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24 de diciembre de 2009

Incierto

¿A dónde va el pensamiento cuando cesa?, ¿a dónde el sentimiento al desaparecer?, ¿a dónde emigran la inteligencia, las sensaciones, los anhelos, las ansias, las desdichas y los gozos, cuando se extinguen?, ¿a dónde la amistad cuando se aleja?.

¿Regresará la inteligencia a la inteligencia?. Se sumará, tal vez, el conocimiento al universal conocimiento. ¿Será así como se nutre este?.

Saber quisiera dónde reposa la palabra después de pronunciada, dónde hallarán descanso los deseos, a qué lugar remoto recalarán los sueños, dónde nos encontramos cuando nos perdemos.

Mente partícula y particular mente cargada de particularismos, plena de ocupación, sumida en el movimiento. ¿Qué es la mente universal?

Y la pregunta fundamental; ¿Dónde va la vida cuando se va la vida? ¿Y el alma, y el espíritu?. Y tú, ¿a dónde irás tú?

Regresaremos...

Al lugar del que vinimos,

al comienzo que es el fin,

al fin que es el comienzo,

al lugar que nunca dejamos,

al ser que siempre fuimos.

La vida conspira contra el fundamental caos, y lo traspasa y lo ilumina...

3 de diciembre de 2009

Religión

El hecho religioso surge como respuesta a la necesidad de difusión de una escuela de pensamiento, instalándose como aparato de divulgación de ideas, certezas y visiones proféticas, más o menos filosóficas o místicas de la realidad. Pero esta acción de divulgar, va generando un efecto vulgarizador de los hechos, de los fundamentos relevantes que son objeto de difusión. Las iglesias y los aparatos de la fe, se transforman en departamentos de marketing ecuménicos que diseñan y definen estrategias, difunden y proclaman máximas, lanzan advertencias y amenazas, acuñan símbolos siendo creadores de la iconografía visual corporativa, diseñan marcas en definitiva, con sus planes de fidelización y sus programas de castigo y recompensa. Pero el aparato religioso establecido es ante todo un negocio de poder, un negocio de cifras multimillonarias inspirador de enfrentamientos, instigador de guerras, fuente de diferencias, emblema de separación entre iguales.

El hecho religioso, otrora surgido en un entorno de humildad y casi siempre en precario, se arropa con el tiempo de una poderosa maquinaria de poder barnizada de divinidad, en la que militan los grandes magnates de la fe, los insidiosos doctores de la iglesia, especuladores de conciencias, tendenciosos maestros del dogma, egocéntricos iluminados, toda una caterva de individuos asidos al poder de lo oculto. Oscurantismo exento de toda sabiduría, desprovisto de todo discernimiento, carente de la más sutil de las conciencias, viaje secular hacia la perversión de los principios, alejados hasta el paroxismo de la fuente que lo inspira, origen del vigente y milenario despropósito eclesiástico, igual en el oriente que en el occidente.

26 de noviembre de 2009

Calidad

Bien, calidad, belleza, perfección, divinidad, esplendor, magnificencia, prodigio, maravilla, virtuosismo, excelencia. Vocablos cotidianos, de los que sin embargo, parece haberse escapado su significado para una gran mayoría de ciudadanos que no son, no somos, capaces de diferenciar la excelencia en casi nada, y aquél que más enterado y perfeccionista parece, menos idea suele tener.

La calidad atraviesa horas muy bajas en nuestro amado mundo occidental; el MP3 hace tiempo que suplantó a la alta fidelidad, vídeos caseros compiten con las producciones cinematográficas y publicitarias del momento, el pixel le ha ganado la batalla a la nitidez, la atención y el servicio al cliente están de saldo y el autoservicio hasta en las gasolineras, se ha convertido en norma.

Hace dos años, el concertista Josua Bell, prestigioso violinista norteamericano, bajó al metro de Washington vestido con vaqueros y gorra de béisbol, llevando consigo un violín stradivarius de 1713, con el que comenzó a interpretar música de Bach. Él, que hacía unos días había llenado una sala de conciertos de a 100 euros la entrada, obtenía en este nuevo escenario una lamentable repercusión entre una audiencia anodina, que ni reparó él ni en su música. Posiblemente mientras esto sucedía, miles de conciudadanos nutrían su intelecto con la telebasura que se despacha sin restricciones en cualquier canal de televisión del orbe.

Es posible que estemos en un proceso de declive tan acusado como sociedad, que no somos conscientes de la cantidad tan apabullante de asuntos que han sufrido una merma notable de calidad, asuntos tales como la educación, la política, el aire que respiramos, los alimentos que comemos, el agua, las relaciones humanas, el trabajo, la estabilidad emocional y psicológica del individuo, el amor, la amistad, el tiempo y el espacio, la honestidad, la democracia, lo público, lo privado, el estado del bienestar, los principios éticos, los estéticos, la bondad, lo común, el silencio. Por no hablar del clima, el estado de los océanos, la superficie virgen del planeta, la economía de las familias, la palabra tanto escrita como hablada, el respeto por el otro, aunque tal vez esto último siga así desde antiguo.

Hemos devaluado la calidad por un creciente culto a la mediocridad en simbiosis con un conformismo materialista, o mejor dicho, dormidera del bienestar. La calidad se nos escapa de las manos, la calidad de pensamiento, la calidad de vida, la calidad de lo humano, la calidad humana.

La opinión pública, con más formación e información que nunca, es también la más influenciable, anodina y vulgar de la historia. Esta “opinión” transformada fácilmente en creencia, veredicto o sentencia, determina a menudo la magnitud y la importancia de los acontecimientos, de las ideas y de las gentes. Si unas semanas antes del concierto de Josua Bell, se hubiese anunciado que iba a tocar en el metro gratuitamente, armado con un stradivarius, el colapso de gente hubiese sido monumental. Gente que seguramente ni sabían quién es Josua Bell, ni diferencian al virtuoso violinista de un músico corriente tocando mal una viola barata, habría aplaudido tan “casual evento” hasta hacerse estigmas, y luego lo habría contado, publicado, transferido en directo y hasta inventado. La ocasión desde luego, hubiese bien merecido ser inmortalizada con cuantas fotos y vídeos nebulosos pudieran almacenarse en la exigua memoria de los teléfonos móviles de los presentes, cuyos propietarios, con esa expresión del tonto que mira al dedo..., habrían hecho gala de su habitual gracejo de reporteros urbanos, ante un acontecimiento tan “cool”, como era este.

Y es que cuando el dedo apunta a la luna, ya sabéis lo que el tonto mira...

30 de octubre de 2009

Relatividad

Miramos al cielo nocturno con la mirada escrutiñadora de Galileo o de Copérnico y en el mejor de los casos, y siempre que estemos alejados de los grandes centros de población, vemos miles de luces pugnando por romper un monótono y mono tono lienzo oscuro como el carbón. Es la luz abriéndose tímidamente paso, entre las infinitas tinieblas que todo lo pueblan.

Contemplamos este espectáculo magnífico en el desierto, por ejemplo, dónde una bóveda de estrellas nos aplasta contra una tierra llana como un plato. Miramos hoy hacia cualquier punto lejano del espacio y lo que vemos es ayer, como en una máquina del tiempo. Todo el planeta Tierra gravitando en un entorno de irrealidad ya desaparecido, extraña convivencia de presente y pasado en un solo acto, ayer y hoy en un mismo instante.

Miramos, para ver un universo incomprensible al que nuestra vista humana no alcanza. Miramos, y la luz que vemos es una luz inexistente ya, un reflejo de pasadas epopeyas que insiste en permanecer, que vuelve desde las fronteras de la muerte. Miramos y vemos la oscuridad total, “el vacío”, un vacío sin embargo repleto de materia desconcertante e incierta.

Materia invisible, acontecimientos del pasado que parecen suceder hoy, áurea proporción uniéndolo todo, vida en forma de sutil vibración.

En este universo de incomparables enigmas, donde todo fluye y cambia, todo se expande y se contrae, donde todo avanza y retrocede, donde hasta el pasado convive con el presente. ¿De qué sirve alentar nuestros deseos, qué hacemos con nuestras verdades, qué con nuestras certezas?

24 de octubre de 2009

Peregrinación

Modernas tribus de peregrinos 2.0 reemplazan al arcaizante personaje del medievo, que emprendía peregrinaciones esforzadas y hasta tortuosas, para alcanzar el favor de aquella alejada divinidad.

Son los nuevos romeros en busca de una nueva tierra santa. Tierra prometida a golpe de click, en forma de irrenunciable oferta de temporada. Modernas y acaudaladas hordas han cambiado el fervor beato, abnegado y doliente, por el gusto fácil y simple de hacer turismo.

Cientos, miles de nuevos peregrinos todos a una, como un solo ser, todos distintos aunque iguales, se dan cita en los mismos lugares, en idénticas fechas abarrotando abadías, centros históricos, parajes singulares, ciudades milenarias o pueblos olvidados en el tiempo, con el desparpajo y la naturalidad del que hace la compra en el centro comercial.

Turismo moderno, peregrinaje que transforma aquello de lo que gusta y venera, para despreciarlo luego cuando su propia actividad lo altera.

