Un gesto sencillo; abrir un tarro para untar la mermelada, mermelada que sacamos de un frigorífico repleto de vituallas, abastecido de manera permanente y estable con la energía eléctrica, generada en la central hidroeléctrica situada justo en el mismo lugar donde se crían las castañas con las que se ha elaborado la mermelada. Castañas, que son fuente de riqueza en una comarca donde aún se vive de una economía agrícola, gracias a la demanda de las grandes urbes como en la que nosotros habitamos. Abrimos por fin el tarro y extraemos del cajón de la cocina de Ikea, un cuchillo de acero, no de los de cortar carne, tampoco una paleta de pescado y menos aún un cuchillo de pan. No, es como nuestro gesto, un sencillo cuchillo de la cubertería de diario de nuestra casa; situada en una zona residencial de la ciudad, desde la que en día claros, cada vez son menos, se vislumbra las montañas en lontananza. Untamos cuidadosamente la mermelada sobre la rebanada de pan de molde, sin corteza claro, que por ser la última del paquete, nos obliga a tirar al cubo de basura, selectiva, las dos bolsas de plástico degradable, dos, en las que viene envuelto el pan. Degradable que no reciclable, porque sino tendría que ir a parar al otro cubo en el que depositamos este tipo de basura. Perfecto, nuestra rebanada está untada, ahora nos queda eliminar el pequeño sobrante de mermelada que ha quedado en la superficie del cuchillo, levantamos una pequeña y suave palanca que libera el flujo de agua corriente que a través de un complejo sistemas de tuberías y estaciones de bombeo llega hasta nuestro casa y por fin podemos comernos la rebanada, ligera en calorías y rica en isoflabonas, que además de limpiarnos a conciencia el píloro, contribuyen a mejorar notablemente el colesterol de nuestro atiborrado cuerpo.
Un gesto sencillo, tan sencillo como nuestra sencilla vida de ricos, en la que hasta el más simple de nuestros actos mueve montañas de recursos. Actos corrientes, habituales, cotidianos, sima insalvable de diferencia de una humanidad en la que la división norte-sur se expresa en un sencillo y cotidiano gesto.
30 de junio de 2006
21 de junio de 2006
Miradas
Camino descalzo para poder sentir la tierra bajo mis pies y me desprecian por mi pobreza.
No saco partido de mi ventaja y me llaman idiota.
Miro a la vida y al futuro con anhelo y piensan que soy un ingenuo.
Sigo el rastro de la utopía y me tachan de loco.
Hago de la honestidad baluarte y me condenan al ostracismo.
Mido las cosas por su valor y me preguntan por lo que cuestan.
Defiendo con vehemencia la libertad y la contraatacan con el miedo.
Practico la humildad y dicen que no soy nadie.
Ideas, sueños pasan a mi través, ideas y sueños propiedad del mundo, de esta mente universal que a todos nos engloba y enfrente siempre encontramos a alguien empeñado en ponerles dueño y en cobrarnos derechos.
¿Dónde estamos?, ¿Dónde estás?, ¿Dónde estoy?. Ubicados en los arrabales de un mundo desubicado, un mundo tamizado por prismas preestablecidos, através de los que miramos la vida, sin ver. Universos cristalizados en la forma de las cosas, cuyo interior, cuyo fondo, permanece oculto en las profundidades.
No saco partido de mi ventaja y me llaman idiota.
Miro a la vida y al futuro con anhelo y piensan que soy un ingenuo.
Sigo el rastro de la utopía y me tachan de loco.
Hago de la honestidad baluarte y me condenan al ostracismo.
Mido las cosas por su valor y me preguntan por lo que cuestan.
Defiendo con vehemencia la libertad y la contraatacan con el miedo.
Practico la humildad y dicen que no soy nadie.
Ideas, sueños pasan a mi través, ideas y sueños propiedad del mundo, de esta mente universal que a todos nos engloba y enfrente siempre encontramos a alguien empeñado en ponerles dueño y en cobrarnos derechos.
