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1 de junio de 2017

Palabras

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Por el árbol trepa lentamente la silueta alargada de la duda. Las ramas largas, estilizadas penetran como dedos en la nube de hojas de una copa gris aterciopelada.

La ladera descarnada rompe la luz en la sombra, luz que se evade sosegada entre tierra baldía, escombrada. Sones imprecisos salpican el aire, el viento los lleva y los trae.

La noche se extiende más allá del barrio, amplia, rotunda, luminosamente sombría. Rumores callados, acechantes, atraviesan el páramo.

Una media luna alta y solitaria mecida en su órbita, cabalga el cielo enigmática, algunas estrellas atrevidas parpadean en la bóveda oscura y suave.

Buscaron palabras y no encontraron mas que vacíos imposibles de llenar, buscaron entre las esquirlas de vida y no hallaron sino nudos entrelazados en sí mismos.

Ninguna voz se oyó fuera, ninguna caricia alivió el momento, ninguna palabra fue pronunciada, sólo el dolor y la angustia de un instante infinito, de paso lento, un dolor arraigado en algún lugar profundo e indefinido, un dolor piélago, perenne, sempiterno.

El silencio se prodigó aplacando cualquier sonido, sosegando el sentimiento. Cayó la vida en ese instante mágico, silente, acordado. Y el silencio se hizo tangible, casi razón, fue sólo entonces cuando la Vida desprovista de la informe materia antigua, se abrió paso hacia aquel horizonte infinito al que van las almas cuando son libres.

9 de marzo de 2017

Calla


Calla, no digas nada, calla, no expreses, no pronuncies, no digas, no cuentes lo que te importa, lo que te gusta, lo que es afín a ti. Calla porque voy a hablar yo, porque mi discurso es más sensato, más social, más lógico, más consecuente, más acorde con los tiempos.
Calla, no vayas a pronunciarte de forma desatinada, no incurras en lo incorrecto, en el discurso prohibido.
Calla que no queremos oír lo que no queremos oír; lo distinto, lo tuyo, lo que no rima con lo que nosotros decimos, seamos quienes seamos nosotros.
Calla no vayas a enfadar a los beligerantes, a los únicos, a los que en este momento ostentan la razón, a los adoradores del poder reinante, a los que mandan ahora.
Calla seas quién seas tú, calla, no vayas a contradecirnos, no vayas a significarte como disidente del régimen, calla tú que opinas diferente, tú que piensas distinto.
Ya no permitimos este pensamiento divergente, no vamos a tolerar que tu ideología o tu simple forma de pensar esté fuera de la norma establecida por nosotros, por nosotras, por nuestra puta madre.
Calla, porque tu silencio te hace cómplice aunque no pienses igual, si callas otorgas, si callas no expresas, si expresas te acallamos, te excomulgamos con la marca del que es desigual.
Calla si no piensas igual, si no piensa igual calla o te acallamos y sufrirás martirio, porque no queremos al que piense desigual, porque perseguiremos al pensamiento disidente, por maligno, por perturbado, por ser contrario a la VERDAD, porque nos incomoda, porque la tolerancia sólo es para lo que tolero y tolero mal lo intolerable.
Calla o caerá sobre ti el peso del Estado, de la Ley, de la sociedad entera, de los medios de comunicación, de las redes insociables, porque caerá sobre ti todo el peso de nuestra IRA, IRA de la Alianza Eterna contra todo el que sencillamente no piense exactamente igual que nosotros.
Calla, porque callar es de sabios y no nos interesa oír nada distinto a nuestro pensar.
Religiones, ideologías, postulados, doctrinas, teorías, credos, estrategias, ciencias y conciencias reunidas en torno a ideas, formulaciones, identidades, nacionalismos, tendencias, opiniones, arquetipos, ilusiones, quimeras…, quimeras que nos separan, nos diferencian, nos distancian, nos distinguen y sobre todo, nos enfrentan perpetuando las diferencias, alejándonos de todo aquello que nos iguala, de todo aquello que nos hace uno, estableciendo la persecución entre iguales, la purga, el sometimiento del otro, la batalla, la guerra, eliminando todo rastro de la humanidad que nos une.
Minorías esclavizadas que se convierten en verdugo de mayorías alienadas, identidades respetables que no respetan ninguna otra identidad que no sea la suya, reivindicaciones encomiables que se trasmutan en vengadoras despiadadas, razonables paradigmas transformados en dogmas de fe, perversión de la razón hasta el paroxismo.
Calla, no vayas a decir aquello que no está bien decir, la palabra ilícita, la frase vedada, el pensamiento indebido…, cuándo el libre pensar se convierte en peligro en una sociedad llamada libre, cuando el librepensador se convierte en la excepción execrable, algo enfermizo aflora desde las profundas raíces de la conciencia social, algo perverso asoma, que de manera subrepticia contamina la vida pública y la privada, privándonos del mayor bien de una sociedad libre, la Libertad.

22 de enero de 2017

Camino

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¿Cuántas batallas hay que librar hasta librar La Batalla? ¿Cuántos combates hay que tener para alcanzar el centro de la realidad? ¿A cuántos hay que defraudar para ser honesto con uno mismo?
Es invierno, hielo, frío y niebla son compañeros de camino, un camino siempre doble: el camino que se fue ya, hundiéndose hacia el pasado y el camino que se extiende ante nuestros pies, el único posible.
Andadura, paso arrostrado cargando con el equipaje de la vida: sueños, carencias, emociones, vivencias, familias y amigos. Teselas de mosaico en el corazón.
Ir, avanzar con movimiento constante, caminar, tan solo caminar, el camino hace al viajero lo que es, modelando su alma, esculpiendo su rostro, dejando el rastro de cada avatar impreso en su memoria.
Caminar con paso decidido en el comienzo de la marcha, paso raudo y orgulloso para comenzar, paso arrastrado en la antesala de la incertidumbre, paso largo en las jornadas de petulante ligereza, titubeante paso ante el temor de la inseguridad, paso quedo, calmo y sin pretensiones para llegar.
En el camino no hay victoria ni record ni conquista de la felicidad, sólo camino, no hay verdad ni destino ni deber, sólo el acompasado paso del sencillo caminar, humildad del simple paso.
El camino lo es todo si es el camino, andar por él implica privación, sacrificio y constancia sostenidas, pero también fortaleza, convicción y un centro natural.