Modernas multitudes fieles al culto del ocio, inundan lugares sagrados o paganos de sonrosadas pieles envueltas en casual wear. Miradas bizqueantes, que perdidas en diminutas pantallas LCD, intentan registrar en sus cámaras por mirada interpuesta, ese momento del que hay que dar fe, antes de que se aleje definitivamente. Vivir fingido entre miles de seres que se aglutinan en la cola del museo diocesano o frente a la torre de la aquella iglesia, que promete una visión única desde lo alto del campanario.

Historia y cultura mirada más que nunca pero vista como siempre, porque ninguna huida, ni la del moderno peregrino, deja atrás el bagaje personal y colectivo que lleva en la maleta del corazón y de la mente todo individuo; ser-gregario, hombre-masa, civilización-colmena, adocenada y dócil, mientras pueda seguir adquiriendo las modernas indulgencias en forma de vitales experiencias.

Pero como bassho bien nos recuerda: “La vida es un hecho espiritual en donde la base de todo es trascendente” así pues “agarremos lo que los sueños nos susurran y salvémoslos del naufragio de la vigilia”, permítase esta cita, en voz muy baja.

3 de octubre de 2009

Afinidad

Frente a la inabarcable magnitud de la diversidad, el hombre busca su identidad en la similitud, en sus iguales, entre aquellos que ostentan un parecido ideario.Se propicia así la pertenencia al grupo, un grupo que para mantener la cohesión sacraliza ideas, dogmatiza tendencias, fundamentaliza posturas. Es el retorno a la tribu, una nueva tribu que transciende los ancestrales lazos de sangre fortaleciendo los ideológicos, creando enlaces identitarios, incentivando la afinidad de criterios construidos con frecuencia, en torno a alguna quimera.

La búsqueda de la afinidad desemboca, a menudo, en forzada coincidencia que tiende a adormecer e incluso a anular el discernimiento, y sin este, el individuo se transforma en hombre-masa, en individuo-colectivo, en ser-grupo, poco importa que el grupo sea grande o pequeño, porque en sociedades donde la relación se establece “inter pares”, las minorías tienen un amplio espacio de culto y ejercen tanta influencia o más que las mayorías.

Esta surgencia de los micro-colectivos, que pueden llegar a constituir grandes corrientes o incluso imperios, no es patrimonio de lo moderno, sino que su rastro salpica la senda histórica de la existencia humana; movimientos religiosos, iglesias, ideologías, partidos, escuelas encuentran su génesis en una idea semilla, que cobra fuerza y poder a medida que gana adeptos. Es posiblemente un mecanismo que tiene que ver con la necesidad social del ser humano, y con una atávica inseguridad que busca garantizar en lo ajeno, lo que no termina de afirmarse en lo propio. Pero es también y sobre todo, un tremendo y frecuente horror vacui ideológico, un miedo secular al libre pensamiento, una imperiosa necesidad de llenar el vacío de afinidad, de entes en sintonía, de ecos que devuelvan y aporten veracidad a las creencias del individuo.

Se trata de una tendencia a lo gregario que alimenta con gran frecuencia, la aparición de “Burbujas Ideológicas”, son burbujas en tanto que sus recintos identitarios se muestran impermeables a toda influencia externa, haciendo gala de un endemismo ideológico que retroalimenta permanentemente sus creencias y su particular cosmovisión. Es esta una actitud claramente sectaria, que si además se encuentra aderezada de incomprensión o de marginalidad, contribuye a “elevar” la condición de su pensamiento convirtiéndolo en “lucha”. Esta unívoca visión burbuja, con su particularismo visionario, hace posible la sublimación del hecho más disparatado, que rápidamente se transforma en fehaciente prueba demostrartiva de la teoría o sostén del ideario. Cualquier hecho es susceptible de ser filtrado e interpretado en beneficio de esta verdad construida y alimentada dentro de la preciada burbuja ideológica.

Así es como los idearios y las ideologías, que deberían estar al servicio del Hombre, lesclavizan a este y cobran naturaleza de identidad, cuando el ser humano sacraliza y se identifica con una idea paradigmática, poniendo en barbecho el discernimiento. Es un camino directo a la obcecación primero, la imperiosa necesidad de estar en lo cierto después; (necesidad de creer), y desde allí a la negación y descrédito a todo lo que es considerado ajeno su modelo de pensamiento.

La burbuja aporta, con frecuencia, una particularísima mirada sobre un aspecto concreto, se trata de un punto de vista plausible sobre una cierta realidad, que cobra naturaleza de descubrimiento, limitado por el dintorno de la propia burbuja ideológica de la que se alimenta, es un coto de entendimiento, un espacio cerrado en el que frecuentemente se confunde información con conocimiento. La primera consecuencia es la prosperidad de un endemismo que aporta un espacio de tranquilidad al acólito, ofreciéndole explicaciones entendibles, a menudo simplistas o no exentas de cierto populismo. Cabría analizar el auge del freekismo como una posible manifestación de esta tendencia.

El problema de estas burbujas identitarias, surge cuando intentan fomentar el proselitismo, como acto necesario para que el resto de la humanidad entienda, y comparta por tanto, la importancia y la verdad de sus postulados. Este hecho no exento de buenas dosis de arrogancia, disfrazada de interés auténtico por el conjunto de la humanidad, supone un salto cualitativo para la burbuja, que deja de ser un planteamiento privado o personal para saltar a la escena de lo público y común.

No niego la utilidad de estas burbujas en casos extremos en los que el pensamiento y la libertad se encuentran sitiados por totalitarismos o sojuzgados por la fuerza, pero dichas burbujas deben romper sus lindes una vez superada la situación de riesgo. Sólo en condiciones excepcionales puede ser necesario el asilamiento ideológico, como recurso de supervivencia.

Frente a esta permanente búsqueda de la afinidad; de ideas, sexo, tendencias, religión, estilos de vida, moda...., propugno el nomadismo identitario, la eclosión de toda burbuja conceptual como aporte de aire nuevo, el tránsito libre y desapegado a través de ideas, conceptos, opiniones y creencias, la adopción sin complejos de un libre pensamiento para almas y espíritus libres; iguales, parecidas o diferentes pero libres, que no renuncien a encontrar respuestas, pero que entiendan que la Búsqueda no debe estar limitada por nada más que las capacidades del intelecto y del alma de aquél que realmente quiere encontrar.

1 de septiembre de 2009

Aliento

Aire, crisol de alientos, hálito contenido de los seres que son y de los que fueron. Respiración, que en cada inhalación acarreas la expiración de mil alientos.


Mar y río y lluvia, portadores del agua mil veces bebida. Mar de aguas danzarinas que fluyen, se evaporan, siendo agua ahora para ser cuerpo luego.


Tierra, alimento. Carne y sustancia de tantos y tanto seres, los de ahora y los de todo tiempo.


Mente, océano de pensamientos compartidos, entrelazados, participados. Públicos pensamientos que recorren la humanidad entera sin autoría concreta, patrimonio común, mente universal.


¿Quiénes somos? Si, sólo somos cuerpo.

¿Cuál es la diferencia? Si participamos de la misma sustancia

¿Qué nos separa? Cuando nos une la esencia.


Pensamiento, tierra, agua, aliento. Aliento tuyo en mí y el mío en todos. Aliento único fluyendo, recorriéndonos, viviéndonos. Hálito, soplo, respiro, jadeo, inhalación y experimentación del otro. Inspiro y te tomo y te poseo, exhalo y me doy, me entrego.


Respirar nos hace uno, respiración única, único aliento.

1 de agosto de 2009

Rutina

Avanza la luz de amanecida despejando las sombras nocturnas. En el malecón de la vida las olas de la rutina chapotean con cadencioso ritmo una y otra vez, sin ímpetu, sin coraje, pero incansables.

La espuma y la marea cotidianas van dejando su sedimento en los profundos rincones del alma, desgastando el embarcadero de la mente, minando el dique del sentimiento. En el receptáculo del corazón se amontonan impresiones, emociones, recuerdos.

El hombre se va tornando muro y su interior se hace esquivo e impenetrable, reservándose todo el tiempo, guardándose, limitándose. Cierta fotofobia mantiene en la oscuridad un interior oculto incluso a su propia mirada.

Un hombre vive mientras otro subyace, un hombre aparenta mientras que otro anhela, un hombre olvida al tiempo que otro pugna por recordar, uno exige y el otro pide, uno coge siempre mientras que el otro sólo da, uno desconfía y el otro espera. Ambos son el mismo hombre, les separa solamente la barrera de la propia inconsciencia, ese olvido atávico y ancestral que es el olvido de uno mismo.

Pero en cada mañana, en cada tardecer y en cada uno de los instantes de cada día, todo empieza de nuevo; el universo se reinventa en cada ahora, un eterno y generoso comienzo nos ofrece un nuevo génesis a cada paso. La realidad se transformar ante la magia de la consciencia, es el despertar del sueño.

Avanza la luz de mediodía despejando las sombras que habitan en la mente mientras la meditación hace volver una y otra vez el silencio, un silencio tan escapista como reiterada debe ser la voluntad de alcanzarlo. Voluntad del hombre en el filo del presente decidida a recordar, a dejar entrar la luz de un nuevo conocimiento, decidida a volver a empezar porque, la vida es siempre comienzo y la triste rutina tan sólo el barniz de ignorancia de aquél, que cree ya saberlo todo.