¿Dónde estamos?, ¿Dónde estás?, ¿Dónde estoy?. Ubicados en los arrabales de un mundo desubicado, un mundo tamizado por prismas preestablecidos, através de los que miramos la vida, sin ver. Universos cristalizados en la forma de las cosas, cuyo interior, cuyo fondo, permanece oculto en las profundidades.
15 de junio de 2006
Alma de blog
No deja de sorprenderme que otro, que no sea yo, detenga su mirada un instante y lea estas líneas y en anónima relación regale un comentario, una percepción, regale su interés.
Curiosa ciber-coincidencia entre aparentes desconocidos, bonito regalo...alma de blog.
Curiosa ciber-coincidencia entre aparentes desconocidos, bonito regalo...alma de blog.
Vacío
Miedo al vacío, horror vacui, temerosos de la página en blanco llenamos el espacio para ahorrarnos el vértigo que produce mirar de frente a la esencia de las cosas, dejamos que el aire se pueble de sonidos para evitar ese incierto silencio.
Espacios llenos, ciudades abarrotadas, perfiles costeros alicatados hasta la orilla del agua, carreteras, calles llenas. Espacio repleto de sonidos, delirante pasión por el ruido; indecente, cotidiano, permanente ruido.
Mundos llenos, saturados, plaga humana que amenaza su propia existencia con el exceso, con esa obscena abundancia llena de pobreza, repleta de carencias.
Espacios llenos, ciudades abarrotadas, perfiles costeros alicatados hasta la orilla del agua, carreteras, calles llenas. Espacio repleto de sonidos, delirante pasión por el ruido; indecente, cotidiano, permanente ruido.
Mundos llenos, saturados, plaga humana que amenaza su propia existencia con el exceso, con esa obscena abundancia llena de pobreza, repleta de carencias.
5 de junio de 2006
Objeto de incultos
Existe un nuevo culto, una nueva religión no escrita, no basada en textos sagrados ni en santas revelaciones. Una fe que no se apoya en los preceptos habituales de toda religión, exenta de filosofía en la que sustentarse y plagada de dogmas.
Es un nuevo movimiento inspirado la obviedad; basado en la opulencia, la fama, el poder. Es el culto al éxito, la adoración del lujo como expresión rotunda y manifestación evidente de ese mismo éxito.
Este nuevo movimiento aunque joven en apariencia, es tan antiguo como el hombre, pero es en estos tiempos donde cobra un brillo nuevo, porque el lujo, el éxito, han tomado ahora el disfraz de alcanzables para una gran mayoría y es ahora cuando empieza a dar señales evidentes de fundamentalismo..., otro mas.
Fundamentalismo por lo sectario, por lo excluyente de su credo, por lo que supone de fe ciega en un sólo y soberano principio que establece una frontera entre sus fieles; aquellos que han alcanzado la gloria del éxito y el resto de parias alejados de tan selecto círculo.
A este club privado, se llega por múltiples vías, pues esta religión tiene muchas y amplias formas de vida; se accede por influencia, por capacidad de extorsión, practicando delitos relevantes, por blasfemar y criticar más que el resto, por prostituirse públicamente, por condición social o familiar, por escándalos, por salir en televisión, porque hablen de ti, por el coche que llevas, por la chica o chico que te acompaña, por estar invitado a determinadas fiestas, por tener dinero sin importar su procedencia, por vivir en algunos lugares de referencia, por ser complaciente con tus superiores, por arrimarse al buen árbol, por lo que pone en tu tarjeta de visita, por ir con quien vas. Un credo simple en definitiva y de raíces puramente osmóticas.
Es un nuevo movimiento inspirado la obviedad; basado en la opulencia, la fama, el poder. Es el culto al éxito, la adoración del lujo como expresión rotunda y manifestación evidente de ese mismo éxito.
Este nuevo movimiento aunque joven en apariencia, es tan antiguo como el hombre, pero es en estos tiempos donde cobra un brillo nuevo, porque el lujo, el éxito, han tomado ahora el disfraz de alcanzables para una gran mayoría y es ahora cuando empieza a dar señales evidentes de fundamentalismo..., otro mas.
