mirada intensamente, creyendo que te encontraría detrás de ella, pero me equivocaba, tu, fugada en el espacio frío de la materialidad atormentada, esa con la que sueñas y vives cada día, alma ausente que se perdió, como yo, buscando una mirada.
Ciudad, fría, plagada de ausencias cotidianas, percibidas en iconoclasta actitud descerebrada, olas que vagan hacia la aurora de la soledad, caminos de quimera.
Busqué tu mirada intensamente, creyendo que te encontraría detrás de ella, pero me equivocaba, tu, fugada en el espacio frío de la materialidad atormentada, esa con la que sueñas y vives cada día, alma ausente que se perdió, como yo, buscando una mirada.
Ciudad, fría, plagada de ausencias cotidianas, percibidas en iconoclasta actitud descerebrada, olas que vagan hacia la aurora de la soledad, caminos de quimera.
6 de diciembre de 2006
Flujo inconcreto
Fluyen los pensamientos y el verbo, tan rápido, que a escribirlos no alcanzo, y pienso, un instante; ¿a donde van los pensamientos que se van?, se van, se alejan... se pierden. Egocéntrico pensamiento que aturde el verbo y no concede a la mente universal su capacidad de pasar, de pasar de mí, para llegar directa a ti, sin mí, intermediario al fin de un pensamiento: humano, único y universal, amplio, tuyo, mío, de todos.
29 de noviembre de 2006
Pensamiento sobre lienzo
Mesetas solitarias, vientos de ayer que asolan el mañana, tiempos de demora, visión del alma desértica que implora, siempre implora.
Pasos trashumantes se detienen en el umbral, cambios intemporales les buscan, presencias, enigmáticas presencias entorno al frío pensamiento que se aleja.
Blondas de realidad insostenible, amplia necedad que aflora y prospera, lamento de vida que se aleja.
Mirar soñé y tan vívido fue el sueño que mirar logré.
Fuente de deseo, espíritu inalcanzable por la razón, que el sentimiento explora, y se acerca, y ve y consigue descifrar la mágica ausencia de realidad que conduce a la fuente de cada deseo.
Pasos trashumantes se detienen en el umbral, cambios intemporales les buscan, presencias, enigmáticas presencias entorno al frío pensamiento que se aleja.
Blondas de realidad insostenible, amplia necedad que aflora y prospera, lamento de vida que se aleja.
Mirar soñé y tan vívido fue el sueño que mirar logré.
Fuente de deseo, espíritu inalcanzable por la razón, que el sentimiento explora, y se acerca, y ve y consigue descifrar la mágica ausencia de realidad que conduce a la fuente de cada deseo.
26 de noviembre de 2006
Soledad
Soledad, cuanta soledad acumulamos; soledad de fondo que trasciende la mirada, soledad en el gesto: propio, personal, egocéntrico y crispado gesto, soledad cargada sobre nuestras espaldas encorvadas por el peso.
Soledad, acumulo de ausencias, sumatorio de soledad, desértica, profusa y sola. Solitud, soledumbre, solitaria compañía de esta solitaria existencia, soledad amante, soledad difusa, soledad como rastro de indiferencia, de angustia, de vacío interior incapaz de ser llenado por nuestra abundancia.
Soledad también como alerta de muerte, soledad única, desierto de ausencias.
Soledad que anhela abandonar su silente certeza, antigua, profunda y vehemente certeza. Espera inagotable, soledad intemporal que nos abarcas, que nos aquejas.
Soledad, acumulo de ausencias, sumatorio de soledad, desértica, profusa y sola. Solitud, soledumbre, solitaria compañía de esta solitaria existencia, soledad amante, soledad difusa, soledad como rastro de indiferencia, de angustia, de vacío interior incapaz de ser llenado por nuestra abundancia.
Soledad también como alerta de muerte, soledad única, desierto de ausencias.
Soledad que anhela abandonar su silente certeza, antigua, profunda y vehemente certeza. Espera inagotable, soledad intemporal que nos abarcas, que nos aquejas.
16 de noviembre de 2006
Unidad en la diversidad
Unidad y diversidad, tendencias de signo opuesto, casi esquizofrénicas que se debaten en lo social, en lo público, en lo cotidiano y en lo mundial.
La expresión del individualismo como exponente de lo humano que surge por contraposición con un pasado reciente religioso, católico, dictatorial y machista. Nuevo individualismo que se expresa en la necesidad de “customización” de casi cualquier cosa, moda, coche, casa, ordenador....
Pero esta fuerte corriente choca frontalmente, con otra de impulso opuesto y de clara tendencia a la uniformidad, en todos los órdenes de la vida; uniformidad de pensamiento, de formas, de estilos, de expectativas.... Un sólo mercado, una aldea global, Coca Cola para todos, un pensamiento único, una sola forma óptima de gobierno (la nuestra).
Subyace por tanto un pensamiento dual, bidireccional, encontrado y enconado que nos lleva a comportamientos a veces esperpénticos y no exentos de vehemencia.
Somos únicos, seres especiales y diferentes de cualquier otro, que adoptamos y defendemos nuestra manera de vivir y de ser única, y sin embargo un barniz de homogeneidad identitaria nos alcanza a todos por igual, nos vestimos, hacemos, oímos, comemos y vemos las mismas cosas, utilizamos las mismas tecnologías e iguales herramientas exclusivas para llegar a los mismos lugares, ya sea la blogosfera o el centralizado centro comercial_y_deocio, vidas separadas pero iguales que nos llevan a las mismas frustraciones, incertidumbres únicas, tan distintas, tan iguales.
La expresión del individualismo como exponente de lo humano que surge por contraposición con un pasado reciente religioso, católico, dictatorial y machista. Nuevo individualismo que se expresa en la necesidad de “customización” de casi cualquier cosa, moda, coche, casa, ordenador....
Pero esta fuerte corriente choca frontalmente, con otra de impulso opuesto y de clara tendencia a la uniformidad, en todos los órdenes de la vida; uniformidad de pensamiento, de formas, de estilos, de expectativas.... Un sólo mercado, una aldea global, Coca Cola para todos, un pensamiento único, una sola forma óptima de gobierno (la nuestra).
Subyace por tanto un pensamiento dual, bidireccional, encontrado y enconado que nos lleva a comportamientos a veces esperpénticos y no exentos de vehemencia.
Somos únicos, seres especiales y diferentes de cualquier otro, que adoptamos y defendemos nuestra manera de vivir y de ser única, y sin embargo un barniz de homogeneidad identitaria nos alcanza a todos por igual, nos vestimos, hacemos, oímos, comemos y vemos las mismas cosas, utilizamos las mismas tecnologías e iguales herramientas exclusivas para llegar a los mismos lugares, ya sea la blogosfera o el centralizado centro comercial_y_deocio, vidas separadas pero iguales que nos llevan a las mismas frustraciones, incertidumbres únicas, tan distintas, tan iguales.
15 de noviembre de 2006
Viaje al sur
Buscaba una ruta hacia el sur de su opulencia, un paso transfronterizo que le acercara lo esencial. Inició su búsqueda un día de finales de primavera en el que dio comienzo un viaje iniciático rumbo a la esencia y a la veracidad de su alma niña. Viaje lleno de incertidumbres, errático pero certero, viaje más allá de los límites de nuestra acomodada posición, tránsito mágico y solitario.
Largas jornadas haciendo del camino fundamento, alma vibrante de viajero; alerta, siempre despierto, humilde por esta condición de pequeño ante tan grande reto, atrás quedan ideas, certezas adquiridas, servidumbres y miedos.
Tránsito que nos aleja de nuestra cristalizada imagen, de lugares comunes, de preceptos viejos y miedos nuevos, viaje definitivo al sur, al lugar donde lo importante se mide en forma de vida, vida esencial carente de retórica, vida limpia de apellidos, de interesados apegos, vida sencilla, drástica, real, viaje al sur, alma de andariego.