20 de julio de 2009

Virtualidad

Viajaba en su viejo barco; un barco, noble, decidido y marinero, pero viejo. Se trata de un navío de otro tiempo, un tiempo cercano pero abismalmente distante. Un tiempo en el que la mar y el navío surcaban juntos la realidad, porque eran parte de lo mismo.

Pero desde el día del gran apagón el mar se transformó y su comportamiento fue haciéndose más y más extraño. El oleaje empezó a tener una monótona cadencia, un ritmo constante, un pulso artificioso. Las olas comenzaron a salpicar con cierto retardo y hasta el tránsito de la luz parecía no alterar la dirección de las sombras. Se trataba de un mar decididamente extraño.

Todos aquellos cambios fueron sucediendo de forma paulatina, pausada, de manera que resultaban inadvertidos para la mayoría, una mayoría siempre narcotizada por la novedad. Pero para el viejo marinero, los cambios en la mar eran significativos, hacía largo tiempo que los había identificado, datado incluso. Sin embargo todo cambió aquella mañana en la que al mirar hacia la amura de babor, percibió cierta sensación de irrealidad; la espuma que se formaba al golpear el agua en la quilla y que recorría las bordas de la nave, tenía algo de pictograma manga y pudo ver con nitidez, como las crestas de aquella espuma imaginaria estaban culminadas por unos inconfundibles cuadradillos pixelados.

Desde aquel día empezó a percibir en todo cuanto miraba, los trazos definidos del dibujo que caracterizan a todo diseño humano, y comprendió con gran asombro, que el mar por el que viajaba, el cielo que le cubría, el horizonte al que se dirigía y hasta su propio barco, todo, era una creación artificial, un mundo de diseño, una realidad virtual en la que la humanidad entera estaba atrapada.

Aquella mirada al mar cambió su vida, fue el comienzo de su despertar.

3 de julio de 2009

Beneficio

Los conceptos cambian casi sin darnos cuenta, mutan, se transforman redefiniendo su significado y generando nuevos ámbitos de realidad en torno suyo.

Del “bien que se hace o se recibe”, definición tradicional de beneficio, hemos pasado al beneficio-ganancia o al beneficio indicador de riqueza: de empresas, de países, de personas.

Es este un cambio sustantivo, pues aquél beneficio que antes estaba en función del “bien”, ahora se sitúa en el entorno del provecho que se saca de algo, de la ganancia obtenida, quedando excluida toda referencia al bien. Nótese el cambio; bien que se da o se recibe – provecho que obtengo u obtiene alguien de algo. Un enfoque este último que implica un arraigado sentido de propiedad de carácter planetario.

Sin embargo, quizás por la brevedad de este proceso de cambio, tal vez porque todo conserva parte de su origen, el caso es que habiendo sufrido una mutación tan perversa, el término beneficio sigue pareciendo o al menos aparentando encerrar, un bien neto e incuestionable.

Asumimos así, apoyado con vehemencia por los divulgadores de los pensamientos únicos, que beneficio es sinónimo de riqueza, pero que pareciera destinada a alcanzar a todo el tejido social o aún más, a la humanidad entera.

Beneficio, concepto metamorfoseado, trasmutado; de paradigma de perfección humana, a máxima del avaro egoísmo postmoderno. Tecnicismo economista que como recién estrenada religión, necesita acuñar términos que apoyen su expansionismo, contribuyendo a divulgarla.

Estamos en la era de un nuevo beneficio, aquel que criba sin piedad los dividendos. Resultado espurio entre gastos e ingresos siempre positivo, gracias a una contabilidad que hace coste cero de todo bien natural, de todo residuo industrial, de todo proceso de fabricación y de diseño que se desvincula contablemente de la responsabilidad de perpetuar la vida en el planeta.

Cualquier educador corregiría al alumno que para hacer un trabajo de clase pretendiera horadar los cimientos del colegio, sin embargo en la edad adulta nadie corrige el sistema de generación de beneficio que atenta contra la supervivencia del propio sistema y contra la vida misma, encubriendo su criminal actividad con términos modificados lingüísticamente y acuñados en el crisol de una nueva mitología.

22 de junio de 2009

Dolor

Volvieron a ladrar los perros de la ira,
y bocanadas de sangre ahogaron vida e inteligencia,
por nada.

Volvió la bomba fácil a segar la bella y costosa vida,
para saciar absurdas locuras que no valen nada.

¿Dónde quedo el hombre?, ¿Dónde lo humano?
¿Quién hizo al pistolero?, ¿Cómo dejóse hacer él?

Un día más el fundamentalismo se cobra un tributo inútil, generando un dolor hueco, un vacío irremplazable.

Dolor, testigo mudo de la sin razón que a quién lo siente, sólo a quién lo siente, le vuelve más humano.

8 de junio de 2009

3.0

En el tránsito de la web 2.0 a la 3.0 nos encaminamos hacia la hiper-participatividad de unos ciudadanos enredados en las redes sociales, en blogs opinantes, como este, en lo juegos online o en multitud de sites que alientan el puro exhibicionismo. Asistimos al incremento exponencial a la exposición pública de lo privado e íntimo, es el apogeo del voyeurismo que surge como muestra de la absoluta banalización de la vida, prueba irrefutable de la permanente necesidad de superconectividad. Auge de mundos virtuales como escapista escaparate de realidad. Adopción total del “Foreverismo”.

Efervescente actividad ligada a una pantalla, que contrasta con la dejación de la ciudadanía en temas cruciales como el recorte de libertades individuales, la conversión de la ciudad en plató de gran hermano con vigilancia intensiva y obsesiva 24 horas, medidas preventivas en aeropuertos, limitación de la presunción de inocencia, cesión de datos privados de manera indiscriminada y sin posibilidad de control, dejación de lo público en manos de políticos corruptos y desfalcadores que siguen contando con los votos de una mayoría, a la que no parece importarle nada ni sus desmanes ni su despotismo...

Pero estos son sólo algunos indicadores. El ser-ciudadano del occidente actual, aunque no está mejor el de oriente, es un ser obnubilado por la tecnología, prisionero de lo accesorio, de lo intrascendente, un ser-ciudadano transformado en ciudadano-consumidor, capaz de agruparse en torno a una o varias redes sociales en las que permanece atento a un creciente número de idioteces; ¡qué hago en este momento!, ¡dónde estoy! o colgado de cualquier desatinada opinión en torno a cualquier cosa. Lo íntimo se subvierte en público y lo escatológico e insustancial en relevante.

El ser 3.0 impelido por la levedad de una recién estrenada neomodernidad, se mece atónito en las modas, adherido a las “redes gregarias” vive absorto en la nadería inconsistente de las tendencias, con la mirada puesta en otro lado mientras tiburones financieros y políticos sin escrúpulos siguen medrando a costa de lo público, mientras el planeta da bocanadas de agotamiento, mientras la superexplotación de recursos nos lleva al abismo, mientras el fundamentalismo se instalada entre nosotros con vocación de quedarse, mientras el valor de lo humano se sirve en el mismo plato que la mediocridad y la basura...

El camino del ciudadano-consumidor está agotado, aunque el no lo sepa. La verdadera transformación 3.0 se producirá cuando florezca un ser-ciudadano consciente de su realidad como individuo y comprometido con una nueva idea de humanidad.

11 de mayo de 2009

Éxito

Movidos por el éxito, inmersos en la bonanza económica, imbuidos por la corriente infinita de la suma permanente. Espacio lleno, repleto, dónde “más” es siempre insuficiente, lugar en el que toda abundancia es escasa, donde la carencia y el vacío se alimentan de consumo. Avance vertiginoso, trepidante. Desprecio por todo cuanto no es rabiosamente nuevo. Yonquis de la moda, adictos a la novedad, enganchados a la última primicia, amantes del estreno, exhibidores del lujo, colgados por aparentar, locos por poseerlo todo y más.

Conocimiento, justicia, economía, tecnología, progreso, bienestar, socialización democrática del éxito. El éxito es meta y coartada de la desmedida ambición, terreno abonado para que la ética, la compasión, el respeto por el otro, la solidaridad, el cuidado de lo común, la belleza, se apaguen ante la tiranía del sentido práctico, eufemismo moderno que enmascara la dictadura del éxito a cualquier precio.

Maquiavélica maquinaria de consumo y producción. Consumir a ritmo creciente es una huída hacia adelante, que deja en su retaguardia tanta basura y destrucción, que ni las altas y bien vigiladas vallas del lujo podrán contener el alud.

Terminología errónea que confunde más con mejor; más dinero, más votos, más patrimonio, más lectores en el blog, más audiencia, más éxito. Cuando “más” lo mide todo, la cantidad acaba sepultando a la calidad y asesinando toda cualidad no adictiva.

25 de marzo de 2009

Memoria

Ayer pasó casi sin dejar huella, tan sólo una leve estela de recuerdo difuminada en el túnel infinito de la memoria, rastro intuido casi hueco, de ayer. De tantos ayeres como en el almacén de la vida caben.