Fundamentalismo por lo sectario, por lo excluyente de su credo, por lo que supone de fe ciega en un sólo y soberano principio que establece una frontera entre sus fieles; aquellos que han alcanzado la gloria del éxito y el resto de parias alejados de tan selecto círculo.
A este club privado, se llega por múltiples vías, pues esta religión tiene muchas y amplias formas de vida; se accede por influencia, por capacidad de extorsión, practicando delitos relevantes, por blasfemar y criticar más que el resto, por prostituirse públicamente, por condición social o familiar, por escándalos, por salir en televisión, porque hablen de ti, por el coche que llevas, por la chica o chico que te acompaña, por estar invitado a determinadas fiestas, por tener dinero sin importar su procedencia, por vivir en algunos lugares de referencia, por ser complaciente con tus superiores, por arrimarse al buen árbol, por lo que pone en tu tarjeta de visita, por ir con quien vas. Un credo simple en definitiva y de raíces puramente osmóticas.
28 de mayo de 2006
Uniformados
“Como la realidad consiste en la uniformidad de la computación planificable, también el hombre, para estar a la altura de lo real, tiene que entrar en esta uniformidad. Hoy en día, un hombre sin uni-forme da ya la impresión de ser irreal, de algo que no encaja” M.Heidegger
Universos uniformes, seres uniformados, buscadores de la diferencia en lo estandarizado; exclusividad fabricada en cadena, objetos de lujo únicos elaborados en moldes, diferencia y personalización compartida con millones de usuarios, customización de parámetros predefinidos, quimérica personalización en universos uniformados...
Mundos iguales que no igualitarios, inundados de igualdades: vehículos iguales, vestidos iguales, de iguales modos, con sentimientos idénticos. Mundos exactos de seres planificados, ámbitos de lo concreto donde cada aspecto está normalizado, dónde cada etapa de la vida del individuo responde a un estandar.
Mundos que proclaman la muerte de lo diferente, mundos excluyentemente globalizados para todo aquello que se aleje unas micras del patrón establecido, ínfulas de mentes homogéneas, simétrica ignorancia, coincidencia identitaria de seres... uniformados.
Universos uniformes, seres uniformados, buscadores de la diferencia en lo estandarizado; exclusividad fabricada en cadena, objetos de lujo únicos elaborados en moldes, diferencia y personalización compartida con millones de usuarios, customización de parámetros predefinidos, quimérica personalización en universos uniformados...
Mundos iguales que no igualitarios, inundados de igualdades: vehículos iguales, vestidos iguales, de iguales modos, con sentimientos idénticos. Mundos exactos de seres planificados, ámbitos de lo concreto donde cada aspecto está normalizado, dónde cada etapa de la vida del individuo responde a un estandar.
Mundos que proclaman la muerte de lo diferente, mundos excluyentemente globalizados para todo aquello que se aleje unas micras del patrón establecido, ínfulas de mentes homogéneas, simétrica ignorancia, coincidencia identitaria de seres... uniformados.
20 de mayo de 2006
Marca 2
Marcados por las marcas; marcas verdes, marcas rojas, marcas todas marcadas por el signo inequívoco del símbolo, de la logomarca que marca vida y territorio, pero sobre todo marca los límites en los que se mueve un mercado marcado por las marcas.
Marcas terribles, marcas que avanzan inexorables hacia la abundancia, hacia esa opulencia que marca la diferencia entre las marcas: marcas buenas, de primera y marcas malas, esas que están marcadas por el estigma de la indeferencia del consumidor. ¡Qué de marcas!...me pregunto como sería hoy un mundo sin marcas, sin publicitarios de marcas, quizás estaríamos menos marcados por el signo de la codicia y por esta verborrea marcaria.