Largas jornadas haciendo del camino fundamento, alma vibrante de viajero; alerta, siempre despierto, humilde por esta condición de pequeño ante tan grande reto, atrás quedan ideas, certezas adquiridas, servidumbres y miedos.
Tránsito que nos aleja de nuestra cristalizada imagen, de lugares comunes, de preceptos viejos y miedos nuevos, viaje definitivo al sur, al lugar donde lo importante se mide en forma de vida, vida esencial carente de retórica, vida limpia de apellidos, de interesados apegos, vida sencilla, drástica, real, viaje al sur, alma de andariego.
30 de octubre de 2006
Bajo el agua
Vuelo bajo las aguas, vuelo sumergido en un mundo ingrávido de ingrávida fluidez, denso, mundo abisal oculto bajo pulida superficie de cristal líquido, umbral de un espacio y un tiempo distintos; próximo y distante, cercano e infinito, espacio presidido por la presencia de si mismo, por esta inabarcable fluidez elemental acuática.
Movimiento tridimensional de pasos aleteantes que progresan a fuerza de impulsar el espacio mismo, ondulantes y trasparentes volutas fluyen de mis palmípedos pies en fluido y deslizante desplazamiento, nutrido por la entubada y burbujeante respiración de un aire envasado, aire comprimido y oprimido por la presión de este espacio denso y fluido. Agua circundante, omnipresente espacio agua, vida agua, solución acuosa, tacto, vista y gusto agua.
Fuente de vida, lugar de volúmenes inversos, espacio aerófobo, universo pisciforme, movimiento constante; rítmico, aéreo, acuoso y lunar, mar de incertidumbres, universo subacuático repleto de vida, vida atenta esta, cuya contemplación y elegancia compensa la torpeza de nuestro artificial y subacuático avance.
Movimiento tridimensional de pasos aleteantes que progresan a fuerza de impulsar el espacio mismo, ondulantes y trasparentes volutas fluyen de mis palmípedos pies en fluido y deslizante desplazamiento, nutrido por la entubada y burbujeante respiración de un aire envasado, aire comprimido y oprimido por la presión de este espacio denso y fluido. Agua circundante, omnipresente espacio agua, vida agua, solución acuosa, tacto, vista y gusto agua.
Fuente de vida, lugar de volúmenes inversos, espacio aerófobo, universo pisciforme, movimiento constante; rítmico, aéreo, acuoso y lunar, mar de incertidumbres, universo subacuático repleto de vida, vida atenta esta, cuya contemplación y elegancia compensa la torpeza de nuestro artificial y subacuático avance.
18 de octubre de 2006
Sexto sentido
Un terrible descuido matutino le separó de uno de los apéndices más prodigado de nuestro tiempo, una herramienta imprescindible cuya ausencia le abocaba irremediablemente al autismo. Al descubrir, que digo descubrir, al atisbar tan sólo el tremendo descuido, un helador escalofrío recorrió su espalda y azarados pensamientos sobrevinieron a su confusa mente matutina, primero como rotunda negación de un hecho tan desafortunado como evidente, luego como una suerte de desasosiego, que en forma de angustiosas volutas de pensamiento aconsejaban un inmediato regreso sobre sus pasos en desesperado intento de recuperar aquel perdido grial.
Como en un sueño, como si de la película de su vida en el momento postrero se tratara, apareció en su mente toda la jornada venidera en prodigiosa sucesión de imágenes, anticipación dramática de un futuro incierto; la reunión prevista para la tarde, la confirmación de la comida de trabajo la preparación de la presentación de primera hora de la mañana..., el padell..., todo, todo apareció delante suyo como si de un premonitorio trailer se tratara, fue entonces cuando desde lo más profundo de su interior afloró una inquietud que se fue convirtiendo en certeza a medida que alcanzaba las capas superficiales de su mente y un sentimiento de invisibilidad le invadió súbitamente, era la certidumbre de su invisibilidad, de su inexistencia.
Alcanzó de golpe la comprensión de la evanescente existencia del ser contemporáneo, la soledad del no ser, no ser nada, ser vacío, ente incompresiblemente desconectado del mundo que le rodeaba. Descubrió la consecuencia de un simple olvido, la dependencia profunda de este su sexto sentido, la imprescindibilidad de ser un ser permanentemente comunicado.
Pero ¿desde cuando?-se preguntó- ¿desde cuando no podía prescindir de aquello?, recordó entonces, entre las brumas de la memoria, como retazos primero y con claridad después, momentos clave del paso del ser humano que fue, al ser tecnológico que era, los antiguos procesadores de texto que utilizaban las secretarias del departamento, los primeros ordenadores, aquellos teléfonos móviles con maleta incorporada, la llegada de los portátiles, I N T E R N E T, su primera agenda electrónica, la tablet PC. Hasta hoy, dramático día en el que había desaparecido su PDA capaz de integrar todas las necesidades de comunicación de un hombre como él, y con ella se desvanecía parte de su vida, de su trabajo y su puerta de acceso al mundo; no móvil, no agenda, no correo, no archivos, no informes, no MP3, no presentación, no spot, no campaña...
Llovía, después de muchos meses, llovía, y no sólo lo hacía en la ciudad, sino también en el alma y en el corazón de aquel apuesto ejecutivo, que se enfrentaba lleno de congoja y tristeza al día mas gris de su meteórica carrera, se enfrentaba al anonimato a la inexistencia misma, al desprecio del hecho tecnológico mismo. Sintió una leve presión en el cuello y se aflojó la impecable corbata, decidió emprender un precipitado camino de regreso sobre sus pasos hacia la cafetería donde, como cada mañana, había desayunado antes de ir a la oficina, pero no lo hizo sin antes comprobar que el brusco tirón que dio sobre el nudo de la corbata no había destorsionado la armonía del conjunto, vio con nitidez como la etiqueta de la corbata estaba en su sitio, perfectamente descentrada sobre el eje de la rayada tela y vuelta sobre si misma para que todo el mundo pudiera comprobar que, su portador pertenecía a la élite, que era parte de ese selecto círculo interno, alguien que podía gastarse 150€ en su corbata Hermés, que guardaba perfecta sintonizada con la fina raya de su traje.
Apresuró el paso, la ciudad estaba verdaderamente gris, más gris que nunca, pensó mientras doblaba la esquina de la calle y su atención se detenía hipnótica, atrapada por ese tiempo ralentizado que marca lo esencial, mientras la rueda de aquel mugriento taxi pasaba despreocupada por encima del codiciado objeto, al tiempo que parpadeaba por última vez el display anunciando la entrada de una llamada.
Como en un sueño, como si de la película de su vida en el momento postrero se tratara, apareció en su mente toda la jornada venidera en prodigiosa sucesión de imágenes, anticipación dramática de un futuro incierto; la reunión prevista para la tarde, la confirmación de la comida de trabajo la preparación de la presentación de primera hora de la mañana..., el padell..., todo, todo apareció delante suyo como si de un premonitorio trailer se tratara, fue entonces cuando desde lo más profundo de su interior afloró una inquietud que se fue convirtiendo en certeza a medida que alcanzaba las capas superficiales de su mente y un sentimiento de invisibilidad le invadió súbitamente, era la certidumbre de su invisibilidad, de su inexistencia.
Alcanzó de golpe la comprensión de la evanescente existencia del ser contemporáneo, la soledad del no ser, no ser nada, ser vacío, ente incompresiblemente desconectado del mundo que le rodeaba. Descubrió la consecuencia de un simple olvido, la dependencia profunda de este su sexto sentido, la imprescindibilidad de ser un ser permanentemente comunicado.