Ayer pasó, y su recuerdo se desdibuja en un mar de sombras, en un espacio de brumas, en una sala de velos. Pero entre esta calima despintada de la memoria, asoman pequeñas esferas de luz cuyos contornos límpidos y definidos guardan en su interior, imágenes perfectamente enfocadas y mucho más vívidas que las contemporáneas impresiones. Son burbujas imborrables, fotogramas completos, que como cronistas de la memoria dan testimonio de retazos precisos de ayer.

Escenas captadas con la cámara de la consciencia, que dejan entrever sencillos, pero imprescindibles, instantes de lucidez.

26 de febrero de 2009

Náufragos

Llegan a las costas de la madurez con desesperación, presos de sí mismos, hombres y mujeres con las ilusiones deshilachadas por las decisiones de su vida.

Sumatorio de pequeñas catástrofes cotidianas, acumuladas en el umbral de un tiempo personal y colectivo, dejaciones de sí mismo sedimentadas durante años de vivir disconforme al propio pensamiento, distancia insalvable de lo bueno ahogado por un infinito afán de prosperar.

Belleza olvidada en el desván de un pragmatismo ultraortodoxo, vida inoculada de ideas de otros, de pensamientos de otros, vida plagada de vidas ajenas, sin rastro de la propia identidad.

Naufragios fraguados en la rutina, inercia de acontecimientos que motivaron la deriva, arribada a las costas del lado oscuro, espacio lleno de objetos, repleto de posesiones, ahíto de ausencias. Ausencias profundas de sí mismo, potencialidad ahogada en toneladas de quieros, en océanos de deseos imposibles, insatisfacción constante que naufraga en el fantasmagórico océano de la ficticia abundancia.

Despertar tardío en brazos de la ausencia, desolada ausencia, permanentemente incompleta, incapaz de ser colmada por lo poseído.

Nada, sensación y declinación de nada. Soledad terrible preñada de vacío, naufragio de todas las vidas persiguiendo una sombra de avaricia acaparadora, pretendiendo la felicidad fingida, demorando siempre la búsqueda de la esencia en pos de una quimera, constatación de vacío, desierto, nada.

Cumpleaños

Palabrerías ha cumplido 3 años, en la red. ¡Felicidades!

9 de febrero de 2009

Divulgación

Hablaba la ministra de ciencia e investigación recientemente, de la multimillonaria cifra que su gabinete iba a destinar a la divulgación científica. Y no pude por menos que pensar, si semejante cantidad de dinero no estaba mejor invertida en la investigación propiamente dicha, algo de lo que tan escasos andamos. Claro que investigar es una labor demasiado callada y oculta, sobre todo comparándola con la divulgación.

Hay algo decididamente perverso en este quehacer político, que insulta con reiterada frecuencia a la inteligencia y al bolsillo de los ciudadanos.

También pensé lo sobrevalorada que está la divulgación, porque si se analiza vemos, por ejemplo, como la divulgación de la espiritualidad muta rápidamente en religión. Los católicos sin ir más lejos, divulgaron la palabra de Dios y les salió la iglesia. Divulgas una amenaza y se convierte en puro terror. Divulgas una sospecha y se criminaliza a cualquiera. Divulgas la duda y el mundo padece de incertidumbre. Divulgas un lugar paradisiaco y se convierte en centro turístico. Divulgas un pensamiento y se banaliza. Divulgas el arte y se vulgariza. Divulgas la fe y se fundamentaliza. Divulgas el amor por tu tierra y surge un nacionalismo. Divulgas el conocimiento científico y el resultado es un simplismo intelectual que cala en la sociedad entera. Divulgas lo que tienes y germina la envidia. Divulgas una experiencia única y se masifica. Divulgas la verdad y mientes. Divulgas una mentira, y prospera, y crece y termina pareciendo verdad. Divulgas los derechos y surgen las exigencias. Divulgas el odio y crece rápidamente. Divulgas la identidad de un enemigo y nace el rencor y la inquina a todo un pueblo. Divulgas tu fortaleza y florece el temor. Divulgas tu debilidad y alguien se aprovecha. Divulgas una posibilidad y asoma una certeza. Divulgas una teoría y obtienes una verdad inapelable.

¿Será, tal vez, que divulgar es precisamente lo que el término indica; decir vulgar, es decir, vulgarizar aquello que es dicho?

31 de enero de 2009

Tránsito

Persigo resquicios de realidad, inmerso en desolada fantasía.

Transito por el sendero frío y apartado del camino oficial.

Anhelo llenar de certidumbre la intuición.

Busco la vivencia definitiva de mí mismo.

Y descubro y me contradigo, yerro, caigo y me confundo
perdido sobre el umbral del anhelo.

Es la vida, tránsito supremo por el que avanzo, camino, vagabundeo

22 de enero de 2009

Goyescos

Rostros, veo rostros desfigurados por la normalidad, rostros contraidos, exacerbados, rostros grabados al cincel de su vida interior.

Rostros centrífugos cuya boca, ojos y orejas pugnan por confluir en la epicéntrica nariz. Rostros centrípetos otros, con órganos sensoriales que se alejan sin fundamento entre si, en magnética repulsión.

Rostros turbados o esperpénticos, rostros voraces y epilépticos, rostros que rezuman la voracidad que esconden dentro.

Son caras goyescas, caricaturas oscuras deshumanizantes que afloran desde lo interior, humanidad constriñida, aplastada, anulada por oscuros pensamientos, por turbios sentimientos que modelan el semblante y retuercen gesto y facciones hasta el límite de lo imaginable.

Retratos negros de personajes grises plenos de monstruosa normalidad; torbas miradas, gestos como muecas, sonrisas que son rictus, miradas de fiera.

Figuras intuídas, que ya pintaron Goya, el Bosco o Brueguel. Leviatán que habita entre nosotros rebosante de aparente normalidad, detrás de la que acecha su verdadera naturaleza.

Deformidades que se transparentan desde la profundidad, surgencias del yo más aberrante. Todo dice lo que es, cada ser habla de si mismo con palabras mudas, con signos huecos, con expresiones sordas. Seres de apariencia humana y alma animal buscando el calor de la guarida, la seguridad de la riqueza, la expresión de la opulencia.

Seres que en sus rostros muestran lo que son; especuladores, avaros, latricidas, asesinos, violentos y sepultureros, cobardes, chulos, ventajistas, vividores, usureros.

Caras normales, que cuando relajan la tensión superficial dejan entrever la miseria que llevan dentro.

26 de diciembre de 2008

Vida ejemplar

Era el mejor cliente del restaurante, todos le apreciaban, desde el dueño hasta el joven camarero recién llegado. No podía ser de otra manera, las abultadas facturas de sus frecuentes cenas y las generosas propinas tenían un efecto muy persuasivo sobre la opinión de aquel notable personaje.

Era habitual de los martes, justo el día que menos gente acudía al restaurante. Una rancia elegancia se ocultaba detrás del barniz de opulencia que desplegaba a su paso; trajes caros, zapatos de marca, relojes caros, vehículos caros, rubias carísimas. La escolta de gorilas que le acompañaba a todas partes y que no pasaba desapercibida, era a veces confundida con los acompañantes a los que invitaba a cenar en innumerables ocasiones. Siempre venía acompañado.

Su mirada insidiosa casi lasciva, estaba en perfecta armonía con sus manos. Unas manos rechonchas de dedos cortos, nacarados y coniformes, eran unas manos que parecían querer palparlo todo, como su mirada, que simulaba acariciar con impúdica delectación cada superficie sobre la que se posaba.

Su riqueza era objeto de admiración y de culto, una riqueza ostentosa, insultante, que hacía patrimonio privado de todo espacio común.

Lo curioso era que él, en sí mismo, era un ser... diríamos repugnante, un ser viscoso, grasiento, de cuerpo redondeado y breve envuelto en una sudoración permanente, con una voz aflautada rayana con lo ridículo. Corto de entendimiento, sin cultura ni formación académica alguna, era un ser hecho a sí mismo, lo que explicaba el resultado.

Pero a los empleados y al dueño del restaurante todo esto les traía sin cuidado, el maná que prodigaba por donde iba era suficiente razón de peso para considerarlo un ciudadano “de primera”, sus vecinos así lo consideraban también, y el propio ayuntamiento, que le concedió el título de hijo predilecto de la ciudad hacía unos años.

Casa, coches, hijos estudiando en los mejores colegios y universidades, donativos de seis cifras a causas sociales... Todo en Don Mariano le hacía ser miembro significado de una élite ejemplar e incontestable, tan incontestable que nunca nadie le pidió explicaciones sobre el carácter de sus negocios, nadie pidió el pedigrí de su espectacular bonanza económica, nadie quiso saber, nadie quiso mirar, averiguar. Qué interés podía tener saber que su riqueza, como tantas, era simple flor que no fruto, flor cuyo perfume enmascaraba la verdadera naturaleza de tanta opulencia; sustentada en la extorsión, en la especulación con bienes públicos, en el tráfico de seres humanos, en la compra de voluntades, en la instigación de la prevaricación...