En fin, que empacho, que empalago de marcas nos produce tanto nombrar la marca y sin embargo que aceptación que respeto y que placer cotidiano nos generan las marcas, esas, las de todos los días, las de siempre, nuestras marcas, con las que crecimos y jugamos, a las que apoyamos y encumbramos y hoy son ellas las que nos marcan. Que virtualismo este de las marcas, vacío de contenido por mucho que se empeñen, sustentado por el esfuerzo económico permanente....., lifting de marcas que sin pasar por el quirófano nos venden a diario una gran cantidad de mierda, pero eso si, mierda de marca.
Marcas terribles, marcas que avanzan inexorables hacia la abundancia, hacia esa opulencia que marca la diferencia entre las marcas: marcas buenas, de primera y marcas malas, esas que están marcadas por el estigma de la indeferencia del consumidor. ¡Qué de marcas!...me pregunto como sería hoy un mundo sin marcas, sin publicitarios de marcas, quizás estaríamos menos marcados por el signo de la codicia y por esta verborrea marcaria.
En fin, que empacho, que empalago de marcas nos produce tanto nombrar la marca y sin embargo que aceptación que respeto y que placer cotidiano nos generan las marcas, esas, las de todos los días, las de siempre, nuestras marcas, con las que crecimos y jugamos, a las que apoyamos y encumbramos y hoy son ellas las que nos marcan. Que virtualismo este de las marcas, vacío de contenido por mucho que se empeñen, sustentado por el esfuerzo económico permanente....., lifting de marcas que sin pasar por el quirófano nos venden a diario una gran cantidad de mierda, pero eso si, mierda de marca.
11 de mayo de 2006
Reflejos
Miraba porque su sentido era la vista, miraba con apasionamiento e interés todo lo que le rodeaba, y veía muchas cosas, un universo de diversidad a su alrededor; cosas iguales unas, diferentes otras y muchas de ellas semejantes. Su mirada a cada instante se posaba en esta, en aquella forma o situación que parecía ser la más notable en ese momento, por lo que con el tiempo su mirada se había hecho selectiva, volátil, de ida y vuelta.
Lo idéntico, por lo general no despertaba en él demasiado interés, quizá por lo que tenía de conocido, sin embargo lo semejante, resaltaba y resplandecía en un sinfín de matices de diferencia que destacaban como aristas de poliedro, dentro de un entorno conocido y familiar. Pero era lo diferente, lo distinto, lo que ponía de manifiesto sus instintos más soberbios: la ira, la agresividad, el discurso airado, el tono crispado, no sabía porqué pero era en lo diferente donde encontraba el mayor de los apasionamientos, la fuerza de lo distinto brotaba en él como un revulsivo que le hacía alabar y valorar todo lo que tenía y que de otra manera a menudo despreciaba.
Miraba, miraba siempre, porque la vista era su sentido decisivo, un sentido consentido que le permitía dejar de escuchar, de sentir, de amar, que le mantenía con la mirada cautiva y obsesionada vuelta hacia sí mismo, porque la vida pasaba delante de él reflejada en el espejo de sus miserias, de sus miedos, de sus inseguridades, una mirada atenta a una realidad cautiva en un reflejo de realidad, en un espejismo, en una quimera, de cuyo ensueño sólo era capaz de sacarle lo distinto, la fuerza viva de lo diferente, que se manifestaba en un color, en una fe, en una creencia, en una manera de pensar, de hacer, de sentir, en un anhelo de vivir diferente...
¿Diferente a qué?, qué es lo que establece la diferencia entre semejante y desemejante, que hace distintos a blanco y a negro, si hasta en el enunciado les une el color. Que espejo de pensamiento refleja imágenes tan excluyentes como: moro, cruzado, negro, payo, maqueto, pobre, rico....
¿Qué pulso de inseguridad nos hace buscar la superioridad?; poder económico, político, poder jerárquico, de posición, de oportunidad, poder de las armas, poder basado en el miedo, el poder de la fuerza, del engaño, de la mentira, el poder a cualquier precio, poder hacer y no hacerlo..... El poder de dar, sin buscar recibir, el poder del amor, de la palabra frente a los hechos, el poder del discernimiento y la inteligencia frente a la picaresca y el oportunismo.