Pero ¿desde cuando?-se preguntó- ¿desde cuando no podía prescindir de aquello?, recordó entonces, entre las brumas de la memoria, como retazos primero y con claridad después, momentos clave del paso del ser humano que fue, al ser tecnológico que era, los antiguos procesadores de texto que utilizaban las secretarias del departamento, los primeros ordenadores, aquellos teléfonos móviles con maleta incorporada, la llegada de los portátiles, I N T E R N E T, su primera agenda electrónica, la tablet PC. Hasta hoy, dramático día en el que había desaparecido su PDA capaz de integrar todas las necesidades de comunicación de un hombre como él, y con ella se desvanecía parte de su vida, de su trabajo y su puerta de acceso al mundo; no móvil, no agenda, no correo, no archivos, no informes, no MP3, no presentación, no spot, no campaña...
Llovía, después de muchos meses, llovía, y no sólo lo hacía en la ciudad, sino también en el alma y en el corazón de aquel apuesto ejecutivo, que se enfrentaba lleno de congoja y tristeza al día mas gris de su meteórica carrera, se enfrentaba al anonimato a la inexistencia misma, al desprecio del hecho tecnológico mismo. Sintió una leve presión en el cuello y se aflojó la impecable corbata, decidió emprender un precipitado camino de regreso sobre sus pasos hacia la cafetería donde, como cada mañana, había desayunado antes de ir a la oficina, pero no lo hizo sin antes comprobar que el brusco tirón que dio sobre el nudo de la corbata no había destorsionado la armonía del conjunto, vio con nitidez como la etiqueta de la corbata estaba en su sitio, perfectamente descentrada sobre el eje de la rayada tela y vuelta sobre si misma para que todo el mundo pudiera comprobar que, su portador pertenecía a la élite, que era parte de ese selecto círculo interno, alguien que podía gastarse 150€ en su corbata Hermés, que guardaba perfecta sintonizada con la fina raya de su traje.
Apresuró el paso, la ciudad estaba verdaderamente gris, más gris que nunca, pensó mientras doblaba la esquina de la calle y su atención se detenía hipnótica, atrapada por ese tiempo ralentizado que marca lo esencial, mientras la rueda de aquel mugriento taxi pasaba despreocupada por encima del codiciado objeto, al tiempo que parpadeaba por última vez el display anunciando la entrada de una llamada.
15 de octubre de 2006
Joaquín
Un pensamiento hacia ti,
donde quiera que estés amigo,
un pensamiento amable, vivo y sincero,
que elevándose más allá de los confines de esta transitoria vida,
deseo que alcanzarte pueda.
donde quiera que estés amigo,
un pensamiento amable, vivo y sincero,
que elevándose más allá de los confines de esta transitoria vida,
deseo que alcanzarte pueda.
2 de octubre de 2006
El uniforme 2
Hoy, modernos comandantes con impecables uniformes de Armani y lujosos vehículos de empresa, pasean su fama y posición social entre nosotros, y siguen viviendo de espaldas a todo lo que no sea su situación de privilegio. Dirigen fulgurantes negocios farmacéuticos cuya base de investigación científica, hacen de su labor, un bien colectivo gracias al empeño personal de ellos y al sacrificio de millones de enfermos, enfermos del tercer mundo que nunca accederán a sus milagrosos descubrimientos. Son, acaudalados directivos que viven en una opulencia instalada sobre la miseria de miles de ciudadanos de tercera. Son políticos corruptos que buscan su enriquecimiento a costa del bien público y del de los ciudadanos a los que deberían servir, y son también nuestros vecinos de al lado, gente “corriente”, capaz de pisar a cualquiera para pasar primero, son esos que siempre sacan provecho de la desventaja ajena. Ciudadanos “normales”, que refrescan sus embotados cuerpos en piscinas municipales y para los que la simple diferencia de tendencia sexual, es motivo de agresión física y linchamiento público, son, en definitiva, todos aquellos que aún no han tenido la ocasión de mostrar su lado oscuro, pero no por falta de potencial.
Uniformes, modas, disfraces que nos hacen parecer otros; comandantes, ejecutivos, administrativos...., gente de bien, que a veces incluso nos hacen parecer humanos. Uniformes que acompañando el signo de los tiempos, visten de aparente normalidad la mayor de las atrocidades. Civilización esta de lo exterior, cegada por las formas, mundo de apariencias, acuerdo tácito de omisión de lo esencial, eufemismo de inmoralidad que nos ayuda a mantenernos en la barbarie sin arrugar nuestro impecable uniforme de normalidad.
Uniformes, modas, disfraces que nos hacen parecer otros; comandantes, ejecutivos, administrativos...., gente de bien, que a veces incluso nos hacen parecer humanos. Uniformes que acompañando el signo de los tiempos, visten de aparente normalidad la mayor de las atrocidades. Civilización esta de lo exterior, cegada por las formas, mundo de apariencias, acuerdo tácito de omisión de lo esencial, eufemismo de inmoralidad que nos ayuda a mantenernos en la barbarie sin arrugar nuestro impecable uniforme de normalidad.
19 de septiembre de 2006
Bitácora del Sáhara
"Fragmentos, apuntes de bitácora del último viaje por Marruecos y el Sáhara"
Espacio tostado al sol, tan amplio que empequeñece el tiempo haciéndolo ligero, liviano, eterno, un espacio distante que nos devuelve súbitamente al tiempo niño, ese tiempo en el que caben mil historias, mil sensaciones en cada momento, espacio tostado, alma de desierto.
Torbellino de impresiones, aire reemplazado por humo y polvo, abundancia de vida libre de asepsias, miradas y pensamientos entrometidos, trajineo permanente, color ocre, olor acre, autenticidad, definición de contornos, luz cálida iluminando este inmenso Marruecos.
Errachidía puerta del desierto, buen ánimo, nos impregna el ambiente de aventura.
Navegación instrumental bajo las estrellas, mágica tecnología que guía nuestros pasos en el oscuro, libertad, emocionante incertidumbre, nomadismo, alma de desierto.
Esta arena, obstinada amante que nos abraza sin dejarnos marchar. Nos sacará de ella el ímpetu, la disposición de ánimo, la certeza.
Toda aventura comienza dentro, en el interior, en ciertas regiones remotas del alma. Comienza allí, en las llanuras desérticas donde las emociones, los impulsos, las decisiones se escriben en arena, y al dibujarlas brotan como un manantial hacia la superficie de la vida y se manifiestan y se expresan dando forma a la aventura que nació de un simple dibujo de arena en regiones ignotas del alma.
Alma de tuareg, nomadismo, esencia de desierto.
Espacio tostado al sol, tan amplio que empequeñece el tiempo haciéndolo ligero, liviano, eterno, un espacio distante que nos devuelve súbitamente al tiempo niño, ese tiempo en el que caben mil historias, mil sensaciones en cada momento, espacio tostado, alma de desierto.
Torbellino de impresiones, aire reemplazado por humo y polvo, abundancia de vida libre de asepsias, miradas y pensamientos entrometidos, trajineo permanente, color ocre, olor acre, autenticidad, definición de contornos, luz cálida iluminando este inmenso Marruecos.
Errachidía puerta del desierto, buen ánimo, nos impregna el ambiente de aventura.
Navegación instrumental bajo las estrellas, mágica tecnología que guía nuestros pasos en el oscuro, libertad, emocionante incertidumbre, nomadismo, alma de desierto.
Esta arena, obstinada amante que nos abraza sin dejarnos marchar. Nos sacará de ella el ímpetu, la disposición de ánimo, la certeza.
Toda aventura comienza dentro, en el interior, en ciertas regiones remotas del alma. Comienza allí, en las llanuras desérticas donde las emociones, los impulsos, las decisiones se escriben en arena, y al dibujarlas brotan como un manantial hacia la superficie de la vida y se manifiestan y se expresan dando forma a la aventura que nació de un simple dibujo de arena en regiones ignotas del alma.
Alma de tuareg, nomadismo, esencia de desierto.