Una vida plagada de glorias públicas sustentada en terribles miserias humanas y morales, como las que últimamente brotan a la luz de los escándalos financieros y económicos sin que pase casi nada, sin que la mayor parte de estos terroristas cotidianos sientan la más mínima incomodidad por el modelo que prodigan y exportan, sin que como sociedad nos hundamos en una profunda reflexión que cuestione el subsuelo del que se nutren nuestro bellos jardines plagados de aromáticas flores, cuyas raíces beben del más nauseabundo de los almizcles...

2 de diciembre de 2008

Nuevo

Nada es igual a nada, ni un solo instante se parece a otro, todo transcurre, sucede deslizándose a veces en aparente calma para transformarse súbitamente y recomenzar de nuevo, o continuar incluso en esa permanente transformación. Nada es igual a nada; ni un momento, ni un amigo, ni un anhelo, ni un amor, ni un ideal, ni tan siquiera una palabra es igual a otra, incluso aquellas que se escriben igual son diferentes, aun pronunciándose similar difieren.

El universo Es en cada instante nuevo, recién estrenado a cada momento, inaugurado constantemente, reinventado, reescrito, recreado, nuevo, distinto y desigual. Eco de pluralidad, multitud unida a ti, que encuentra su expresión en cada mirada.

4 de noviembre de 2008

Memoria

Un artesonado de nubes ha puesto techo a una ciudad en blanco y gris. Un aire fresco y húmedo llena el espacio. Avanzo por calles que parecen túneles. El viento enfría la cara colándose a borbotones por la visera abierta del casco, hay algo excitante hoy en este trayecto cotidiano. La ciudad parece otra, se ve distinta, las calles resultan desconcertantemente desconocidas.

Todo parece más reducido. Un atisbo de niebla desdibuja vehículos y transeúntes. Se cruza un recuerdo antiguo, un pulso que actualiza la visión libre y siempre nueva de la mente infantil, es el recuerdo de una manera de percibir, de una manera de ver y de entender el mundo alrededor, una visión caleidoscópica que retenía múltiples recuerdos de una misma situación, de una misma calle, de un mismo tránsito. Colección diferenciada de instantáneas que conformaban un gran collage de cada lugar, de cada escena. Mirada siempre nueva, realidad en permanente renovación, percepción clarividente del cambio, ojos en constante estreno.

Hoy, por un momento, me aproximé a aquella mirada infantil que registraba instantes con la precisión que otorga una memoria recién inaugurada. Y le di gracias por ello, al niño que fui.

8 de octubre de 2008

Llanto

Un sutil manto de fina lluvia derrama su humedad sobre la reseca y agónica tierra, agujas de agua pulverizada empapan un suelo cansado, yacente. Llora el día lágrimas de lluvia porque es el tiempo de la derrota, llora el llanto del hombre incapaz y consumido, hilarante llanto de amapolas secas, tardía plegaria de inconsciencia.

Llora el día, un día infinito, un día incomprensiblemente eterno, un día que parece ciento y sus lágrimas golpean la desidia, la pereza, la desesperanza de la inconsciencia. Llora el día por el hombre que devora agua, vida y tierra...un hombre que ha transformado su ambición en lúgubres certezas.

22 de septiembre de 2008

Artificio

Vivimos, habitamos en el puro artificio; artificial es el modelo, artificial la forma y también el fondo. Vivimos en una civilización que es una construcción humana. Y el conjunto de normas y leyes que rigen nuestra vida en sociedad, nuestra entorno en común, mantiene sujeto o bajo arresto al animal que subyace detrás de este ser civilizado modelado con tanto esmero.

Pero en cuanto la norma establecida por este orden artificial cede un ápice por circunstancias cualesquiera, asoma detrás el voraz ser irracional que hace acopio de provisiones ante la más mínima alerta de esacesez, que hace colas inopinadas en las gasolineras en su afán acaparador anticipando su carencia, como si estas medidas histriónicas sirvieran de algo en caso de que se produjera de verdad un desabastecimiento.

Vértigo de ciudades exultantes de civilización ante cualquier riesgo de desmoronamiento del sistema. Pánico ante la imprevisible trasformación de tu ejemplar y tímido vecino en depredador contumaz. Asombra entender que tan acostumbrados estamos al estado de “civilización”, que se nos antoja natural tanto artificio, confundiendo habitual con natural, sin entender lo excepcional de este estado civilizado, tan excepcional como la luz en un universo inmerso en la completa oscuridad.

4 de septiembre de 2008

Olvido

La costumbre de vivir nos hace olvidadizos de la muerte; de la propia muerte, la que ocurrirá inexorablemente, aquella que nos devolverá a nuestra verdadera dimensión: inmaterial, etérea. La consciencia de la provisionalidad de la vida, hace modificar su concepción y su sentido por completo, haciéndola más cauta, menos interesada en la nadería intrascendente, más ocupada.

El olvido de la muerte, es el olvido de un destino pre-escrito, es el desarraigado de la procedencia, la omisión de la única certeza. Un olvido así no es circunstancial o casual, sino causal, es la ocultación deliberada de un hecho que implica la concisión de la vida, como paréntesis entre al menos otras dos realidades, el antes y el después.

Anestésico olvido que con su flagrante omisión elude la trascendencia, presentando el primer plano de esta realidad que es la vida como plano único, posición de lo accesorio en lo importante, identificación de lo efímero con lo esencial, de lo fugaz con lo imperecedero, de lo temporal y volátil con lo permanente y palmario.

Omisión coartada, que envuelve de dormidera la razón humana… loco olvido.

1 de agosto de 2008

S . L .

Barreras culturales, fronteras ideológicas, lindes de pensamiento, exclusión liminar, perímetro egocéntrico, contorno de lo ajeno. Vallas, parcelas, propiedades, áreas de seguridad, zonas de exclusión, barricadas morales, fosos de idiosincrasia, carcasas protectoras, fundas, corazas, armaduras, bastiones de sabiduría, atalaya de riqueza, empalizadas filosóficas, murallas religiosas, cámaras vigilantes, fortalezas mediáticas, castillos inexpugnables, fachadas sociales, marcas, jaulas, cercas que enfrentan exterior con interior, aduanas económicas.
Membranas impermeables, parapetos morales, trincheras, paredes de vergüenza, rejas, piel, separación cromática, impedimentos de género, trabas de número, escudos éticos, obstáculos estéticos, verjas, blindajes…
…muros que construyen el dintorno de la libertad, en esta sociedad limitada.

10 de julio de 2008

Enfoque

He vivido momentos de esplendor y encumbramiento oscuros como mazmorras y momentos de declive luminosos como soles.

Éxitos sustentados en el fracaso, fracasos exitosos, exteriores espléndidos que recubren de verdín el alma hueca de los adoradores de lo falso, éxito como coraza de miedo de aquél que busca la recompensa fuera, loca alma perdida en los laureles de la vana-gloria. Luz negra de las mazmorras del alma, mirada idólatra del vellocino, triunfo, gloria de la nada.

9 de junio de 2008

Hambre

Junio de 2008 - cumbre de la FAO, reunión de gobernantes, traficantes de poder, representantes de todos pero defensores de unos pocos, oligarcas cómplices del latrocinio brutal y desmesurado que significa obviar a quién muere de hambre: ¿a qué turbio lugar hay que desviar la vista para no mirar de frente a la realidad?.

Mirada cautiva en el poder ostentoso, en los bienes materiales, en el dinero, en la salvaguarda de un sistema inmoral, injusto, asesino. Sistema tan falso como las premisas neoliberales que lo sustentan; ¿qué más demostración necesitamos para entender que el mercado no se autorregula, sino que se autoprodiga?.

Especulación bursátil con las materias primas y los alimentos que constituyen la dieta de subsistencia de millones de personas, que encuentra en ellos valores refugio ante la crisis provocada por una banca mundial, que parece saber eludir sin mucha dificultad la autorregulación de los mercados y de los bancos centrales.

Ingentes cosechas de cereales metamorfoseadas en alimento de nuestros vehículos, gracias a un talento científico que, igual que los mercados, pulveriza a golpe de beneficio todos los límites de la razón.

Legión de intermediarios predadores, que personificados en empresas transnacionales, trafican con la vida de millones de seres humanos para dar valor al accionista, manteniendo un impecable respeto por el medioambiente.

Voraces consumidores occidentales, que atraen alimentos y recursos a sus órbitas de consumo sobrevalorado, adsorbiendo bienes y riquezas de países productores, cuyos ciudadanos son devorados por las hambrunas que provoca nuestra insaciable gula.

Esta cumbre de la FAO, ha sido un terrible retrato en blanco y negro de la miseria humana, pero no la de aquellos que la padecen, sino la de los que la generamos.

19 de mayo de 2008

Inquietud

Camino entre avaros prelados y máscaras de ambición, quedan atrás. La senda asciende temblorosa hacia la cordillera del alma descompuesta, hacia el lago azul de la memoria entristecida de ausencias, repoblada de soledades.

Vertiginosas cumbres desérticas recorren el laberinto límbico de la conciencia en desuso. En el collado el atorado recuerdo, el impenitente olvido.

Luces opacas yacen en un horizonte denso y petrificado que asemeja una mirada ausente y próxima, familiar, inalcanzable y cercana.