Pero, ¿qué precio está dispuesto cada uno a pagar para cambiar el signo del poder?, ¿qué esfuerzo hacemos cada día para dirigir a nuestro entorno hacia el bien común?, ¿qué precio tiene para nosotros la justicia, el reparto equitativo, velar por el futuro de todos los demás; los parecidos, los semejantes, los distintos y hasta los contrarios?, ¿de qué parte de nuestro egoísmo estamos dispuestos a renunciar por ellos?, por todos ellos: altos y bajos, cristianos, musulmanes y judíos, norteños y sureños, pobres y bien comidos, rubios y oscuros, feos y guapos, hetero, homo y bisexuales.....
Valor, esfuerzo, aprecio y desprecio.... Miradas, miradas humanas, miradas parciales entorno a un efímero reflejo de realidad en un espejo.
Lo idéntico, por lo general no despertaba en él demasiado interés, quizá por lo que tenía de conocido, sin embargo lo semejante, resaltaba y resplandecía en un sinfín de matices de diferencia que destacaban como aristas de poliedro, dentro de un entorno conocido y familiar. Pero era lo diferente, lo distinto, lo que ponía de manifiesto sus instintos más soberbios: la ira, la agresividad, el discurso airado, el tono crispado, no sabía porqué pero era en lo diferente donde encontraba el mayor de los apasionamientos, la fuerza de lo distinto brotaba en él como un revulsivo que le hacía alabar y valorar todo lo que tenía y que de otra manera a menudo despreciaba.
Miraba, miraba siempre, porque la vista era su sentido decisivo, un sentido consentido que le permitía dejar de escuchar, de sentir, de amar, que le mantenía con la mirada cautiva y obsesionada vuelta hacia sí mismo, porque la vida pasaba delante de él reflejada en el espejo de sus miserias, de sus miedos, de sus inseguridades, una mirada atenta a una realidad cautiva en un reflejo de realidad, en un espejismo, en una quimera, de cuyo ensueño sólo era capaz de sacarle lo distinto, la fuerza viva de lo diferente, que se manifestaba en un color, en una fe, en una creencia, en una manera de pensar, de hacer, de sentir, en un anhelo de vivir diferente...
¿Diferente a qué?, qué es lo que establece la diferencia entre semejante y desemejante, que hace distintos a blanco y a negro, si hasta en el enunciado les une el color. Que espejo de pensamiento refleja imágenes tan excluyentes como: moro, cruzado, negro, payo, maqueto, pobre, rico....
¿Qué pulso de inseguridad nos hace buscar la superioridad?; poder económico, político, poder jerárquico, de posición, de oportunidad, poder de las armas, poder basado en el miedo, el poder de la fuerza, del engaño, de la mentira, el poder a cualquier precio, poder hacer y no hacerlo..... El poder de dar, sin buscar recibir, el poder del amor, de la palabra frente a los hechos, el poder del discernimiento y la inteligencia frente a la picaresca y el oportunismo.
Pero, ¿qué precio está dispuesto cada uno a pagar para cambiar el signo del poder?, ¿qué esfuerzo hacemos cada día para dirigir a nuestro entorno hacia el bien común?, ¿qué precio tiene para nosotros la justicia, el reparto equitativo, velar por el futuro de todos los demás; los parecidos, los semejantes, los distintos y hasta los contrarios?, ¿de qué parte de nuestro egoísmo estamos dispuestos a renunciar por ellos?, por todos ellos: altos y bajos, cristianos, musulmanes y judíos, norteños y sureños, pobres y bien comidos, rubios y oscuros, feos y guapos, hetero, homo y bisexuales.....
Valor, esfuerzo, aprecio y desprecio.... Miradas, miradas humanas, miradas parciales entorno a un efímero reflejo de realidad en un espejo.
