Pensamientos, sentimientos, ideas, emergen desde las profundidades hasta hacerse eco en el display de la mente. Pero, ¿dónde estaban antes?, ¿de dónde brotan?, ¿de qué sustancia están hechos los pensamientos?.
Emergen energías que semejantes a la naturaleza de la luz, mitad onda, mitad partícula, impactan en la superficie cristalina de la mente, modulando su tensión superficial hasta ondularla. Rápido movimiento vibratorio que se transmite con celeridad sobre el fluido elemento.
Emergen porciones de sutil e intangible materia, dibujando volutas de pensamiento, bocetando inspiraciones, ideas, pero también sentimientos, frustraciones, miedos. Rastros de intenciones, restos de idearios alojados en lo profundo, reflejos de cristales conformados en la oscuridad.
Pensamientos humanos, reflejos de otros, sustancia de pensamiento recorriendo una mente universal en la que habita todo pensamiento, cita de todas las posibilidades. Pensamiento cuántico en receptor monocanal.
Brota, el movimiento surge al silencio que se retira un instante, suena el pensamiento errante en su bucle sinfín, sólo interrumpido por otro errático movimiento y a veces por la luz del silencio.
Partículas de energía fina, imperceptibles, etéreas y tenues, partículas de metafísico génesis, impalpables, inaprensibles, incorpóreas, partículas capaces de mover el pensamiento, la voluntad, el deseo, capaces de mover el mundo.