Vientos de lejanía azotan la nada, senderos vacíos la acompañan, superficie compacta que dibuja un bidimensional paisaje de cimas desoladas.

El cielo se precipita sobre estas tardías landas, que ya la luz abandona, desesperada.

8 de mayo de 2008

Obediencia

Obediencia debida, obediencia de vida, o tal vez una vida de obediencia.

Jueves noche, documental: “Los fantasmas de Abu Ghraib”, de Rory Kennedy. Estremecimiento sobrecogedor por aquellos sucesos de sobra conocidos, pero sobre todo, por la naturalidad, por la normalidad que muestran unos soldados que hacen teñirse de prosaico la barbarie, la vejación y la tortura a las que sometieron a los detenidos en aquel infierno.

Normalidad, rostros occidentales, de los nuestros, gentes rubias, individuos bien nutridos, jóvenes y jóvenas de familias normales norteamericanas, capaces de protagonizar terribles atrocidades sin pestañear o incluso sonriendo, como muestran tantas imágenes digitales que pasaron de cámaras a discos duros y a recopilaciones en CD. Chicos y chicas normales, que reconocen haber participado en aquella orgía de sadismo, porque “era lo que se hacía”, “era lo que hacían los demás”, “eran prácticas habituales de inteligencia militar” y los soldados carceleros, secundaban de grado.

Atroz la declaración de la soldado Sabrina Harmon, que aparece en una fotografía hecha por un compañero, sonriendo agachada sobre el cadáver de un preso, con visibles signos de haber sufrido torturas. Junto a un rostro demacrado y sanguinolento la simpática joven sonríe con una sonrisa amplia y convincente, una abismal sonrisa, tan terrible, como su desgarrador testimonio asegurando que “ella siempre sonríe en las fotos”; como si lo importante ante la inhumanidad, fuese el hecho de ser fotografiada, como si el cadáver con el que comparte plano no estuviese allí, como si detrás de las torturas que dejaron sin vida a un ser humano lo único que se pudiera hacer es posar y sonreír, como si lo ocurrido pudiera ser un souvenir, como si semejante escena mereciera quedar en el recuerdo.

No alcanzo a valorar qué es más cruel, cuál de los actos es el más inhumano: la tortura, la sonrisa o la apariencia de normalidad, porque la tortura ejercida, siempre en posición de superioridad, sobre un ser que no puede defenderse y se encuentra a merced de los caprichos y sadismos de otros, que además actúan en grupo, es sencillamente la mayor de las vilezas y la peor de las cobardías posibles, algo en las antípodas de lo humano. Pero y la sonrisa, la sonrisa que planea sobre el escándalo de muerte y perversión va más allá, es la burla de la propia atrocidad, es no conceder ninguna importancia a la vileza, es la desafección más cruel y desgarradora que pueda darse en la actitud humana. Y la apariencia de normalidad instala en la cotidianeidad la mayor de las locuras, constituye el clímax de la barbarie instalada en la rutina más absoluta, transformando todo en mera intrascendencia, privando de toda importancia a lo de esencial que hay en la vida, en la muerte y en el ser.

Atroz testimonio sustentado, una vez más, en la obediencia, cuanta simpleza, cuanta crueldad subyace tras el artificio de civilización construido por el hombre, y cuán frágil es esta artificialidad que se desmorona ante nuestros ojos, frente al más leve relajo moral. Civilización impostada detrás de la cuál, adormecido, habita paciente un monstruo.

14 de abril de 2008

Locura

Pienso en extraño, saboreo pensamientos de certeza incierta, pensamientos de locura incomparable, veo muertos danzando por la calle.

Me inquieta la existencia separada, de tantos como pueblan esta tierra, me inquieta el control del pensamiento, el delirio de la guerra.

Pienso y veo en extraño; asombrosa procesión de muertos paseando van por la calle. Muertos que se mueven, muertos que hablan y que desean, que buscan y se pelean.

Navego en la loca contracorriente del pensamiento único y corriente. Abstracto, miro en abstracto y con bochornoso asombro lamento lo que me rodea.

Ni rastro de la belleza, acaso la ha secuestrado la mirada fría que recorre todos los confines de la tierra, frialdad de muerte que impregna nuestra mirada.

Locura, locura de anhelo, locura en la búsqueda más allá de la sin razón engañosa de materialidad, soñolienta locura, locura al vislumbrar la irrealidad.

4 de marzo de 2008

Lluvia

Húmeda amaneció la ciudad, llueve.

Brumas se elevan hacia lo alto desdibujando calles y edificios, dando en su camino consistencia física al espacio, pintando el aire de blanco.

Baño que satura los colores, perfiles vítreos, sombras en contraste, mientras las nubes a flor de asfalto, van tiñendo el mundo de plata.

Llora el amanecer hoy sus lágrimas de lluvia.

20 de febrero de 2008

En torno a la unidad

El ojo, testigo, ve el escenario del mundo manifestado, la mente, testigo, ve al ojo en su mirar y el ser, testigo, ve a la mente y su movimiento.

Así la mente, que participa de la naturaleza del ojo y del ser, es ora testigo, ora escenario, ora sujeto, ora objeto de observación.

Esta mente siempre cambiante, siempre dual, en su condición de testigo unidireccional del ojo y del mundo manifiesto, es incapaz de atestiguar la unidad,

La experiencia de la unidad no es por tanto objeto de la mente, siempre fugaz, siempre confundida, sino de aquello que está detrás, de aquello que está delante y alrededor.

Cuando la sirviente mente calla, habla entonces su Señor, un lenguaje sin palabras, más allá del intelecto. Haciendo un espacio de silencio en la mente nos acercamos al conocimiento de uno mismo, y “quién se conoce a sí mismo, conoce a su Señor”.

Deja que el ojo recoja las impresiones del mundo, y deja que la quieta mente las refleje como en un estanque de cristal permitiendo así que el Testigo dé testimonio de la Unidad.

Mundo – ojo – mente - Ser…, aspectos de la Unidad oculta en su propia singularidad.

28 de enero de 2008

Ortegadas

“Procurad que os llegue la madurez cuando tengáis bien llenos de risa los sótanos del alma. Porque ella nos prepara a entrar en trato con las cosas: el preocupado, el hosco no deja que llegue nada dentro de su campo visual, huye de hombres y cosas de antemano, hostil a todo no acierta a mirar nada”
J. Ortega y Gasset

Llenar de risas los sótanos del alma, es plagar de alegría los cimientos de nuestra personalidad, es alabar la creación desde lo más profundo de nuestro ser, es ser positivo, vital, optimista, fresco, es llevar la lozanía misma de la juventud en las entrañas, es ser niño ahora y siempre.

¿Porqué hemos de creer que tiene razón el indiferente?
J. Ortega y Gasset

Desconfiamos del afectado, de aquél entregado sin vacilación a una causa, y esta desconfianza ¿de que nos viene?. De entender que todo universo burbuja es un microcosmos que se autoalimenta, se autoproclama y se autojustifica, o del temor que nos genera el compromiso, el miedo a la audaz mirada.

7 de enero de 2008

Necesidad

¿Para qué desarrollar un bolígrafo que escribe bocabajo si eso ya lo puede hacer un lápiz?
¿Para qué necesitamos un motor de 280 CV, si con 70 el coche se mueve a la perfección en los límites legales?
¿Acaso abriga más un traje por ser de Armani, estamos mejor alimentados comiendo angulas de 700 euros el kilo?
¿Para que necesitamos ese MP4 de 120GB, si no ocupamos más de 20. Es imprescindible el 3G, la agenda y el bluetooth de este móvil que usamos sólo para hablar?


“Si tomara cada uno lo bastante para sí mismo, no más, no habría pauperismo en este mundo y no habría hombre que muriese de inanición en este mundo”…”Deberíamos avergonzarnos de descansar o de tomar una comida completa mientras haya un hombre o una mujer, que, aunque sanos, estén sin trabajo ni alimento” Mahatma Gandhi

20 de diciembre de 2007

Blanco sobre blanco

Tímido, me asomo al interior de tu mirada
y detrás, al fondo puedo intuir, puedo ver,
un halo de vacío. Nada.

Lienzo blanco sobre muro blanco
en mimetizada presencia. Ausencia,
ausencia de color en tonos blancos.

Me asomo a tu pupila y creo ver,
la ausencia de color de tu mirada,
blanco que dibuja sobre blanco,
la irrepetible levedad que hay en la nada.

17 de diciembre de 2007

Interrogante

¿De quién es todo lo que poseo?, ¿a quién pertenecen los deseos?; deseos de triunfo, de victoria, deseos de gloria, búsqueda de admiración. ¿A quién pertenece el tiempo?, el tiempo que tenemos y el inalcanzado, el tiempo que fue y el que nunca será. ¿Quién es el pintor de estas sombras y de aquellas luces?, que cuál lucernario de amanecer ilumina la vida a cada paso. ¿Qué impulso hace que estés leyendo este texto?, ¿qué razón es la que niega las verdades del corazón?, ¿qué es este aliento que anima la vida?

Sólo la frecuencia separa lo milagroso de lo normal.