25 de abril de 2006
Turbio ensueño
Voy buscando primaveras, amaneceres, frente al frío estrépito de cortante indiferencia que siega por igual a su alrededor, hierbas malas y flores buenas.
Cantiga del placer, que prodiga atardeceres negros, bañados de espuma infiel y suero turbio, sobre el doliente lecho.
Clamorosos sones resplandecen hoy como ayer, como siempre, sobre torres cálidas cayendo, derramando vida en los tejados de nuestros hogares quietos, asentados sobre decenas de muertos, arrastrados por siempre a las costas infinitas de tardía incertidumbre. Sempiterna certeza del otro, de aquel, cuya agonía mis ojos ya no reflejan, porque el hastío de visión permanente y eterna, ha nublado vista y alma frente a las costas de nuestra mísera y espiritual pobreza.
Cante el sabio y aquel que cantar sepa, que el aliento alimentar no puede el natural desvelo de la miseria, de la inmundicia de esa humanidad rastrera, que medra sin cesar a toda costa, pues no hay costa o propiedad que no posea, para ella sola y para su cavilante afán de sucumbir razón y paz en aras de la estúpida riqueza.
Cantiga del placer, que prodiga atardeceres negros, bañados de espuma infiel y suero turbio, sobre el doliente lecho.
Clamorosos sones resplandecen hoy como ayer, como siempre, sobre torres cálidas cayendo, derramando vida en los tejados de nuestros hogares quietos, asentados sobre decenas de muertos, arrastrados por siempre a las costas infinitas de tardía incertidumbre. Sempiterna certeza del otro, de aquel, cuya agonía mis ojos ya no reflejan, porque el hastío de visión permanente y eterna, ha nublado vista y alma frente a las costas de nuestra mísera y espiritual pobreza.
Cante el sabio y aquel que cantar sepa, que el aliento alimentar no puede el natural desvelo de la miseria, de la inmundicia de esa humanidad rastrera, que medra sin cesar a toda costa, pues no hay costa o propiedad que no posea, para ella sola y para su cavilante afán de sucumbir razón y paz en aras de la estúpida riqueza.
15 de abril de 2006
Devoradores de salmón
Universo empresarial de color de rosa, lectura masculina, cotilleo económico, pasarela de todos los que pintan algo en el monótono mono-tono color gris, horizonte de esclavitud de lo efímero, espacio aspiracional lubricado con gomina, búsqueda de un único pensamiento, vanidad de vanidades, cambio – change – wechsel – exchange - mi cartera, mi carrera, escalera infinita hacia un cielo tan plomizo como su discurso.
Universo disfrazado de Hackett, de Hermes, que oculta tras finas formas a los auténticos devoradores del salmón, depredadores de alma gris y guante blanco, fagocitadores de esta prensa rosa financiero-económica que impregna los quioscos y las mentes de los “Hombres grises” con escrupulosa periodicidad diaria.
Universo disfrazado de Hackett, de Hermes, que oculta tras finas formas a los auténticos devoradores del salmón, depredadores de alma gris y guante blanco, fagocitadores de esta prensa rosa financiero-económica que impregna los quioscos y las mentes de los “Hombres grises” con escrupulosa periodicidad diaria.
4 de abril de 2006
Network
Viven en red, tejiendo una red propia en su entorno, una urdimbre de garantías que les ayuda a prodigarse, a zafarse del miedo, del penoso e incierto avance en solitario, tejen una red que les impida caer, que les sujete y mantenga seguros. Pero la pertenencia a la red paga vasallaje y todo miembro debe corresponder con su tributo, dejando de ser él mismo, si es necesario, para mantener el status quo y la posición de todos y cada uno: “No pienses - no aventures - no investigues - no arriesgues - no inventes - no busques más allá - no te reveles - no te muevas - olvida ideas como justo o justicia. Acepta – asume - sé un buen engranaje – calla - haz lo que te dicen o lo que exija la red - destaca, pero sólo en lo superficial, interiormente sé uno más, uno mas, uno, + uno, + 1, +..... Así es la red, esto es Network.