16 de septiembre de 2006
El uniforme 1
El uniforme le sentaba bien, la rigidez del corte camuflaba el pretérito imperfecto en que se había convertido y los enlucidos galones, brillaban sin alumbrar las oscuras sombras que proyectaban las oquedades de su alma.
Era un uniforme de guerrera larga, talle fruncido y brillantes botas de caña alta, un uniforme impecable que sobre-dibujaba un halo de rectitud, en una vida perfilada por los abruptos senderos de la tortura y la depravación. Era un uniforme verdaderamente representativo de una élite, de un credo, de un ideal tan alto como los mástiles de sus banderas, tan despiadado como el filo de sus espadas.
Lucía su uniforme todo el día, siempre, se diría que sin el se sintiera desnudo, esa desnudez que sólo es soportable para los que no tienen nada que ocultar detrás de un uniformado disfraz.
Lucía su uniforme sí, con esa resplandeciente botonadura que el asistente pulía con esmero y regularidad castrenses, refulgían también las condecoraciones y los dorados galones, conseguidos por su personal empeño y por el sacrificio de muchos, sacrificio litúrgico de tantos, que las cifras no podían explicar.
Bello uniforme, estandarte de reconocimiento social detrás del que se parapetaba aquel ejemplar militar, que en su bonito chalet con jardín vivía junto a su adorable mujer y sus cuatro rubios hijos, una casa espléndida, con servidumbre a cargo del estado y coche oficial a la puerta, una casa con espectaculares vistas. Era el refugio del guerrero, que tras su larga jornada colgaba por fin su uniforme en el galán de su dormitorio, desde el que se divisaba el próspero negocio del que vivía la impecable familia del comandante Hess; el campo de exterminio de Auschwitz.
Era un uniforme de guerrera larga, talle fruncido y brillantes botas de caña alta, un uniforme impecable que sobre-dibujaba un halo de rectitud, en una vida perfilada por los abruptos senderos de la tortura y la depravación. Era un uniforme verdaderamente representativo de una élite, de un credo, de un ideal tan alto como los mástiles de sus banderas, tan despiadado como el filo de sus espadas.
Lucía su uniforme todo el día, siempre, se diría que sin el se sintiera desnudo, esa desnudez que sólo es soportable para los que no tienen nada que ocultar detrás de un uniformado disfraz.
Lucía su uniforme sí, con esa resplandeciente botonadura que el asistente pulía con esmero y regularidad castrenses, refulgían también las condecoraciones y los dorados galones, conseguidos por su personal empeño y por el sacrificio de muchos, sacrificio litúrgico de tantos, que las cifras no podían explicar.
Bello uniforme, estandarte de reconocimiento social detrás del que se parapetaba aquel ejemplar militar, que en su bonito chalet con jardín vivía junto a su adorable mujer y sus cuatro rubios hijos, una casa espléndida, con servidumbre a cargo del estado y coche oficial a la puerta, una casa con espectaculares vistas. Era el refugio del guerrero, que tras su larga jornada colgaba por fin su uniforme en el galán de su dormitorio, desde el que se divisaba el próspero negocio del que vivía la impecable familia del comandante Hess; el campo de exterminio de Auschwitz.
23 de agosto de 2006
Mar de invierno
Siguen llegando, avalanchas perdidas en el mar. Riadas de infortunio y desesperación arriban a las costas de la opulencia, ante la mirada fría del televisor, ante nuestra pasividad frente al drama, ante el desprecio por su diferencia, aludes terribles de desheredados que encontraran en costas nuevas, prejuicios viejos.
22 de agosto de 2006
Mundos soñados
Políticos hablando en titulares, sacerdotes que hacen política, periodistas abanderados de la libertad, financieros y constructores dando lecciones de responsabilidad social y sostenibilidad, asesinos que exigen justicia, necios que reclaman credibilidad y audiencia.
Un día soñé, soñé con un mundo como yo, anhelante de lo bueno, lo bello, de la veracidad, un mundo presidido por lo humano, por la búsqueda de la justicia, un lugar donde la honestidad, la humildad y la sencillez fueran valores apreciables y seguros. Pequeños mundos niños llenos de la grandeza infantil, mundos perdidos ya en el desierto de los hombres, moradores de arenas yermas, de conceptos trastocados, de responsabilidades difusas. Mundos irreales, de apariencias construidas con burdos artificios. Mundos soñados.
Un día soñé, soñé con un mundo como yo, anhelante de lo bueno, lo bello, de la veracidad, un mundo presidido por lo humano, por la búsqueda de la justicia, un lugar donde la honestidad, la humildad y la sencillez fueran valores apreciables y seguros. Pequeños mundos niños llenos de la grandeza infantil, mundos perdidos ya en el desierto de los hombres, moradores de arenas yermas, de conceptos trastocados, de responsabilidades difusas. Mundos irreales, de apariencias construidas con burdos artificios. Mundos soñados.
4 de agosto de 2006
Vientos
Viento frío, soplo helado, Jet Stream que recorre el planeta esparciendo aromas de perversa prosperidad, cayucos mal pertrechados traen tu eco de respuestas.
3 de agosto de 2006
La luz
Luces, luces en oscuro buscando un camino entre tinieblas van,
insignificante punto de luz que trascender las sombras pretende.
Luz titilante alumbrando cada paso, tan sólo un paso, pero que en su humilde y perseverante pequeñez logrará vencer a la oscura inmensidad.
insignificante punto de luz que trascender las sombras pretende.
Luz titilante alumbrando cada paso, tan sólo un paso, pero que en su humilde y perseverante pequeñez logrará vencer a la oscura inmensidad.
26 de julio de 2006
Silenciero
Fragmentos de verdades imposibles,
imágenes escritas en los sueños,
pálpito fundamental,
latido que se aleja hacia el vacío.
Espacio ecléctico plagado de soledades;
diferentes, iguales.
Extraño rumor que en las sombras acerca visiones,
ideas en conjunto, similitudes diversas.
Viajando por mis pensamientos
encuentro mundos repletos, desconocidos parajes,
espacios de ausencia inexpugnables.
Y en el periplo,
languidece el torbellino discursivo de la mente,
dando paso al profundo...,
hasta coquetear por instantes con el silencio.
Silencio, que calle el mundo todo, un momento,
dejemos sonar al silencio.
imágenes escritas en los sueños,
pálpito fundamental,
latido que se aleja hacia el vacío.
Espacio ecléctico plagado de soledades;
diferentes, iguales.
Extraño rumor que en las sombras acerca visiones,
ideas en conjunto, similitudes diversas.
Viajando por mis pensamientos
encuentro mundos repletos, desconocidos parajes,
espacios de ausencia inexpugnables.
Y en el periplo,
languidece el torbellino discursivo de la mente,
dando paso al profundo...,
hasta coquetear por instantes con el silencio.
Silencio, que calle el mundo todo, un momento,
dejemos sonar al silencio.
25 de julio de 2006
Impresión de Libertad
La Libertad, aunque nunca fue un valor seguro, da la impresión de estar en las horas más bajas de los últimos tiempos. Tiene algo que ver su fobia hacia algunos axiomas contemporáneos que se han convertido en verdaderos motores del progreso moderno; la libertad por ejemplo, rima mal con los abultados intereses partidistas y partidarios, es contraria al egocentrismo tan propio del poder y de la economía de mercado, es contraria también a la homogeneización, a la simplista unificación de criterios y sobre todo, es enemiga de la manipulación del pensamiento.
Aunque la mayoría se enaltece y enorgullece un poco al nombrarla, en lo personal como en lo público la libertad no atraviesa un buen momento; pensemos cuantos defienden su libertad delante de aquel al que consideran un superior, ¿cuantos ejecutivos defienden la libertad frente al accionista?, ¿cuantos lo hacen ante el fuerte o ante el orden establecido?