12 de diciembre de 2007

El tesoro

Qué tesoro aprecias más. ¿tu vida o tu libertad?
Mi libertad, dijo el guerrero
Entrega la vida entonces y disfruta tu libertad, contestó el bruñidor de imágenes.
Aunque es lo que más aprecio podría entregarte mi libertad pero no mi vida, porque no me pertenece, si la quieres debes pedírsela a su verdadero dueño, aquél que la creó.

16 de noviembre de 2007

Pleamar

Mareas, mareas de impresiones llegan hasta las costas de la conciencia y regresan, marchan con las manos vacías. Languidece de materialismo la consciencia dentro de una urna de exquisita superficialidad, ausencia de conocimiento.

Amor, amor y objeto, objeto amado por aquél que desprecia la vida, perversión de verdades reemplazas por dinero, amor y sed de poder.

Caen sobre la conciencia los cristales rotos de la necedad y esta certeza de humanidad numerosa, presencia vasta de humanidad tan distinta, tan igual, tan reiterada. Sentimiento indefinible, abstracto y vago sobre la realidad aparente de un modelo de vida agotado y compartido con tantos desemejantes, pulsión de tendencias, evidencia de estilos de vida vacuos, pueriles, arrogante equivocación, error en común, mirada extraviada de olvidad esencia.

Sombras, mundos de sombras, voces mudas, ciegas miradas a las que un solo atisbo de luz confunde y perturba, vértigo de verdad sometido a un guión de realidad, escrito sobre las sombras, días de tiempo hipotecado, vida ajena.

Mar de confusiones, mareas de impresiones alcanzan la mente sin apenas tocarla, impermeable realidad, pasión de conocimiento.

17 de octubre de 2007

El secuestro de la democracia

Los partidos políticos han reducido el círculo de la democracia dejando fuera a sus verdaderos protagonistas; los ciudadanos, se trata de una fuerza centrípeta, de un movimiento egocéntrico que construye realidades, inventa situaciones y omite acontecimientos, atendiendo exclusivamente a sus intereses partidistas y particulares.

Los partidos se han situado hoy en el centro de la escena, siendo al mismo tiempo actores principales, directores y hasta guionistas, los medios de comunicación alineados con intereses partidistas y alienados en su verdadera función informativa, se han convertido en amplificadores de señal de las veleidades y los discursos torticeros de una clase política obsesionada con el poder y con el sentido posesivo de una patria que parece pertenecerles solo a ellos.

Los ciudadanos hemos ido asistiendo a este espectáculo mediático en el que se ha convertido la política, primero estupefactos pero luego, poco a poco, acostumbrándonos a un debate sobre lo accesorio que nos evita profundizar en lo importante, y es que la simplificación, el populismo y la desinformación están en pleno auge, porque es más fácil adoptar una idea que elaborarla, es más sencillo el camino del seguidismo que el de la libertad de pensamiento, es más seguro ser gregario que independiente.

El descaro se ha instalado sin aparente voluntad de retirarse, la vocación tranquila, sosegada y dialogante que también es patrimonio de nuestro pueblo, se ve reemplazada por esa otra faceta oscura de nuestro latino carácter que necesita la bronca, que hace del pesimismo bandera, que ahonda en la diferencia renegando de la semejanza, esa actitud que resta, que divide, tan nociva y que arraigo tan popular tiene.

Es esta una España inflada de nacionalismos de distintos signos; centralizadores, segregacionistas, de izquierda, de derechas, republicanos, monárquicos, totalitaristas…, todos ellos asentados en posicionamientos que fomentan la desemejanza, construcciones teóricas beligerantes que generan actitudes enfrentadas.

El nacionalismo se ha convertido en una excusa para la clase política, un refugio ideológico que les exime de llevar a cabo lo que debería ser su verdadero propósito: crear un proyecto de nación inspirado en la ciudadanía, para toda la ciudadanía, un verdadero proyecto que afronte la realidad de hoy pero también siente las bases del futuro, más allá del ciclo electoral de cuatro años al que se limita los intereses de los partidos por encima de la necesidad de los ciudadanos.

El verdadero reto político es desarrollar un proyecto de consenso que aúne voluntades entorno a un fin común, que represente y exprese la diversidad que somos, sin concesiones al reduccionismo imperante, con la mirada puesta más arriba, en un mundo que se debate en lo global y desde un país que es miembro integrante de un todo mucho mayor que las pequeñas parcelas de poder partidistas, empeñadas en reducir la pluralidad a símbolos que subrayan las diferencias.

20 de septiembre de 2007

Cuento en la playa

La luz dibuja un cuento sobre la arena de la playa, que se funde con el rítmico vaivén del mar y el pulso de sus olas.

Atardece un mar de estío y la luz circunda cada objeto con un aura de resplandeciente contraluz.

Azul, oro, siena y otra vez azul dibujado sobre la calma estival del mar, lánguido compás visual que profundiza más allá de la retina hasta las regiones de paz que pueblan el alma.

Mar de luz, mar de mar, mar de espuma y de silencios sobre el horizonte mediterráneo que dibuja en mi corazón un cuento de luz y de silencio.

1 de agosto de 2007

Ídolos

Idolatría, imagen con la que reemplazamos la esencia de la realidad suplantándola como si de la verdad misma se tratara, fetichismos, ídolos de barro pueblan la mente de los hombres en la noche de la madurez de la humanidad, designio atormentado de ilusoria realidad, llamada de muerte, idolatría pernitaz, constante, rastrera, idolatría diaria, contumaz, blanco negro, luz recubierta de oscuridad. Adoramos ídolos, ídolos de barro y falsedad, de inexistentes valores, de incomprensibles logros, adoradores del dinero, veneradores de riquezas, anestesiados de poder, amantes irreverentes de la voluptuosa opulencia. Derroche, vida derrochada, lapidación de recursos, de medios, adulteradores de lo natural, búsqueda equivocada, aunque búsqueda al fin...

Ideas que obedecen a un dueño, credos que apoyan el poder, fe que aliente la muerte, creencias generadoras de enemigos, mediocres convertidos en líderes mundiales, ídolos, ídolos de barro, fervor y pasión sin fundamento, ceguera colectiva, incerteza, irracionalidad. Hemos desarrollado un mundo desarrollado mira de cerca a la irrealidad, humanidad estereotipada, entumecida, adormilada, abandonada, sometida y doliente, humanidad idólatra, inflada de si misma, mediocridad en alza, disgregación de lo humano frente a la simpleza de lo material, lucha equivocada, aunque lucha al fin...

Habla quien no tiene nada que decir con palabras amplificadas por los medios de comunicación, surgen voces estridentes, voces simples, descaradamente inflamadas de si mismas, insulto a la inteligencia sobre la que se asienta tanta humanidad, y me frustra verlas, me duele contemplar la aberración consentida, me avergüenza la expresión grosera de poder y de influencia, me acongoja el despilfarro frente a la carencia, esa tan cercana y terrible carencia del desprotegido, la del desheredado del sur al que tenemos la indecencia de ver como usurpador de lo nuestro, como si algo mas que la certeza de la muerte nos perteneciera.

Vergüenza, vergüenza de primer mundo y también de tercero, vergüenza que no puede ser ajena, pero digamos esto con palabras breves, con frases cortas, susurrando en voz baja, no vayamos a despertar de nuestro dulce sueño y descubrir, de que están hechos nuestros ídolos...de barro.

12 de julio de 2007

Palabras

Palabras con nudos de pensamiento,
palabras difusas,
profusas y confusas palabras,
palabras cometa de pensamiento,
palabras agudas y esdrújulas,
llanas y abruptas palabras que se entrelazan,
interaccionan y avanzan.

Sin enunciar lo que nombran,
sin hablar de lo que dicen,
sin explicar de lo que hablan,
palabras que nacen muertas antes de ser pronunciadas,
palabras errantes y erráticas,
palabras sólo palabras.

29 de junio de 2007

Huida

Inconforme con la vida gris que propugnaba su fulgurante carrera profesional y la supranacional para la que trabajaba, recogió sus cosas, incluida la palmera que decoraba su despacho y se marchó en busca de una existencia más acorde con aquellos que cantaba su corazón, la mañana surgió así incierta pero luminosa aunque la tarde volvió a teñir de gris el cielo de su memoria.

Un gris austral, un gris netamente sureño se instaló de nuevo insistente, en el horizonte de su realidad, y los cantos de sirena de la inconformidad sonaron con fuerza no pudiendo sujetarlo ni las cadenas del bienestar, ni las bridas de la opinión, y así fue como dejó nuevamente empresa y compañía, porque la luz de su verdad brillaba con más fuerza que la plegaria de seguridad que dictaba la norma social.

Se fue haciendo un inconforme profesional, descubrió que la coincidencia es un milagro, comprendió que el camino andado en solitario era una sendero a contracorriente, que discurría entre los vertiginosos riscos de la contradicción. Apostó por seguir la tenue estela de lo que creía y no equivocar sus pasos hacia el espejismo gregario de la seguridad.