20 de marzo de 2006
¿Dudas?
¿Qué lleva al hombre a convertirse en depredador de si mismo? - ¿qué proceso es el que inhibe la inteligencia y hace descender al ser humano a la categoría de bestia? - ¿qué atávica creencia convierte en admirado y querido al asesino, al dictador? - ¿qué bien es el que puede esperar el terrorista que se inmola? - ¿qué fuerza es esta que conduce a las masas a cometer las mayores atrocidades y ha tener como lideres a depravados psicópatas? - ¿qué es lo que otorga tan poco valor a la vida de unos y tanto a la de otros? - ¿qué miedo es este que nos atenaza e impide decir la verdad o llamar a las cosas por su nombre? - ¿qué libertad es la que da siempre la razón a quien tiene el poder? - ¿dónde está el tiempo que nos falta? - ¿cómo el pensamiento puede ser único? - ¿cuántas palabras necesitamos para entendernos?
15 de marzo de 2006
Sombras de realidad
Quedaron atrás, alejados, perdidos en los confines del pasado. Pasaron, pasaron de largo como hijos de otro tiempo, como sombras difusas, como rastros de entonces, de ayer, quizás de nunca.
Se fueron, sus voces, sus rostros, sus gestos se marcharon para no regresar, el olvido les dio por perdidos mucho antes de que desaparecieran, gentes, compañeros incluso amigos que pasaron por nuestras vidas en otros momentos a los que el tiempo dejó atrás y hoy, son solo vagos recuerdos que como jirones perdidos quedan del pasado.
9 de marzo de 2006
Iguales
Uno igual a uno, igual a todos y cada uno. Uno igual a los 6.000 millones de seres humanos iguales que pueblan el planeta, seres exactamente iguales, iguales en todo, hasta en esta extraña obstinación de creernos distintos.
Afirmación
No prodigarse, no medrar, no poder, no dependencias, no dinero excesivo, no lider, no destacar, no sucumbir, no figurar, no modelo, no guía, no admiración, no gregario, no multitud, no ruido, no aparentar, no desleal, no deshonesto, no infiel a los principios, no claudicar, no pisar, no matar, no consentir, no ignorar, tan sólo ser.
28 de febrero de 2006
Invisibilidad
Ahora se que soy invisible, hoy alguien se dirigió a mi en la ciudad y súbitamente reaparecí para encontrarme con aquel ser, cuyos poderes, me rescataban del anonimato para pedirme una limosna.
23 de febrero de 2006
Gran sur I
Espacio tostado al sol, tan amplio que empequeñece el tiempo haciéndolo ligero, liviano, eterno, un espacio distante que nos devuelve súbitamente al tiempo niño, ese tiempo en el que caben mil historias, mil sensaciones en cada momento, espacio tostado al sol, alma de desierto.
22 de febrero de 2006
Vamos
Es este impulso irrefrenable por llegar lo que nos impide ir, pues no es olvidándose del trayecto como se consigue el propósito de alcanzar la meta, más aún cuando la meta misma es el propio tránsito, es el camino.
21 de febrero de 2006
Desencuentro
Te busqué, pero las gotas de lluvia del atardecer me nublaron la vista y no te vi, no se si fue entonces cuando empecé a llorar o si fueron mis lágrimas las que desencadenaron la lluvia.
Nuevos europeos
Preparamos nuestra defensa concienzudamente, le dedicamos medios y esfuerzos, aún así aquellos harapientos sin recursos nos vencieron, porque nuestros poderosos ejércitos nada pudieron contra su desesperada falta de horizonte.
La aventura
Toda aventura comienza dentro, en el interior, en ciertas regiones remotas del alma. Comienza allí, en las llanuras desérticas donde las emociones, los impulsos, las decisiones se escriben en arena, y al dibujarlas brotan como un manantial hacia la superficie de la vida y se manifiestan y se expresan dando forma a la aventura que nació de un simple dibujo de arena en regiones ignotas del alma.
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