La Libertad hoy como ayer, se combate en las calles con el miedo; generando amenazas aunque sean virtuales, confeccionando enemigos, creando situaciones de riesgo, en definitiva, identificando peligros que atenten contra nuestra supuesta seguridad.
Objetivar el miedo es el primer paso, firme y decidido para acabar con la libertad, paso que desarrollado sobre un sustrato de indiferencia generalizada, de cierta mediocridad en lo social y de falta de valores de alerta, prospera con inusitada facilidad hasta en los pueblos que más bandera han hecho de ella.
Vivimos tiempos en los que la libertad es tan sólo una impresión, una impresión fugaz e inalcanzable de libertad.
Aunque la mayoría se enaltece y enorgullece un poco al nombrarla, en lo personal como en lo público la libertad no atraviesa un buen momento; pensemos cuantos defienden su libertad delante de aquel al que consideran un superior, ¿cuantos ejecutivos defienden la libertad frente al accionista?, ¿cuantos lo hacen ante el fuerte o ante el orden establecido?
La Libertad hoy como ayer, se combate en las calles con el miedo; generando amenazas aunque sean virtuales, confeccionando enemigos, creando situaciones de riesgo, en definitiva, identificando peligros que atenten contra nuestra supuesta seguridad.
Objetivar el miedo es el primer paso, firme y decidido para acabar con la libertad, paso que desarrollado sobre un sustrato de indiferencia generalizada, de cierta mediocridad en lo social y de falta de valores de alerta, prospera con inusitada facilidad hasta en los pueblos que más bandera han hecho de ella.
Vivimos tiempos en los que la libertad es tan sólo una impresión, una impresión fugaz e inalcanzable de libertad.
23 de julio de 2006
Lamento por un Oriente que se aleja
La lluviosa mente apagó el fuego del corazón y un canto húmedo y brumoso se elevó por encima de las praderas del alma, volvía el tiempo de la incomprensión, del miedo, funesto regreso a los días aturdidos por lluvia de fuego, días de furia llenos de huida. Camino de vuelta, regreso violento al lado humano más oscuro. Días tristes de abolida razón, horas de inexplicable muerte, de atenazada vida presidida por la irracional fuerza de las armas. Perversa adicción por el exterminio, consolidación de la diferencia. ¿Qué justifica el ataque al débil, al desprotegido, al civil?. ¿Qué irracional pensamiento lleva al enfrentamiento irrefrenable, recurrente, a la anticonvivencia, al no ser?.
La muerte hoy, se despacha de nuevo en las calles de Líbano y de Galilea, cuanto amor a la muerte, que terrible desprecio a la vida, inconsciente egocentrismo de ambos frentes. Oriente próximo hoy, se aleja, con un sonoro lamento por la vida.
La muerte hoy, se despacha de nuevo en las calles de Líbano y de Galilea, cuanto amor a la muerte, que terrible desprecio a la vida, inconsciente egocentrismo de ambos frentes. Oriente próximo hoy, se aleja, con un sonoro lamento por la vida.
14 de julio de 2006
Nuevos europeos 2
Fueron llegando taimadamente, poco a poco. Vinieron para quedarse a vivir entre nosotros y nos conquistaron, porque traían consigo el poder de la desesperación, la fuerza desbordante del no retorno y ante su denodado impulso, de nada sirvieron nuestras fronteras, inútiles se mostraron nuestros ejércitos.
8 de julio de 2006
Reflexión
Dime si es cierto, que al otro lado del espejo se ve la realidad que a nosotros se nos oculta, dime si el mundo del reflejo, refleja también, lo que a este lado no ven los ojos físicos. Dime, si quieres extender la visión de tu mundo al nuestro, que no es capaz de ver sino un reflejo de la realidad de sí mismo.
30 de junio de 2006
Un gesto sencillo
Un gesto sencillo; abrir un tarro para untar la mermelada, mermelada que sacamos de un frigorífico repleto de vituallas, abastecido de manera permanente y estable con la energía eléctrica, generada en la central hidroeléctrica situada justo en el mismo lugar donde se crían las castañas con las que se ha elaborado la mermelada. Castañas, que son fuente de riqueza en una comarca donde aún se vive de una economía agrícola, gracias a la demanda de las grandes urbes como en la que nosotros habitamos. Abrimos por fin el tarro y extraemos del cajón de la cocina de Ikea, un cuchillo de acero, no de los de cortar carne, tampoco una paleta de pescado y menos aún un cuchillo de pan. No, es como nuestro gesto, un sencillo cuchillo de la cubertería de diario de nuestra casa; situada en una zona residencial de la ciudad, desde la que en día claros, cada vez son menos, se vislumbra las montañas en lontananza. Untamos cuidadosamente la mermelada sobre la rebanada de pan de molde, sin corteza claro, que por ser la última del paquete, nos obliga a tirar al cubo de basura, selectiva, las dos bolsas de plástico degradable, dos, en las que viene envuelto el pan. Degradable que no reciclable, porque sino tendría que ir a parar al otro cubo en el que depositamos este tipo de basura. Perfecto, nuestra rebanada está untada, ahora nos queda eliminar el pequeño sobrante de mermelada que ha quedado en la superficie del cuchillo, levantamos una pequeña y suave palanca que libera el flujo de agua corriente que a través de un complejo sistemas de tuberías y estaciones de bombeo llega hasta nuestro casa y por fin podemos comernos la rebanada, ligera en calorías y rica en isoflabonas, que además de limpiarnos a conciencia el píloro, contribuyen a mejorar notablemente el colesterol de nuestro atiborrado cuerpo.
Un gesto sencillo, tan sencillo como nuestra sencilla vida de ricos, en la que hasta el más simple de nuestros actos mueve montañas de recursos. Actos corrientes, habituales, cotidianos, sima insalvable de diferencia de una humanidad en la que la división norte-sur se expresa en un sencillo y cotidiano gesto.
Un gesto sencillo, tan sencillo como nuestra sencilla vida de ricos, en la que hasta el más simple de nuestros actos mueve montañas de recursos. Actos corrientes, habituales, cotidianos, sima insalvable de diferencia de una humanidad en la que la división norte-sur se expresa en un sencillo y cotidiano gesto.
21 de junio de 2006
Miradas
Camino descalzo para poder sentir la tierra bajo mis pies y me desprecian por mi pobreza.
No saco partido de mi ventaja y me llaman idiota.
Miro a la vida y al futuro con anhelo y piensan que soy un ingenuo.
Sigo el rastro de la utopía y me tachan de loco.
Hago de la honestidad baluarte y me condenan al ostracismo.
Mido las cosas por su valor y me preguntan por lo que cuestan.
Defiendo con vehemencia la libertad y la contraatacan con el miedo.
Practico la humildad y dicen que no soy nadie.
Ideas, sueños pasan a mi través, ideas y sueños propiedad del mundo, de esta mente universal que a todos nos engloba y enfrente siempre encontramos a alguien empeñado en ponerles dueño y en cobrarnos derechos.
¿Dónde estamos?, ¿Dónde estás?, ¿Dónde estoy?. Ubicados en los arrabales de un mundo desubicado, un mundo tamizado por prismas preestablecidos, através de los que miramos la vida, sin ver. Universos cristalizados en la forma de las cosas, cuyo interior, cuyo fondo, permanece oculto en las profundidades.
No saco partido de mi ventaja y me llaman idiota.
Miro a la vida y al futuro con anhelo y piensan que soy un ingenuo.
Sigo el rastro de la utopía y me tachan de loco.
Hago de la honestidad baluarte y me condenan al ostracismo.
Mido las cosas por su valor y me preguntan por lo que cuestan.
Defiendo con vehemencia la libertad y la contraatacan con el miedo.
Practico la humildad y dicen que no soy nadie.
Ideas, sueños pasan a mi través, ideas y sueños propiedad del mundo, de esta mente universal que a todos nos engloba y enfrente siempre encontramos a alguien empeñado en ponerles dueño y en cobrarnos derechos.