Y en el transcurso de su marcha comprendió, que aquella solitaria aventura, era sobre todo una huída de sí mismo y una necesidad de reconciliación universal brotó clara, profunda, incierta y turbadora. Un nuevo horizonte se abrió ante el, una página en blanco, más vertiginosa y abismal que todo el camino andado. Así fue como supo que había crecido, que sus decisiones le habían hecho avanzar por un camino desconocido, poco frecuentado, pero cierto, un camino hecho de si mismo y de todos aquellos avatares que le impulsaron, le empujaron, le retuvieron o le apoyaron en cada paso, así fue como descubrió la incertidumbre de si mismo, el sello inequívoco y vertiginoso que imprime la verdadera y necesaria aventura.

18 de junio de 2007

Luz de estío

Atardece un sol de verano, turbio, brumoso, cálido,
anunciador de un largo y caluroso estío,
languidece el día resistiéndose a desaparecer.
Soles, en mi ventana soles, todos los soles;

soles de verano, de otoño, de invierno y de primavera,
soles de mi recuerdo y mi discordia,
soles de luz y de oscuridad.
Luces del final del día: luces amarillas, verdes, rosas, añil...,
luces diversas, coloristas como un tío vivo de feria.
Cae la luz y el sol, se oculta hoy anunciando el verano.

1 de junio de 2007

El ladrón de instantes

Llevaba cuarenta años amarrado a aquel portal que hoy lucía renovado, por la remodelación del centro histórico que había tenido lugar hace unos pocos años, así, junto con las vidrieras de los descansillos, el ascensor de caja de madera y la barandilla labrada, él era de lo poco que había sobrevivido como herencia del pasado.

Tardes y mañanas enteras de tedioso contemplar el paso de la existencia, desde la caverna que era aquel oscuro y angosto portal del viejo Madrid, tan fresco en los calurosos días de verano. La soledad y el hastío habían hecho de él un portentoso conversador ocasional, un prodigio parlante de verborrea fácil, capaz de elevar cualquier nadería a la categoría de asunto vital. Gozaba de una facilidad sin límites para hacer de cualquier situación chascarrillo, para templar una liviana conversación en los instantes más inoportunos, contaba para ello con un elenco de anecdotario que prodigaba a la más mínima oportunidad, incluso auque esta no existiera.

Era un profesional, sin duda, un administrador de soledades que alternaba sabiamente, con esas pequeñas dosis de ocioso parloteo, en las que convertía el paso de cualquier vecino o transeúnte por el portal.

Era un ladrón de instantes, pequeños instantes con los que alimentaba una vida de silencios y soledades, en un intento de llenar aquel vacío portal. Hurtaba momentos a hurtadillas, colándose clandestina y subverticiamente en vidas ajenas entre el espacio que separaba la puerta, de las escaleras; su inefable reino. Eran sus dominios, y como cazador de tiempos muertos, no se le escapaba ni una sola pieza que le interesara de verdad, porque con el tiempo se había convertido en un gourmet, en un paladeador de instantes, que como experto, sabía apreciar de un simple vistazo el potencial de cualquiera para una jugosa conversación o con quién sacar el mejor partido a su nuevo chascarrillo.

El ladrón de instantes viejo y algo entumecido se jubiló ayer, y la portería del número 2 de la calle San Comodín, se liberó por fin de los abordajes de aquel pirata de tiempos, pero el portal está hoy más oscuro y triste que nunca.

7 de mayo de 2007

Umbral

Fijamos el umbral de la pobreza en 1$ por persona y día, linde eufemístico de la supervivencia, avalado por doctos economistas “devoradores de salmón”, vestidos de Hackett.

Pero ¿dónde situamos el umbral de la opulencia?, no de la riqueza, no, que esta es evidente que se encuentra en regiones estratosféricas, sino el umbral de la opulencia, esa que nos sitúa cada día frente a una legión de cosas superfluas, sin las cuáles “no podemos vivir”, colección de posesiones, adquisiciones impulsadas por el deseo de poseer, siempre insaciable, siempre excediendo lo necesario.

Definir este umbral nos enfrenta al gasto por persona y día, a cuantificar el consumo energético, a poner cifra a la sobreexplotación de recursos necesaria para mantener “nuestras necesidades básicas”.
¿Dónde fijamos el dial de nuestra opulencia?, ¿cuál es nuestro índice, nosotros que somos expertos en convertir todo en porcentajes?, y cuál es la diferencia entre uno y otro umbral, ¿cuál la diferencia cuantitativa?, y sobre todo ¿cuál la cualitativa?, cuantificando esta diferencia en cifras podremos cifrar nuestro cinismo.

23 de abril de 2007

Al servicio

El hermano rico le dijo al hermano pobre:
¿Por qué no entras a formar parte del servicio del sultán y así te librarás de los rigores del trabajo?

El pobre respondió:
¿Por qué no trabajas tú y te libras de la desgracia de tener que servir a otro?

El sabio afirmó: "Es mejor comer pan de cebada y sentarse en el suelo que tener un cinturón de oro y ser un criado"

Sâdi de Shiraz

¿Cuál es tu elección?

26 de marzo de 2007

En boca de todos

Suena el verbo abrupto, mancillador y cruel,
suena el verbo que maldice,
que abronca, que amenaza e inculpa,
verbo que opera, que influye,
verbo creador de miserias,
generador de fantasmas, representador de miedos,
verbo verdugo, visceral, irancundo y rastrero,
palabra maledicente, verbo incendiario y torticero,
verbo cubierto de sombras, barnizado de interés,
verbo partidista y maniqueo,
que en boca de políticos, periodistas y contrabandistas del dinero,
asesina principios e instituciones,
subvirtiendo serenidad en miedo.

3 de marzo de 2007

Desierto I

Concentración de espacio en esencia de tiempo, síntesis de pasado, resumen de culturas, crisol de abundancias, riquezas, miserias y credos.

Nada.....

...Todo.... Sencillez....

Línea sinuosa entre realidades distantes, cercanas; lluvia y seco, exuberancia y parquedad, más y menos.

Lugar equidistante, pasión de encuentros, fortaleza de arenas y vientos.

Infinito que tiende a cero, mar de arena, reflejo opaco del cielo, voces muertas, ...prisión de silencio.

Ausencia..., pura y descarnada ausencia

Desierto, desnudo, despoblado, desolado, deshabitado, desmantelado, deslumbrante, descuidado, desocupado, desapegado, desesperanza, despersonalizado, despiadado, despilfarro, desheredado, despintado, desplomado, desplazado, desposeído, descatalogado, despreocupado, desprendido, despojado, desprovisto, despejado, destellante, destino, desterrado, desuso, desvaído, desvalido, destronado...

Desierto, puente de silencios.

26 de febrero de 2007

Pelota

Rodaba, a veces cuesta abajo, pero también cuesta arriba, rodaba a derecha y también a izquierda, rodaba siempre y en todas direcciones, y esta capacidad de rodar le llevó a convertirse en un experto, podría afirmarse que era un tipo muy rodado, pero lo más llamativo es que este impulso de rodadura le llevo a adoptar poco a poco, de manera casi imperceptible primero, unas leves formas redondeadas, que rápidamente tendieron a la esfera de manera vertiginosa, diríase, que se trataba de un fantástico caso de adaptación al medio, mucho mas allá de lo que los mismísimos Darwin y Wallace podrían haber soñado.

Su metamorfosis se completó un día de finales de invierno, de esos en los que la luz parece anunciar un próximo renacer, y su esférica fisonomía recién estrenada, adquirió un brillo especial bajo esta mágica luz en tránsito.

La nueva forma trajo aparejadas nuevas capacidades, capacidades con las que tanto había soñado; la complexión esférica le aportaba una resistencia completamente inusual, así como, una encomiable facilidad para caer sin romperse y sobre todo, para desplazarse, moverse o precipitarse a merced de la pendiente más propicia en cada momento. Pero entre todos, quizás el más sobresaliente de sus estrenados superpoderes, era la ausencia de fisuras de su compacta forma, hecho que rápidamente fue admirado por todos y que no pasó inadvertido a sus superiores.

Su nuevo aspecto le confería una gran solidez estructural, parecía hecho del material mejor adaptado para los nuevos tiempos, pronto su valoración empezó a subir como la espuma y no tardó en ser aclamado como un líder. Pasó el tiempo, y aunque sus contornos perdieron un poco de su esférica perfección de otrora, mantuvo intacto el espíritu que le daba forma, y haciendo una vez mas de imperfección virtud, proclamó, con esa desfachatez propia del necio haciendo uso del poder, que su apariencia ovoide estaba ahora mucho más cerca del diseño mismo del planeta.

Su carrera fue imparable, fue votado y re-votado por una masa que lo aclamaba a cada paso, y así logró poner de moda, algo que hoy en día es aceptado como una verdad verdadera, la facilidad con que prospera el pelota, ese ser esférico-ovoide capaz de botar en cualquier dirección sin deformar su sólida apariencia, que vota hoy esto y mañana aquello sin perder nunca su centro, ese ser al que rebotan la honorabilidad, el buen hacer, el sentido de lo justo, la honestidad.


Un ser redondo, que amparado en la elasticidad de su forma, es símbolo de evolución, el mejor adaptado en esta nueva era, por eso su habitat más frecuente es la multinacional, los partidos políticos, las instituciones y administraciones públicas, los gobiernos corruptos...