¿Dónde estamos?, ¿Dónde estás?, ¿Dónde estoy?. Ubicados en los arrabales de un mundo desubicado, un mundo tamizado por prismas preestablecidos, através de los que miramos la vida, sin ver. Universos cristalizados en la forma de las cosas, cuyo interior, cuyo fondo, permanece oculto en las profundidades.
15 de junio de 2006
Alma de blog
No deja de sorprenderme que otro, que no sea yo, detenga su mirada un instante y lea estas líneas y en anónima relación regale un comentario, una percepción, regale su interés.
Curiosa ciber-coincidencia entre aparentes desconocidos, bonito regalo...alma de blog.
Curiosa ciber-coincidencia entre aparentes desconocidos, bonito regalo...alma de blog.
Vacío
Miedo al vacío, horror vacui, temerosos de la página en blanco llenamos el espacio para ahorrarnos el vértigo que produce mirar de frente a la esencia de las cosas, dejamos que el aire se pueble de sonidos para evitar ese incierto silencio.
Espacios llenos, ciudades abarrotadas, perfiles costeros alicatados hasta la orilla del agua, carreteras, calles llenas. Espacio repleto de sonidos, delirante pasión por el ruido; indecente, cotidiano, permanente ruido.
Mundos llenos, saturados, plaga humana que amenaza su propia existencia con el exceso, con esa obscena abundancia llena de pobreza, repleta de carencias.
Espacios llenos, ciudades abarrotadas, perfiles costeros alicatados hasta la orilla del agua, carreteras, calles llenas. Espacio repleto de sonidos, delirante pasión por el ruido; indecente, cotidiano, permanente ruido.
Mundos llenos, saturados, plaga humana que amenaza su propia existencia con el exceso, con esa obscena abundancia llena de pobreza, repleta de carencias.
5 de junio de 2006
Objeto de incultos
Existe un nuevo culto, una nueva religión no escrita, no basada en textos sagrados ni en santas revelaciones. Una fe que no se apoya en los preceptos habituales de toda religión, exenta de filosofía en la que sustentarse y plagada de dogmas.
Es un nuevo movimiento inspirado la obviedad; basado en la opulencia, la fama, el poder. Es el culto al éxito, la adoración del lujo como expresión rotunda y manifestación evidente de ese mismo éxito.
Este nuevo movimiento aunque joven en apariencia, es tan antiguo como el hombre, pero es en estos tiempos donde cobra un brillo nuevo, porque el lujo, el éxito, han tomado ahora el disfraz de alcanzables para una gran mayoría y es ahora cuando empieza a dar señales evidentes de fundamentalismo..., otro mas.
Fundamentalismo por lo sectario, por lo excluyente de su credo, por lo que supone de fe ciega en un sólo y soberano principio que establece una frontera entre sus fieles; aquellos que han alcanzado la gloria del éxito y el resto de parias alejados de tan selecto círculo.
A este club privado, se llega por múltiples vías, pues esta religión tiene muchas y amplias formas de vida; se accede por influencia, por capacidad de extorsión, practicando delitos relevantes, por blasfemar y criticar más que el resto, por prostituirse públicamente, por condición social o familiar, por escándalos, por salir en televisión, porque hablen de ti, por el coche que llevas, por la chica o chico que te acompaña, por estar invitado a determinadas fiestas, por tener dinero sin importar su procedencia, por vivir en algunos lugares de referencia, por ser complaciente con tus superiores, por arrimarse al buen árbol, por lo que pone en tu tarjeta de visita, por ir con quien vas. Un credo simple en definitiva y de raíces puramente osmóticas.
Es un nuevo movimiento inspirado la obviedad; basado en la opulencia, la fama, el poder. Es el culto al éxito, la adoración del lujo como expresión rotunda y manifestación evidente de ese mismo éxito.
Este nuevo movimiento aunque joven en apariencia, es tan antiguo como el hombre, pero es en estos tiempos donde cobra un brillo nuevo, porque el lujo, el éxito, han tomado ahora el disfraz de alcanzables para una gran mayoría y es ahora cuando empieza a dar señales evidentes de fundamentalismo..., otro mas.
Fundamentalismo por lo sectario, por lo excluyente de su credo, por lo que supone de fe ciega en un sólo y soberano principio que establece una frontera entre sus fieles; aquellos que han alcanzado la gloria del éxito y el resto de parias alejados de tan selecto círculo.
A este club privado, se llega por múltiples vías, pues esta religión tiene muchas y amplias formas de vida; se accede por influencia, por capacidad de extorsión, practicando delitos relevantes, por blasfemar y criticar más que el resto, por prostituirse públicamente, por condición social o familiar, por escándalos, por salir en televisión, porque hablen de ti, por el coche que llevas, por la chica o chico que te acompaña, por estar invitado a determinadas fiestas, por tener dinero sin importar su procedencia, por vivir en algunos lugares de referencia, por ser complaciente con tus superiores, por arrimarse al buen árbol, por lo que pone en tu tarjeta de visita, por ir con quien vas. Un credo simple en definitiva y de raíces puramente osmóticas.
28 de mayo de 2006
Uniformados
“Como la realidad consiste en la uniformidad de la computación planificable, también el hombre, para estar a la altura de lo real, tiene que entrar en esta uniformidad. Hoy en día, un hombre sin uni-forme da ya la impresión de ser irreal, de algo que no encaja” M.Heidegger
Universos uniformes, seres uniformados, buscadores de la diferencia en lo estandarizado; exclusividad fabricada en cadena, objetos de lujo únicos elaborados en moldes, diferencia y personalización compartida con millones de usuarios, customización de parámetros predefinidos, quimérica personalización en universos uniformados...
Mundos iguales que no igualitarios, inundados de igualdades: vehículos iguales, vestidos iguales, de iguales modos, con sentimientos idénticos. Mundos exactos de seres planificados, ámbitos de lo concreto donde cada aspecto está normalizado, dónde cada etapa de la vida del individuo responde a un estandar.
Mundos que proclaman la muerte de lo diferente, mundos excluyentemente globalizados para todo aquello que se aleje unas micras del patrón establecido, ínfulas de mentes homogéneas, simétrica ignorancia, coincidencia identitaria de seres... uniformados.
Universos uniformes, seres uniformados, buscadores de la diferencia en lo estandarizado; exclusividad fabricada en cadena, objetos de lujo únicos elaborados en moldes, diferencia y personalización compartida con millones de usuarios, customización de parámetros predefinidos, quimérica personalización en universos uniformados...
Mundos iguales que no igualitarios, inundados de igualdades: vehículos iguales, vestidos iguales, de iguales modos, con sentimientos idénticos. Mundos exactos de seres planificados, ámbitos de lo concreto donde cada aspecto está normalizado, dónde cada etapa de la vida del individuo responde a un estandar.
Mundos que proclaman la muerte de lo diferente, mundos excluyentemente globalizados para todo aquello que se aleje unas micras del patrón establecido, ínfulas de mentes homogéneas, simétrica ignorancia, coincidencia identitaria de seres... uniformados.
20 de mayo de 2006
Marca 2
Marcados por las marcas; marcas verdes, marcas rojas, marcas todas marcadas por el signo inequívoco del símbolo, de la logomarca que marca vida y territorio, pero sobre todo marca los límites en los que se mueve un mercado marcado por las marcas.
Marcas terribles, marcas que avanzan inexorables hacia la abundancia, hacia esa opulencia que marca la diferencia entre las marcas: marcas buenas, de primera y marcas malas, esas que están marcadas por el estigma de la indeferencia del consumidor. ¡Qué de marcas!...me pregunto como sería hoy un mundo sin marcas, sin publicitarios de marcas, quizás estaríamos menos marcados por el signo de la codicia y por esta verborrea marcaria.
En fin, que empacho, que empalago de marcas nos produce tanto nombrar la marca y sin embargo que aceptación que respeto y que placer cotidiano nos generan las marcas, esas, las de todos los días, las de siempre, nuestras marcas, con las que crecimos y jugamos, a las que apoyamos y encumbramos y hoy son ellas las que nos marcan. Que virtualismo este de las marcas, vacío de contenido por mucho que se empeñen, sustentado por el esfuerzo económico permanente....., lifting de marcas que sin pasar por el quirófano nos venden a diario una gran cantidad de mierda, pero eso si, mierda de marca.
Marcas terribles, marcas que avanzan inexorables hacia la abundancia, hacia esa opulencia que marca la diferencia entre las marcas: marcas buenas, de primera y marcas malas, esas que están marcadas por el estigma de la indeferencia del consumidor. ¡Qué de marcas!...me pregunto como sería hoy un mundo sin marcas, sin publicitarios de marcas, quizás estaríamos menos marcados por el signo de la codicia y por esta verborrea marcaria.
En fin, que empacho, que empalago de marcas nos produce tanto nombrar la marca y sin embargo que aceptación que respeto y que placer cotidiano nos generan las marcas, esas, las de todos los días, las de siempre, nuestras marcas, con las que crecimos y jugamos, a las que apoyamos y encumbramos y hoy son ellas las que nos marcan. Que virtualismo este de las marcas, vacío de contenido por mucho que se empeñen, sustentado por el esfuerzo económico permanente....., lifting de marcas que sin pasar por el quirófano nos venden a diario una gran cantidad de mierda, pero eso si, mierda de marca.
11 de mayo de 2006
Reflejos
Miraba porque su sentido era la vista, miraba con apasionamiento e interés todo lo que le rodeaba, y veía muchas cosas, un universo de diversidad a su alrededor; cosas iguales unas, diferentes otras y muchas de ellas semejantes. Su mirada a cada instante se posaba en esta, en aquella forma o situación que parecía ser la más notable en ese momento, por lo que con el tiempo su mirada se había hecho selectiva, volátil, de ida y vuelta.
Lo idéntico, por lo general no despertaba en él demasiado interés, quizá por lo que tenía de conocido, sin embargo lo semejante, resaltaba y resplandecía en un sinfín de matices de diferencia que destacaban como aristas de poliedro, dentro de un entorno conocido y familiar. Pero era lo diferente, lo distinto, lo que ponía de manifiesto sus instintos más soberbios: la ira, la agresividad, el discurso airado, el tono crispado, no sabía porqué pero era en lo diferente donde encontraba el mayor de los apasionamientos, la fuerza de lo distinto brotaba en él como un revulsivo que le hacía alabar y valorar todo lo que tenía y que de otra manera a menudo despreciaba.
Miraba, miraba siempre, porque la vista era su sentido decisivo, un sentido consentido que le permitía dejar de escuchar, de sentir, de amar, que le mantenía con la mirada cautiva y obsesionada vuelta hacia sí mismo, porque la vida pasaba delante de él reflejada en el espejo de sus miserias, de sus miedos, de sus inseguridades, una mirada atenta a una realidad cautiva en un reflejo de realidad, en un espejismo, en una quimera, de cuyo ensueño sólo era capaz de sacarle lo distinto, la fuerza viva de lo diferente, que se manifestaba en un color, en una fe, en una creencia, en una manera de pensar, de hacer, de sentir, en un anhelo de vivir diferente...
¿Diferente a qué?, qué es lo que establece la diferencia entre semejante y desemejante, que hace distintos a blanco y a negro, si hasta en el enunciado les une el color. Que espejo de pensamiento refleja imágenes tan excluyentes como: moro, cruzado, negro, payo, maqueto, pobre, rico....
¿Qué pulso de inseguridad nos hace buscar la superioridad?; poder económico, político, poder jerárquico, de posición, de oportunidad, poder de las armas, poder basado en el miedo, el poder de la fuerza, del engaño, de la mentira, el poder a cualquier precio, poder hacer y no hacerlo..... El poder de dar, sin buscar recibir, el poder del amor, de la palabra frente a los hechos, el poder del discernimiento y la inteligencia frente a la picaresca y el oportunismo.
Pero, ¿qué precio está dispuesto cada uno a pagar para cambiar el signo del poder?, ¿qué esfuerzo hacemos cada día para dirigir a nuestro entorno hacia el bien común?, ¿qué precio tiene para nosotros la justicia, el reparto equitativo, velar por el futuro de todos los demás; los parecidos, los semejantes, los distintos y hasta los contrarios?, ¿de qué parte de nuestro egoísmo estamos dispuestos a renunciar por ellos?, por todos ellos: altos y bajos, cristianos, musulmanes y judíos, norteños y sureños, pobres y bien comidos, rubios y oscuros, feos y guapos, hetero, homo y bisexuales.....
Valor, esfuerzo, aprecio y desprecio.... Miradas, miradas humanas, miradas parciales entorno a un efímero reflejo de realidad en un espejo.
Lo idéntico, por lo general no despertaba en él demasiado interés, quizá por lo que tenía de conocido, sin embargo lo semejante, resaltaba y resplandecía en un sinfín de matices de diferencia que destacaban como aristas de poliedro, dentro de un entorno conocido y familiar. Pero era lo diferente, lo distinto, lo que ponía de manifiesto sus instintos más soberbios: la ira, la agresividad, el discurso airado, el tono crispado, no sabía porqué pero era en lo diferente donde encontraba el mayor de los apasionamientos, la fuerza de lo distinto brotaba en él como un revulsivo que le hacía alabar y valorar todo lo que tenía y que de otra manera a menudo despreciaba.
Miraba, miraba siempre, porque la vista era su sentido decisivo, un sentido consentido que le permitía dejar de escuchar, de sentir, de amar, que le mantenía con la mirada cautiva y obsesionada vuelta hacia sí mismo, porque la vida pasaba delante de él reflejada en el espejo de sus miserias, de sus miedos, de sus inseguridades, una mirada atenta a una realidad cautiva en un reflejo de realidad, en un espejismo, en una quimera, de cuyo ensueño sólo era capaz de sacarle lo distinto, la fuerza viva de lo diferente, que se manifestaba en un color, en una fe, en una creencia, en una manera de pensar, de hacer, de sentir, en un anhelo de vivir diferente...
¿Diferente a qué?, qué es lo que establece la diferencia entre semejante y desemejante, que hace distintos a blanco y a negro, si hasta en el enunciado les une el color. Que espejo de pensamiento refleja imágenes tan excluyentes como: moro, cruzado, negro, payo, maqueto, pobre, rico....
¿Qué pulso de inseguridad nos hace buscar la superioridad?; poder económico, político, poder jerárquico, de posición, de oportunidad, poder de las armas, poder basado en el miedo, el poder de la fuerza, del engaño, de la mentira, el poder a cualquier precio, poder hacer y no hacerlo..... El poder de dar, sin buscar recibir, el poder del amor, de la palabra frente a los hechos, el poder del discernimiento y la inteligencia frente a la picaresca y el oportunismo.
Pero, ¿qué precio está dispuesto cada uno a pagar para cambiar el signo del poder?, ¿qué esfuerzo hacemos cada día para dirigir a nuestro entorno hacia el bien común?, ¿qué precio tiene para nosotros la justicia, el reparto equitativo, velar por el futuro de todos los demás; los parecidos, los semejantes, los distintos y hasta los contrarios?, ¿de qué parte de nuestro egoísmo estamos dispuestos a renunciar por ellos?, por todos ellos: altos y bajos, cristianos, musulmanes y judíos, norteños y sureños, pobres y bien comidos, rubios y oscuros, feos y guapos, hetero, homo y bisexuales.....
Valor, esfuerzo, aprecio y desprecio.... Miradas, miradas humanas, miradas parciales entorno a un efímero reflejo de realidad en un espejo.
25 de abril de 2006
Turbio ensueño
Voy buscando primaveras, amaneceres, frente al frío estrépito de cortante indiferencia que siega por igual a su alrededor, hierbas malas y flores buenas.
Cantiga del placer, que prodiga atardeceres negros, bañados de espuma infiel y suero turbio, sobre el doliente lecho.
Clamorosos sones resplandecen hoy como ayer, como siempre, sobre torres cálidas cayendo, derramando vida en los tejados de nuestros hogares quietos, asentados sobre decenas de muertos, arrastrados por siempre a las costas infinitas de tardía incertidumbre. Sempiterna certeza del otro, de aquel, cuya agonía mis ojos ya no reflejan, porque el hastío de visión permanente y eterna, ha nublado vista y alma frente a las costas de nuestra mísera y espiritual pobreza.
Cante el sabio y aquel que cantar sepa, que el aliento alimentar no puede el natural desvelo de la miseria, de la inmundicia de esa humanidad rastrera, que medra sin cesar a toda costa, pues no hay costa o propiedad que no posea, para ella sola y para su cavilante afán de sucumbir razón y paz en aras de la estúpida riqueza.
Cantiga del placer, que prodiga atardeceres negros, bañados de espuma infiel y suero turbio, sobre el doliente lecho.
Clamorosos sones resplandecen hoy como ayer, como siempre, sobre torres cálidas cayendo, derramando vida en los tejados de nuestros hogares quietos, asentados sobre decenas de muertos, arrastrados por siempre a las costas infinitas de tardía incertidumbre. Sempiterna certeza del otro, de aquel, cuya agonía mis ojos ya no reflejan, porque el hastío de visión permanente y eterna, ha nublado vista y alma frente a las costas de nuestra mísera y espiritual pobreza.
Cante el sabio y aquel que cantar sepa, que el aliento alimentar no puede el natural desvelo de la miseria, de la inmundicia de esa humanidad rastrera, que medra sin cesar a toda costa, pues no hay costa o propiedad que no posea, para ella sola y para su cavilante afán de sucumbir razón y paz en aras de la estúpida riqueza.
15 de abril de 2006
Devoradores de salmón
Universo empresarial de color de rosa, lectura masculina, cotilleo económico, pasarela de todos los que pintan algo en el monótono mono-tono color gris, horizonte de esclavitud de lo efímero, espacio aspiracional lubricado con gomina, búsqueda de un único pensamiento, vanidad de vanidades, cambio – change – wechsel – exchange - mi cartera, mi carrera, escalera infinita hacia un cielo tan plomizo como su discurso.
Universo disfrazado de Hackett, de Hermes, que oculta tras finas formas a los auténticos devoradores del salmón, depredadores de alma gris y guante blanco, fagocitadores de esta prensa rosa financiero-económica que impregna los quioscos y las mentes de los “Hombres grises” con escrupulosa periodicidad diaria.
Universo disfrazado de Hackett, de Hermes, que oculta tras finas formas a los auténticos devoradores del salmón, depredadores de alma gris y guante blanco, fagocitadores de esta prensa rosa financiero-económica que impregna los quioscos y las mentes de los “Hombres grises” con escrupulosa periodicidad diaria.
4 de abril de 2006
Network
Viven en red, tejiendo una red propia en su entorno, una urdimbre de garantías que les ayuda a prodigarse, a zafarse del miedo, del penoso e incierto avance en solitario, tejen una red que les impida caer, que les sujete y mantenga seguros. Pero la pertenencia a la red paga vasallaje y todo miembro debe corresponder con su tributo, dejando de ser él mismo, si es necesario, para mantener el status quo y la posición de todos y cada uno: “No pienses - no aventures - no investigues - no arriesgues - no inventes - no busques más allá - no te reveles - no te muevas - olvida ideas como justo o justicia. Acepta – asume - sé un buen engranaje – calla - haz lo que te dicen o lo que exija la red - destaca, pero sólo en lo superficial, interiormente sé uno más, uno mas, uno, + uno, + 1, +..... Así es la red, esto es Network.
20 de marzo de 2006
¿Dudas?
¿Qué lleva al hombre a convertirse en depredador de si mismo? - ¿qué proceso es el que inhibe la inteligencia y hace descender al ser humano a la categoría de bestia? - ¿qué atávica creencia convierte en admirado y querido al asesino, al dictador? - ¿qué bien es el que puede esperar el terrorista que se inmola? - ¿qué fuerza es esta que conduce a las masas a cometer las mayores atrocidades y ha tener como lideres a depravados psicópatas? - ¿qué es lo que otorga tan poco valor a la vida de unos y tanto a la de otros? - ¿qué miedo es este que nos atenaza e impide decir la verdad o llamar a las cosas por su nombre? - ¿qué libertad es la que da siempre la razón a quien tiene el poder? - ¿dónde está el tiempo que nos falta? - ¿cómo el pensamiento puede ser único? - ¿cuántas palabras necesitamos para entendernos?
15 de marzo de 2006
Sombras de realidad
Quedaron atrás, alejados, perdidos en los confines del pasado. Pasaron, pasaron de largo como hijos de otro tiempo, como sombras difusas, como rastros de entonces, de ayer, quizás de nunca.
Se fueron, sus voces, sus rostros, sus gestos se marcharon para no regresar, el olvido les dio por perdidos mucho antes de que desaparecieran, gentes, compañeros incluso amigos que pasaron por nuestras vidas en otros momentos a los que el tiempo dejó atrás y hoy, son solo vagos recuerdos que como jirones perdidos quedan del pasado.
9 de marzo de 2006
Iguales
Uno igual a uno, igual a todos y cada uno. Uno igual a los 6.000 millones de seres humanos iguales que pueblan el planeta, seres exactamente iguales, iguales en todo, hasta en esta extraña obstinación de creernos distintos.
Afirmación
No prodigarse, no medrar, no poder, no dependencias, no dinero excesivo, no lider, no destacar, no sucumbir, no figurar, no modelo, no guía, no admiración, no gregario, no multitud, no ruido, no aparentar, no desleal, no deshonesto, no infiel a los principios, no claudicar, no pisar, no matar, no consentir, no ignorar, tan sólo ser.
28 de febrero de 2006
Invisibilidad
Ahora se que soy invisible, hoy alguien se dirigió a mi en la ciudad y súbitamente reaparecí para encontrarme con aquel ser, cuyos poderes, me rescataban del anonimato para pedirme una limosna.
23 de febrero de 2006
Gran sur I
Espacio tostado al sol, tan amplio que empequeñece el tiempo haciéndolo ligero, liviano, eterno, un espacio distante que nos devuelve súbitamente al tiempo niño, ese tiempo en el que caben mil historias, mil sensaciones en cada momento, espacio tostado al sol, alma de desierto.
22 de febrero de 2006
Vamos
Es este impulso irrefrenable por llegar lo que nos impide ir, pues no es olvidándose del trayecto como se consigue el propósito de alcanzar la meta, más aún cuando la meta misma es el propio tránsito, es el camino.
21 de febrero de 2006
Desencuentro
Te busqué, pero las gotas de lluvia del atardecer me nublaron la vista y no te vi, no se si fue entonces cuando empecé a llorar o si fueron mis lágrimas las que desencadenaron la lluvia.
Nuevos europeos
Preparamos nuestra defensa concienzudamente, le dedicamos medios y esfuerzos, aún así aquellos harapientos sin recursos nos vencieron, porque nuestros poderosos ejércitos nada pudieron contra su desesperada falta de horizonte.
La aventura
Toda aventura comienza dentro, en el interior, en ciertas regiones remotas del alma. Comienza allí, en las llanuras desérticas donde las emociones, los impulsos, las decisiones se escriben en arena, y al dibujarlas brotan como un manantial hacia la superficie de la vida y se manifiestan y se expresan dando forma a la aventura que nació de un simple dibujo de arena en regiones ignotas del alma.
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